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martes, 30 de agosto de 2016

Derechos Humanos en Argentina: Distintos ante la ley


Derechos Humanos en Argentina: Distintos ante la ley

Claudio Avruj, Secretario de DDHH de Argentina

“Si mañana a Alfredo Astiz, por cumplir 70 años, le dan la domiciliaria, también la objetaremos, porque además de la edad hay que ver su estado de salud, si es peligroso o no. Figuras como Astiz o la de Etchecolatz nos provoca, como a toda la sociedad, un rechazo. Por lo que hizo y por lo que representa…” le dijo Claudio Avruj, mandamás de la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina a un periodista hace unas horas.
Avruj es funcionario, claro, y tiene la sartén por el mango, como decía mi abuelita… yo apenas soy un mortal ciudadano que un día de hace mucho tiempo… se preguntó ¿por qué?
¿Por qué algunos sí y otro no? ¿Por qué unos presos y otros libres? ¿Por qué unos tan ángeles y otros tan demonios? ¿Por qué algunos tanto… y otros tan poco? ¿Por qué unos con tanta prensa, y otros sin voz?
Curiosamente, cuando entré al primer piso del Hospital Penitenciario de la Cárcel Federal de Ezeiza, no vi “figuras”, no vi “símbolos”, no vi “emblemas”, no vi “asesinos” ni vi “genocidas”… vi hombres viejos de huesos gastados llevando como podían enfermedades imposibles de tratar en una cárcel.
Presos Políticos de Argentina

No vi números… vi personas. No vi expedientes, vi rostros.
Vi a un hombre atrapado en un cuerpo inmóvil que no podía subir a su silla de ruedas, porque eran las diez de la mañana y nadie lo ha ido a sacar de la cama. Vi un anciano encorvado al que le habían pasado varios otoños más los respectivos inviernos después de 80 abriles, caminando con una sonda arrastrando por el piso su bolsa de pis... y más lejos, vi a un viejito muy amable saliendo de su habitación, saludar a las visitas, y preguntarle a cada una la misma pregunta: ¿qué día es hoy?.
Vi a dos ancianos, casi tres, ayudando a subir a una silla de ruedas a un hombre corpulento con sus dos piernas amputadas.
Y en medio de ese triste espectáculo, vi pasar mil veces un señor muy mayor en camiseta y calzoncillos hablando con su sombra.
Un espectro de piel y huesos caminando agarrado de las paredes hasta un teléfono público que no funciona, eso también vi.
Pero Avruj mira con ojos de funcionario… y yo apenas con ojos de mortal ciudadano común, que no deja de preguntarse: ¿por qué?
Avruj ve “símbolos” o “emblemáticos apellidos”… yo veo ancianos enfermos muriéndose de abandono.
Avruj es cómplice de los que murieron, de los que mueren, y de los que morirán abandonados por la política y la justicia.


Yo, apenas un testigo que grita en medio del silencio atroz.

Horacio Palma
Escribidor contumaz...

domingo, 1 de marzo de 2015

HORACIO VERTBITSKY Y EL ATAQUE TERRORISTA DE LA TABLADA




EL PERRO DE LA TABLADA


Por Sebastián Miranda
El 23 de enero de 1989 a las 6.15 de la mañana aproximadamente 60 terroristas del autodenominado MTP (Movimiento Todos por la Patria) embistieron el portón de entrada del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano de La Tablada. Rápidamente los subversivos se dispersaron por el interior del cuartel intentando tomar las sub-unidades donde chocaron con una fuerte resistencia por parte de los escasos efectivos militares que se encontraban presentes. Alertada por un soldado, la Policía de la Provincia de Buenos Aires cercó el cuartel. A las pocas horas llegaron las unidades del Ejército Argentino y otras fuerzas recrudeciendo los combates entre los atacantes que se atrincheraron en la Guardia de Prevención, la Compañía “B” y el Casino de Suboficiales. 
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jueves, 26 de febrero de 2015

HORACIO VERTBSKY Y EL ATAQUE TERRORISTA DE LA TABLADA




EL PERRO DE LA TABLADA


Por Sebastián Miranda
El 23 de enero de 1989 a las 6.15 de la mañana aproximadamente 60 terroristas del autodenominado MTP (Movimiento Todos por la Patria) embistieron el portón de entrada del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano de La Tablada. Rápidamente los subversivos se dispersaron por el interior del cuartel intentando tomar las sub-unidades donde chocaron con una fuerte resistencia por parte de los escasos efectivos militares que se encontraban presentes. Alertada por un soldado, la Policía de la Provincia de Buenos Aires cercó el cuartel. A las pocas horas llegaron las unidades del Ejército Argentino y otras fuerzas recrudeciendo los combates entre los atacantes que se atrincheraron en la Guardia de Prevención, la Compañía “B” y el Casino de Suboficiales. 
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sábado, 15 de junio de 2013

ANGELES RAWSON, EL TREN SARMIENTO Y TODOS NOSOTROS

DEL BLOG 

RAMOS GENERALES

¿Podremos alguna vez sentar en el banquillo a nuestros gobernantes y jueces hermanados con los ejecutores de los tiempos oscuros? Esa voz es la ausente en la Argentina que nos duele, donde se exalta la memoria del pasado pero se silencia, obscenamente, la memoria del presente.” 

