Si Francisco recibió, amparó y justificó a todos los delincuentes K, lo del apoyo a Moyano, es una más

10:30 – (Por Rubén Lasagno) No deja de sorprender el Papa Francisco, de quien el 6 de junio de 2016 escribimos una columna que titulamos: “El Papa sufre el síndrome de Estocolmo”.
Allí cuadrábamos esta actitud solícita de Francisco hacia quienes lo
habían denostado y vilipendiado, acusado injustamente de vinculaciones
con la dictadura y ninguneado en todo momento, con un espíritu que nada
tenía que ver con el perdón cristiano, sino a un tema más terrenal: la
identificación de Bergoglio con el peronismo y la extraña creencia de
que el kirchnerismo tenía algo que ver con la lógica y la liturgia
peronista, a la cual siempre ha usado, pero despreciado.
