Enviado por Moderador el Sáb, 02/23/2019 - 18:41.
A medida que emerge el "lobby gay" Francisco queda más al descubierto
Podría ser
una pregunta retórica, pero no lo es. Tal vez pueda ser una pregunta
inútil, según como se enfoque el ejercicio de respuesta. En todo caso,
la respuesta sería una simple conjetura, aunque el motivo más
interesante para formularla es analizar –hacer algunas consideraciones
sobre- la velocidad a la se presentan los hechos y la estrategia del “Francis team”
para ganar tiempo y asegurar una sucesión de su paladar. Es decir,
estirar este colapso para buscar una transformación definitiva de
ciertas estructuras a las cuales muchos seguirán considerando la Iglesia
Católica “renovada”. Sin embargo, seguir adelante les está costando
superar crisis cada vez más profundas.
Recientemente
reflexionábamos sobre las consecuencias de la renuncia de Benedicto, un
papa que sobrevolaba sobre un mar de corrupción moral, financiera y
naturalmente, doctrinal. Algunos de los problemas que intentó atacar
fueron la causa de su abdicación, y cada vez resulta más evidente que al
tocar en serio el tema del “lobby gay” la sobrecarga eléctrica fue fulminante.