Diana Cohen Agrest


Otra muerte absurda. Más dolor. Un  dolor que se agiganta desde los medios y la historia que se enturbia, también desde los medios, por cierto tipo de periodismo que gusta hurgar en los recodos bromatológicos de la noticia, alentado casi siempre por una estrategia política que prefiere ciertos temas de la calle, antes que los cercanos al Poder. Pan y Circo.

Una chica joven que a plena luz del día desaparece del mundo, y aparece luego asesinada en una planta des clasificadora de residuos en José León Suárez.

Cada vez que suceden estas cosas la sociedad revive dolores que creía superados. Recuerda heridas de muertes tan crueles como absurdas que parecían cicatrizadas pero que no, aún están en carne viva. Candela Rodríguez, Ezequiel Agrest, Jano Fernández, Santiago Urbani, Lucila Yaconis, Gastón Mercenac, Rocío Barletta, Tatiana Kolodziez, Lucas Meneghini… y la lista es interminable.

Ahora es Ángeles Rawson… pero antes han sido otros y mañana seremos tal vez nosotros o algunos queridos nuestros. Ya nadie sabe. Y nadie se anima a decir: “a mí no me va a pasar”. Casi que nos hemos acostumbrado a la barbarie. Mala nuestra.

El dolor que no cesa, y un periodismo amarillo que no quiere ponerse los pantalones largos. Regodeándose en los recodos escabrosos. Entonces, sin red, se conjetura en voz alta sobre cada pliegue de la familia de la víctima, sobre cada historia íntima de parientes que ni siquiera están sospechados. Y periodistas “serios” haciendo reconstrucciones patéticas dentro de los contenedores de basura. Y los canales en vivo y en directo anunciando detenidos que luego no serán. El Periodismo amarillo es así: Pasa algo. Durante días conjeturan dos toneladas de  pavadas... y cuando se sabe la verdad, el amarillismo dice que la causa "dio un giro inesperado". Es decir, nada que ver con todas las pavadas que ellos mismos dijeron durante días. Y nosotros, consumidores voraces de la inmundicia.

Entre todos lo dicen todo. Entre todos se conjetura todo. Después es tarde para reparar y ya la mancha lo ha ensuciado todo.

Argentina. Argentinos.

Cuando suceden estas cosas, siempre intento ponerme en los zapatos del otro. Imagino si fuera yo al que le pasara algo y una turba de periodistas se instalara frente a mi casa, e imagino a la justicia zambullida en mis archivos, en mis papeles, en mis computadoras, en mi teléfono, en mi laburo, en mis sábanas, en mis calzoncillos.

No creo en la justicia “vedetonga”. En esa justicia que arma un circo alrededor de una causa y que es la misma justicia que envía mensajes o información a la prensa en medio del “secreto del sumario”. No me gusta. Me da asco. La justicia es exageradamente minuciosa con ciertos casos, y sospechosamente inútil para con los casos que afectan a los poderosos de turno. Eso no es Justicia… es otra cosa.

Tampoco creo en la justicia que entiende por garantismo el defender a quienes nos matan. Esa justicia que se aferra más a la letra que al espíritu, y que luego termina coqueteando con un modelo político convencido que penar a los asesinos, no sirve. Y si no, que le pregunten a los padres de Tatiana, que ven al violador y asesino de su hija (al que tenían de vecino gracias a las garantías de un juez que nunca “imaginó” que el violador podría reincidir) paseando en salidas “culturales” con el Vatayón Militante junto al jefe del Servicio Penitenciario vestido del Hombre Araña. O que lo diga la mamá de Ezequiel Agrest, que se entera por los medios que al asesino de hijo le han bajado la pena de la noche a la mañana. Los jueces Alejandro Slokar, Ángela Ledesma y Ana María Figueroa creyeron que “prisión perpetua” para el asesino de un joven indefenso estudiando dentro de la casa de una amiga era mucho, y le bajaron la pena a 18 años. Y si uno sigue la carrera judicial de Slokar, se da cuenta que es retoño florecido de Zaffaroni.

La mamá de Ezequiel, Diana Cohen Agrest, hizo catarsis tras la muerte de Ángeles Rawson en una columna del diario La Nación que recomiendo leer. La genial escritora la tituló: “Las piezas sacrificales de la impunidad: “¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo continuaremos con la letanía de los derechos humanos, otorgando garantías a los victimarios y desprotegiendo a las víctimas y a la sociedad toda? Sumidos en la indignación y en la impotencia, en el peor de los casos nos interrogamos cómo no legitimar la ilegítima justicia por mano propia. Y en el mejor, cómo reinstaurar la credibilidad de una justicia penal que libera a quien debería ser confinado de por vida, y que no lo es porque nuestros operadores jurídicos parten de la premisa de que la ejecución de las penas "resulta incompatible con la ideología de los derechos humanos", al decir de Eugenio Zaffaroni en, En busca de las penas perdidas”.

Ángeles Rawson

“La vida es así, nada es perfecto” dijo la mandamás del régimen que nos gobierna tras la nueva tragedia ferroviaria de la “década ganada”. Otra vez el tren Sarmiento. Otra vez una cantidad de muertes a manos de la corrupción y la negligencia. Esta vez con los trenes estatizados. Los nuestros. Los que supimos conseguir. Cada vez que suceden estas cosas la sociedad revive dolores que creía superados. Recuerda heridas de muertes tan crueles como absurdas que parecían cicatrizadas pero que no, aún están en carne viva. Y si no, que lo diga María Luján Rey, mamá de Lucas Meneghini, muerto en la primera gran tragedia del tren sarmiento, hace 4 meses, cuando el tren Sarmiento estaba en manos de los empresarios amigos del poder. Ante el nuevo accidente, la mamá de Lucas escribió: “Siento una gran tristeza pensando en que hoy hay otras mamás que como yo no logran entender cómo puede suceder algo así, siento tristeza infinita pensando en que nuestro dolor, nuestra lucha no alcanzó para evitarlo. Gracias a quienes acompañan y lamentablemente, hoy tenemos más familiares a quienes acompañar, mas heridos que necesitan ayuda y más razones para seguir luchando.”

Cada vez que suceden estas cosas la sociedad revive dolores que creía superados. Recuerda heridas de muertes tan crueles como absurdas que parecían cicatrizadas pero que no, aún están en carne viva. Y si no, que lo diga Federico Ramón Ibáñez, que el lunes pasado se sentó en el banco de testigos en el enésimo juicio por la ESMA. Contador jubilado y ex integrante de la agrupación terrorista Montoneros, Ibáñez acusó a la cúpula de esa organización armada del asesinato por venganza de su esposa durante el gobierno militar, en 1977, mientras él permanecía detenido en la ESMA.

Se sentó tranquilo y dijo: "Quiero aclarar que mi esposa nunca fue colaboradora de Montoneros como era yo, y aun sabiendo que ella no era militante ni colaboradora, Montoneros resolvió que la tenía que matar y la mataron. No tengo odio ni a uno ni otro lado, pues me siento responsable y asumo mi responsabilidad de haber contribuido a una locura de violencia que no debiéramos ver más". La historia que se esconde. El Modelo.

Sí, El Modelo, que en su empeño por vengar un pasado definitivo, descuida un presente inexplicable, y nos condena a un futuro temeroso.



