Publicado el 14 ago. 2017
En
1917 la masonería festeja en Roma el segundo centenario de su
fundación. Se ven por doquier banderas y pancartas que representan a San
Miguel vencido y derribado por Lucifer; en la plaza San Pedro se
escucha el cántico: “¡Satán tendrá que reinar en el Vaticano, el Papa
formará parte de su guardia suiza!
Asimismo en 1917 se celebra en Roma otro aniversario, fecha de victoria de la Inmaculada: la conversión fulgurante del judío Alfonso Ratisbonne, gracias a la eficacia de la Medalla Milagrosa. A partir de este hecho el Hermano Maximiliano concibe la institución de la Militia Immaculatæ que tomará como signo de adhesión y de protección de sus “caballeros” la Medalla Milagrosa.
Asimismo en 1917 se celebra en Roma otro aniversario, fecha de victoria de la Inmaculada: la conversión fulgurante del judío Alfonso Ratisbonne, gracias a la eficacia de la Medalla Milagrosa. A partir de este hecho el Hermano Maximiliano concibe la institución de la Militia Immaculatæ que tomará como signo de adhesión y de protección de sus “caballeros” la Medalla Milagrosa.
