Los Reyes Católicos – Ignacio Azoátegui
“Pequeña historia
Argentina para uso de los niños”
Se llamaban
Isabel y Fernando.
Durante su
reinado tuvieron que luchar contra los moros, y por fin los echaron de España.
También echaron a
los judíos, pero no tuvieron que pelear contra ellos, porque los judíos no
pelean nunca: prefieren esperar a ver quién gana, para luego ofrecer sus
servicios al vencedor y de paso quedarse con la mayor parte de sus ganancias.
Los judíos suelen
engañar a los tontos, y como los Reyes católicos no eran tontos no se dejaron
engañar por ellos. Un día los llamaron y les dijeron: “Ustedes son unos sinvergüenzas
que mataron a Nuestro Señor Jesucristo, y nosotros adoramos a Jesucristo
crucificado. Si ustedes confiesan y reconocen que Jesucristo es Dios, pueden
quedarse con nosotros; si no, váyanse pronto de España, antes de que los
matemos”. Algunos se convirtieron sinceramente a nuestra religión y se hicieron
buenos cristianos, otros se fueron a recorrer Europa buscando un lugar donde
los dejaran quedarse porque querían seguir siendo judíos y otros trataron de
engañar a los cristianos diciéndoles que se habían convertido al Cristianismo.
Pero los cristianos desconfiaban siempre de los judíos, y entonces los Reyes
mandaron averiguar por todo el Reino cuáles eran los que no se habían
convertido de veras. Para eso fundaron el Tribunal de la Santa Inquisición, que
llamaba a los judíos sospechosos y después de interrogarlos con mucha paciencia
decía: “Éste se ha hecho cristiano” o “Éste sigue siendo judío”. Y los Reyes
echaron de España a los que no se habían convertido de veras o los condenaban a
muerte si habían cometido algún crimen. Por eso todos debemos alabar a los
Reyes Católicos.
También debemos
alabarlos porque ayudaron a Cristóbal Colón y porque mandaron a América muchos
soldados y misioneros para que ganaran estas tierras y les enseñaran a los
indios a rezar y a trabajar. Nosotros somos los descendientes de aquellos
soldados españoles y gracias a ellos estamos orgullosos de nuestra patria.
Cuando vinieron
los españoles no había en América ni protestantes ni liberales. Los
protestantes son unos hombres completamente tontos que toman mucho té y se
parecen un poco a los pobres moros y otro poco a los judíos sinvergüenzas,
porque no creen en la Virgen María. Para hacerlos rabiar hay que decirles esta
copla:
“Sepa
el moro y el judío
Y
el inglés que anda en la mar
Que
María es concebida
Sin
pecado original.”
Los liberales son
todavía más tontos. Ellos no creen en Dios ni en la Virgen María. Ser liberal
es una cosa muy fea. Cuando un niño se enoja con otro no debe decirle:
"Eres un liberal", porque los niños no deben decir malas palabras.
Desgraciadamente quedan todavía en América muchos liberales. Es una lástima que
los Reyes Católicos hayan muerto.
Ignacio Anzoátegui: “Pequeña historia
Argentina para uso de los niños” Ed. Regnum.2000 Paraguay
Publicado originalmente en Noviembre de 1941
Nacionalismo Católico
San Juan Bautista