HORACIO R. PALMA

lunes, 15 de abril de 2013

18 A... O EL EXITO DE DECIR BASTA


"Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad." 
Bertolt Brecht



No que hay que dar por el pito más de lo que el pito vale, decía mi abuelita, que vaya a saber cuánto sabía de pitos.
Lo mismo pienso yo al observar la oposición política que tiene el régimen que nos gobierna. Esta oposición timorata y dividida, resulta y de hecho ha resultado más funcional al régimen que nos gobierna, que al medio país que se agita disconforme.
Una oposición que hasta ahora no ha podido, no ha querido… o no ha sabido estar a la altura de las circunstancias… una oposición a la que una y otra vez las circunstancias nuestras de cada día, cada vez más graves y exasperantes, la sorprende dividida hasta el infinito o preocupada en sus propias mezquindades. Claro que a fuerza de ser sinceros, tampoco nosotros como sociedad nos hemos mostrado a la altura de ninguna de las circunstancias políticas de los últimos 30 años del país.
Una sociedad que le teme más a las lluvias torrenciales que a los regímenes populistas y totalitarios, es una sociedad que en cierto modo se merece su destino de tragedia.
Una sociedad que consiente encogida de hombros, a presidentes y presidentas y a funcionarios y funcionarias enriquecidos o enriquecidas hasta la obscenidad tras el paso por la función pública, es una sociedad que se mereces en cierta medida su destino de miseria.
Una sociedad que embelesada vota a un mitómano que con sombrero de paja bajo el sol radiante del Caribe afirma, confiando en el fanatismo ciego de un pueblo amedrentado por la miseria, que el hombre dios le habla y lo aconseja a través de un pajarito chiflador, es una sociedad en cierto modo cómplice de su trágico destino.
Democracia es otra cosa. No es el pensamiento único ni el perseguir a los que opinan distinto ni rehuir al debate de lo que nos importa a todos. Ni es el destrato, ni las mayorías automáticas ni los eternizados en el poder. Democracia es otra cosa. No es atropellar libertades, ni dejar de admitir preguntas. No es la prepotencia del poder ni el atropello de las instituciones pensadas para que nadie pueda inclinar definitivamente la balanza hacia su lado y para siempre.
Hace diez años, los quejosos eran pocos. Porque las quintitas de los muchos aún estaban al resguardo de las ganas de los que esgrimen el poder con antojo y no con patriotismo. Políticos millonarios que viven a cuerpo de reyes en países tullidos de pobreza. Sinvergüenzas amparados en la impunidad.
Pasó el tiempo y los antojos del régimen comenzaron a parecerse a la gula. Y llegó el vamos por todo y las sospechas dejaron de ser sospechas. Cayó la máscara, y el maquillaje ya no cubre con tanta prolijidad la verdadera intención.
Ahora los quejosos han despertado desde los cuatro costados. Mejor así.
En América Latina, esa que los regímenes totalitarios llaman ahora pomposamente Patria Grande, apropiándose de un concepto que no les pertenece, está repleta de regímenes populistas y totalitarios que se han quedado con el Estado. En algunos casos con abiertas dictaduras como en Cuba, y otros, con un sistema democrático que apenas es maquillaje.
Muere el inmortal y el régimen trabaja a destajo para hacerlo mito. No consiguen embalsamarlo, pero consiguen pomposo funeral. El hombre que muere y el régimen que se empeña en hacerlo dios.
Así las cosas en éstos lares cada vez menos patria y menos grande. Y el régimen que necesita perpetrarse, que no es lo mismo que seguir gobernando. Porque nadie diría mucho ni diría fuerte sobre un gobierno democrático que, en la razón de ser democrática, confía en el recambio antes que en la eternización.
Nadie diría mucho ni diría fuerte si los kirchneristas tuvieran cada período un candidato. El tema con los regímenes cada vez más totalitarios que se esparcen por éstos lares, es que en nombre de una democracia en la que no creen, pretenden el poder a cualquier precio.
Bajaron las aguas, pero no la tragedia. Y aún así, con las víctimas de las inundaciones todavía en recuento, el régimen pasó a lo que en verdad le importa. Y anunció su próximo zarpazo: Democratizar la justicia. Y sí, el título es mejor que su título en versión original: Ajusticiar la democracia.
La misma que en 2.007 vociferaba las bondades de achicar el Consejo de la Magistratura, ahora pega un salto en el aire y se contradice. Por aquellos años en que la gula kirchnerista se conformaba con apenas una parte de las instituciones democráticas, Néstor agarró el micrófono para despotricando apretar: “Cada miembro del consejo de la magistratura le cuesta  a usted, ciudadano, 70 mil pesos solo en asesores”, decía él, justo él… que se llenó los bolsillos vaciando los ajenos.
El populismo autista aplaudió. Y la complicidad de una sociedad ajena ni siquiera emitió un ay!. Ahora la gula del régimen va por todo. Y hasta el mismísimo Julio César Strassera habló indignado… “La Presidenta en una megalómana que no tiene vergüenza”, disparó el ex fiscal del juicio a las Juntas Militares. “Ella misma (dijo en oportunidad de modificarse el Consejo de la Magistratura en 2007 que era un órgano elefantiásico, y redujo los miembros para ahora aumentarlos", expresó y agregó que “se pretende hacer de la Justicia un apéndice del Poder Ejecutivo, como lo es el Congreso”.  “No le tengo ningún respeto a la Presidente, ni el más mínimo respeto (…) Lo único que podemos hacer es inundar las calles para que se den cuenta".
Strassera, al que nadie podrá tratarlo de golpista, siguió su diatriba con interesante indignación: “El Sr. Pichetto carece de vergüenza, que fue menemista, duhaldista y ahora kirchnerista, es un hombre carente de principios. Alak tiene la cara de piedra. Fue al Consejo de la Magistratura a presionar a los consejeros para que nombren a una jueza cristinista en el fuero Contencioso Administrativo. Le queda grande el puesto…”
Bien, por fin el régimen ha mostrado las cartas todas sobre la mesa. La democracia le importa poco y está confiado en quedarse para siempre y hará lo que tenga que hacer.
Cuando alguna vez levanté la voz para criticar la manera en que este gobierno violentaba la justicia para hacer venganza con los militares que habían vencido al terrorismo, los indignados eran pocos. Pero la naturaleza del escorpión es así. Y quien viola en lo poco viola en lo mucho. Y lo mismo que hizo en lo poco ahora quiere hacerlo en lo mucho.
Las cartas están echadas. Don Henry Ford, el hombre que revolucionó la industria automotriz con su línea de montaje, solía explicar el éxito con la siguiente frase: "Reunirse es un comienzo; mantenerse juntos, un progreso, y trabajar juntos, un éxito".
La sociedad y la oposición argentina tienen la obligación de reunirse, de mantenerse juntas y de trabajar en conjunto para el éxito.
¿Cuál es el éxito que debemos conseguir?: Ponerle freno a un régimen voraz que intenta desmantelar la República. Decirle basta. Parece tan poco, pero lo es todo.

