Diáspora kirchnerista y el fin del silencio de los cómplices

11:30 – (Por Rubén Lasagno)
– La degradación que opera en la omertá kirchnerista detenida, es
producto de la desconfianza y el desamparo en el cual quedaron aquellos
que como López, Manzanares, Campillo o Pochetti, solo por mencionar
algunos de los más importantes “arrepentidos” en las múltiples causas de
corrupción K, están perdiendo la paciencia y recuperando la voz,
intentando “salvar las pilchas”, aún cuando hablar de los delitos que
cometieron sus jefes, es como escupir para arriba.
Era obvio (y lo marcamos en su oportunidad) que tanto
Manzanares como Campillo no iban a soportar la presión carcelaria. Más aún
cuando su jefa y los involucrados en la
cadena de mando de la cleptocracia K se ponen a salvo con sus fueros y como si
fuera poco, la hoy senadora y su hijo pretenden ingresar en la política a la
multimillonaria Florencia, para revestirla de impunidad, gracias a la
vergonzosa interpretación de los fueros que hacen políticos y jueces o la
“teoría Pichetto”, nacida para encubrir a delincuentes como CFK o Menem y los
que seguramente ingresarán en los próximos años.








