Horacio Ricardo Palma
El Día de Gualeguay
Gualeguay
Entre Rios

lunes, 18 de marzo de 2013

LA OPORTUNIDAD DE LA RECONCILIACIÓN


Cuando todo parecía encaminarse a una semana irremediablemente roja, como el ornamento de la religiosidad bolivariana, que propone altar y ampuloso mausoleo a un puñado de huesos que ni siquiera podrán ser embalsamados, un grupo de Cardenales se reúne en Cónclave tras la renuncia inesperada del Papa Benedicto XVI, y eligen al primer Papa argentino, Latinoamericano, Americano…  y Jesuita: Francisco.
Sin querer, la sucesión de Pedro en Roma, le quitó todo protagonismo a los obscenos funerales del Hugo Chávez mortal. Que en paz descanse.
Los compungidos admiradores de la revolución bolivariana, conducida desde hace casi una década por Hugo Chávez Frías, militar y ex golpista, pasaron al ostracismo periodístico de la noche a la mañana. Los que lloraban de verdad y los que lloraban para el relato, quedaron de pronto llorando en soledad y ahí pudimos diferenciar a los que lloraban con sentimiento genuino, y a los que lloraban para la foto.
Con asombrosa naturalidad, todo el arco oficialista argentino despidió con sentidos mensajes, nombrando en sus saludos al fallecido presidente de Venezuela: “Mi comandante”. Desde la presidenta, hasta  Hebe de Bonafini, pasando por Luis Delia y el mismísimo Intendente de Gualeguay llamaron Mi Comandante a Chávez, como si le rindieran obediencia debida ante la batalla.
Así despidió Luis Erro en las redes sociales a Hugo Chávez: “Compartimos el profundo dolor del pueblo Venezolano por la desaparición física del comandante compañero Hugo Chávez, pueden compartir o no su ideología pero marcó para siempre la historia latinoamericana, junto a Néstor Kirchner y Lula… Hasta Siempre Comandante Viva Venezuela”. Conmueve. Un venezolano no podría haberlo dicho mejor.
Es que desde la muerte de Chávez, que pocos saben dónde y cuándo ocurrió, la orquesta tocaba a tiempo completo el concierto monótono del hombre dios.
Armonía hereje de un fanatismo irracional. Así trabajan los regímenes populistas, que el relato miente populares. Muy de a poco. Pasito a paso. Sin prisa pero sin pausa.
Un régimen de encumbrados mesiánicos sin escrúpulos pensando cómo eternizarse sobre el pesado tren de un pueblo embrutecido y ahíto de necesidades básicas insatisfechas. Y entonces las dádivas vacuas a los más necesitados. La dignidad y los derechos se disfrazan con un asistencialismo que da poco, pero que pide a cambio: todo. Hasta la dignidad.
Y así aparecen los más chavistas que Chávez. Y las instituciones que se van cooptando. Y la justicia que se va disciplinando y los poderes del Estado que de pronto, como el Misterio de la Santísima Trinidad, son tres pero terminan siendo Uno: lo que el tirano mande.
El boato de los poderosos, ornamentados con fastuosa obscenidad. Un grupo de forajidos que enfundados en el rojo distintivo que avisa el Ellos o nosotros, desfilando con el nuevo libro rojo de Mao: La Constitución Bolivariana. Que se muestra en la palma de la mano de cada funcionario de la tiranía, pero que termina como arcilla moldeada según el antojo de lo que al régimen le conviene.
Y las empresas que se expropian en nombre de una revolución, una revolución que solo existe en los millones de dólares del pequeño grupo que manda. Y los medios amputados de objetividad, que solo pueden mostrar lo que el dueño de la revolución ordena. Y así un día tras una década… el pueblo sin darse cuenta termina velando como dios, aquél mismo hombre que diez años antes había votado, convencido que era pueblo en carne viva.
Y el hombre dios que muere como cualquier hombre hombre. Pero que muere escondido en un hospital tal vez, en la misteriosa isla de los dictadores Castro. Y el gigante de pronto con pies de barro. Y entonces la historia épica que necesita el régimen para quedarse con el poder. Para quedarse en el poder. Mentir una revolución. Y el Relato desopilante repetido ante una masa ignorante y fanática, que es como decir dos veces ignorante. Que el imperio inoculó el cáncer en el hombre dios. Que el hombre dios intercedió para que Francisco fuera nombrado Papa. Y adentro un pueblo engañado que aplaude el espanto de la mentira sin la oportunidad cultural de poder dudar, ni la libertad oportuna para contradecir o decir distinto. Chávez es hombre y es dios y es la patria misma. Es el dios que ha dejado el legado dicho: La Constitución soy yo y nadie más. Adiós democracia adiós. Pónganle el nombre de la revolución que quieran pero no vacíen a sabiendas la palabra democracia.
Y llega el Papa argentino y los huesos del hacedor de la patria grande que quedan relegados a un triste segundo plano. Mario Bergoglio, el Cardenal que hasta hace una semana andaba en el subte de la línea D camino a la Curia… ahora es Papa. Y la reina del sur, que como “Pedra” con cara de “Petra” le negó 14 veces una entrevista, ahora se apura a mostrarse en primera fila en las puertas del Vaticano. Ahora el “molesto”, el “Cura jefe de la oposición”, el “colaboracionista de Videla”, es Papa.
Y otra vez el coro resentido. La cadena nacional de la discordia. El procesómetro. Verbitsky que publica durante una semana entera, sospechas del nuevo Papa de cuándo Verbitsky mandaba a poner bombas para matar argentinos. Y Estela de Carlotto que cada año se postula para el Nóbel de la Paz, anuncia su tristeza porque el Papa pertenece a no sé qué época oscurantista de Argentina. El coro resentido dedicado a tiempo completo en eso que tanto sabe: remover el pasado de los demás para esconder el propio. En éstas anda el gobierno kirchnerista por éstos días. Del mismo modo intentaron con Máxima Zorraigueta, futura Reina de Holanda. Argentina aún no despierta. Nosotros menos. Estamos enfermos. Todo el mundo ve con esperanza el nuevo Papa, humilde culto y venido de los confines del mundo. En el mundo normal, la figura del Papa une... y resulta que por gracia de Dios el Papa Francisco es ARGENTINO... y en lugar de estar desbordantes de alegría y henchidos de orgullo... esta elección nos encuentra divididos en algo que debería UNIRNOS más que nunca. El régimen que nos gobierna desde hace diez años ha puesto en nosotros la semilla de la discordia, que es algo mucho peor que gobernar mal un país o robarse millones en corrupción ... dividirnos como sociedad nos roba el futuro, y la esperanza... y la paz. Nos roba la Patria, que necesita de todos... que no puede prescindir de ninguno..
Las Madres de Plaza de Mayo aprendieron la lección. Enmendaron el error histórico de sus hijos terroristas y nunca más utilizaron la violencia. Pero aun así, nunca pidieron perdón por el dolor irreparable que ocasionaros sus hijos matando a tanta gente. Ni olvido ni perdón… a éstas consignas se aferraron cerrando para siempre el corazón a una Argentina pacificada.
Que el nuevo Papa sea argentino y haya vivido de cerca la guerra que el estado argentino libró contra el terrorismo en los 70, debería abrir la esperanza para que los que aún no lo han hecho puedan abrir sus corazones a una Reconciliación. A una Pacificación Nacional Definitiva. Para hacer de una vez y para siempre una Argentina de todos, que mire hacia el futuro, reconciliada con ese pasado violento que fue fruto de ésta generación.
Tenemos la oportunidad de intentarlo. De lo contario, deberemos esperar envueltos en odios, rencores y dolores estériles del pasado, la venida de otra generación de argentinos que sepa perdonar y pedir perdón. Más sabia. Más santa. Mejor
Horacio R. Palma
El Día de Gualeguay
Gualeguay
Entre Rios

viernes, 8 de marzo de 2013

CONDENARON A CECILIA PANDO



Una mujer menuda está en el banquillo de los acusados. Está nerviosa. Hace muchos años, en 2009, un funcionario de derechos humanos de la Ciudad de Buenos la denunció por pintar crespones negros con la inscripción Víctimas del Terrorismo, en la Plaza de Mayo.

Recuerdo aquellos años. Fui testigo. Los martes Afyappa pintaba Víctimas del Terrorismo, y los jueves las Madres de Plaza de Mayo le pintaban arriba un pañuelo blanco.

Todos los alrededores de la Pirámide de Mayo estaban repletos de pintadas: “Iglesia basura”. “Los pibes del Casino presentes”.

Carlos Charly Pisoni, por entonces funcionario de derechos humanos de la Legislatura, un militante de la agrupación Hijos, hijo de dos miembros de la banda terrorista Montoneros y ambos desaparecidos, hizo la denuncia que culminó con estas dos jornadas de juicio oral.

En la primera audiencia, la Fiscal admitió que por más que lo intentó, no había podido dar con Pisoni. Raro, dado que es público que el militante kirchnerista trabaja de “ehhhh, bueno, ehhhh, trabajo en el espacio de la memoria en la Ex Esma” según lo que declaró hoy en la segunda jornada del juicio.

En el juicio por “PINTADAS”, desfilaron peritos de la Policía Federal, ingenieros especialista en removedores de pinturas, asistente social y por fin el denunciante, que acudió vestido para la ocasión: Con remera naranja de gran inscripción LOS PAÑUELOS NO SE MANCHAN. NI OLVIDO NI PERDÓN… y un pañuelo de Madres de Plaza de Mayo al cuello.

Pisoni no anda así vestido por la vida, sino que se reserva el cotillón para ciertas fiestas.




Pisoni y la Fiscal



El juez, que unos minutos antes recordó a los presentes que debía mantenerse el orden y el decoro y evitar consignas, ni siquiera esbozó un pero. La voz del juez cambió del lunes de la primera audiencia a este jueves de la condena a Cecilia Pando. La presencia de Taty Almeyda quizás. Los varios exaltados que sin llegar a ser una multitud se reunieron amenazantes y merodeaban los pasillos de las oficinas que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene en Avenida Coronel Díaz y Beruti. Vaya uno a saber.


Pisoni dijo lo suyo, y se reservó para el final una cita de ex presidente Néstor Kirchner que ni vale la pena mencionar. Dijo que era evidente que la que aparecía pintando la vereda era Cecilia Pando porque tenía unas zapatillas fucsia. Aclaró que nunca había dicho que Cecilia había hecho pintadas sobre los pañuelos blancos que las Madres de Plaza de Mayo tienen allí como Monumento Histórico.

A Pisoni se le preguntó si sabía quién había pintado de rojo las pintadas del grupo de Cecilia Pando. Dijo que no tenía idea. ¿Podrían haber sido las Madres de Plaza de Mayo?, preguntó el Dr. Vigliani, defensor de Cecilia Pando. Pisoni sonrió… y dijo: no creo que señoras de 90 años como las que están hoy presentes aquí, puedan hacer pintadas.

Vigliani se incorporó y le mostró una foto de dos viejitas con pañuelo blanco en las cabezas pintando de rojo las pintadas del grupo de Cecilia. Silencio.



Madres de Plaza de Mayo pintando un Monumento Histórico


Con el juicio, se pretendió intimidar via persecución judicial la militancia de Cecilia Pando. 


Y el juicio dejó en claro varias cosas. Los peritos de la Policía Federal aseguraron que NUNCA en 13 años de carrera habían tenido que cotejar fotos de un archivo de 80.000 imágenes de delincuentes peligrosos por una causa de PINTADAS.

En el juicio se probó que NUNCA CECILIA Y SU GRUPO realizaron pintadas sobre los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo.

Dejó en claro este juicio  que los medio de comunicación, TODOS, aun sabiendo la verdad, la falsean.

En persona hablé con un importante periodista de uno de los más importantes diarios de Argentina. Cuando Cecilia Pando salió de la sala de audiencias para esperar el cuarto intermedio, tuvieron que sacarla por una puerta trasera porque había mucha gente “extraña en los pasillos en actitud sospechosa y violenta”. Entonces tomé el teléfono y le conté al periodista lo que estaba ocurriendo.

Es obvio que los intereses pueden más que la verdad, Clarín incluido.

La fiscal pidió 6 meses de prisión en suspenso para Cecilia Pando por dañar un Monumento Histórico y pidió hacerla participar a Cecilia en un curso de Derechos Humanos del gobierno de la ciudad. El juez casi que le pidió prestada la condena a la Fiscal. Entre bueyes no hay cornadas decía mi abuelita.



Poca gente en la sala. Antes de comenzar, dos Madres de Plaza de Mayo entraron a la sala sin siquiera un buenos días. Reconocí a Taty Almeida… ironías del destino, uno de los hijos de Cecilia Pando cuando la vio entrar le cedió gentilmente su asiento… sin decir gracias las Madres se sentaron justo detrás de Cecilia. “Estar acá con ésta me revuelve las tripas” dijo Taty sin saber, o sabiendo, que estaba sentada gracias al hijo de Cecilia.

En medio de la audiencia, se levantaron y se fueron. El juez tuvo que detener la exposición de la Fiscal. Tampoco reprochó nada el juez… y encima las “viejitas” se fueron como vinieron… sin un: buenos días.

Y por fin alegó Vigliani, defensor de Cecilia, que dijo lo que ni el juez ni la fiscal ni el odio de los que odian y militan en la venganza les gusta escuchar.

Y luego habló Cecilia… con esa contundencia que nosotros le conocemos y que ellos temen. Con la contundencia de la Verdad.





En una pequeña sala de tres por tres estaban los jirones de una Argentina que el Kirchnerismo se ha encargado de desgarrar. Emilio Nani con sus heridas visibles del combate de La Tablada contra los terroristas que en el 89 atentaron contra la Democracia. Algunos de esos terroristas hoy militan junto al denunciante Pisoni. Y estaban las Madres de Plaza de Mayo con su dolor convertido en odio. Y estaba Carlos Pisoni, Víctima de un violencia feroz, de la que sus padres Montoneros desaparecidos, se encargaron de avivar en cierta manera.

Y estaba Cecilia, luchadora incansable y voz inclaudicable de los y de LAS que nunca se animaron y que por lo visto, JAMÁS SE VAN A ANIMAR. 


Cecilia Pando, más sola que nunca, pagando las “pelotas” que los cobardes jamás tendremos.

Y los hijos de Cecilia, buena gente y sin resentimiento, pero sufriendo las heridas de una Argentina que no vivieron pero que le hacen vivir a la fuerza.

La asistente social que el juzgado le envió a Cecilia a su casa comentó algunas cosas que cabe la pena destacar. Cecilia es madre de 7 hijos, todos estudiantes. Vive en una propiedad alquilada con ingresos modestos. Tiene un auto modelo 96.



A ésta mujer condenaron por pintadas… y los medios no lo entienden y se suman cómplices a las mentiras. Y la gente no lo entiende y se suma a la indiferencia del a mí qué me importa… no entienden que mañana serán ellos. Que mañana será usted y seré yo.


Salí hy del juicio en que condenaron a Cecilia Pando con una certeza: Nos lo merecemos por cagones. Nos merecemos estos gobiernos y ésta justicia y éstas orgas.

Como decía un gran maestro de lucha al que Cecilia quería mucho: “Cuando dejemos de ser cobardes… ellos dejaran de hacerse los valientes”

sábado, 2 de marzo de 2013

LA DECADA AFANADA


Ella. Toda vestida de seda negra. Su reloj de oro y sus aros de brillantes. 
El dicho de mi abuelita recordé yo. El de la mona y la seda.
¿Las sesiones?: ordinarias claro. Cadena Nacional. Tres horas. Treinta y siete minutos. El estilo culinario discursivo de Fidel Castro, ese de empacharnos con el pan ante un mísero plato principal. ¡Mozo la cuenta por favor!... que ni se mira pues la pagamos entre todos, y como entre todos somos muchos, casi casi parece que es gratis. Mañana me contás lo gratis de la cuenta… y ni te cuento la resaca del menú.
El cotillón viene incluido. Clarín Miente. La justicia estorba. Scioli traiciona. Tinelli crucifica para la corona. Hebe embandera. Ella salva. Baltazar Garzón apoya… y parece que cada vez más seguido según info de una revista mexicana.
Las opiniones están divididas. Como el país. Intelectualmente brillante dicen ciertos K. Mentirosa, gritan los apartados del modelo. ¡Callate atorranta! Grita el Cuervo Larroque, uno de los distinguidos miembros de la agrupación recaudadora La Cámpora….y debe aclarar que son los ecos de su grito del día anterior hacia una diputada del Pro de apellido Alonso.
Las formas son para los demás. Las reglas son para los otros. El modelo presta la verdad pero solo a quién no chista. El hermoso Congreso convertido en una especie de cirKo maloliente de nómadas sin remedio.
Es el pueblo, dicen ellos mintiendo como peronismo una ensalada trucha de revolución popular con el aderezo rancio de montonerismo setentista.
Kunkel abandonó su F100 con la ametralladora montada en la caja, con la que sembraba el terror en las calles de La Plata en sus años de terrorista haciendo justicia con una ráfaga por la espalda. Ahora es una especie de patriarca de una familia numerosa y acomodada… acomodada en distintos empleos públicos. Ya no pone bombas ni mata a tiros conscriptos que se bañan en la tórrida siesta formoseña. No señor, ahora es un abuelito sentado en una banca jugando con un globo que incita a una revolución más suave: Clarín Miente.
Cada año un enemigo. El ejercicio de la batalla. El maquiavelismo de dividir para reinar. Este año será la justicia… parece. Pero no toda sino tan solo la independiente. Oyarbide no, los demás. 
De pronto, la mejor Corte de todos los tiempos es la enemiga. Como ocurrió antes con Clarín, la Corte, que lleva diez años de complicidad con el vaciamiento institucional y la falta de legalidad es ahora un enemigo a vencer.
Coincidencias. Aníbal Guevara, hijo de militar preso político de Argentina, comenzó así su discurso en Plaza Lavalle. Lo dijo a la misma hora en que Lorezetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia, inauguraba formalmente el año judicial con demasiadas palabras. Aníbal Guerava encabezó un acto de repudio a las injusticias de nuestro sistema judicial: “JUSTICIA es una palabra que le queda demasiado grande a cualquier Poder Judicial. Sobre todo cuando hablamos de la pérdida de un ser querido, en ese caso no hay reparación que pueda hacer el Estado para equiparar la ausencia. Queda entonces la LEGALIDAD, ese conjunto de "Reglas del juego" que protege a los ciudadanos de los caprichos de sus gobernantes. Lo más cerca que puede estar el hombre de la justicia es la legalidad, el respeto irrestricto del Estado de Derecho por sobre los intereses individuales…”
Setentismo como bandera. Nos gobierna el rezago ideológico vencido en los años 70. Si la justicia viola la legalidad para meter presos a militares, está bien. Ahora, si la justicia investiga el sospechoso enriquecimiento de los del régimen que nos gobierna desde hace una década, entonces hay que hacer tronar el escarmiento. Al enemigo ni justicia. Así han sido y así son.
Es su esencia. Ayer Cuba, Rusia, Libia, Siria, Vietnam, Nicaragua…hoy son Venezuela e Irán. Eso sí, ayer y hoy es; cueste lo que cueste.
Cirko en el Congreso. No es cirKo señor gorila, es la fiesta de la democracia me reprende el Relato. A ver, espere don Relato que repaso la fiesta. Pero en la fiesta de la democracia relato veo que hay solo un ex presidente democrático invitado… y encima está muerto: Néstor Kirchner. El, para la señora de seda negra y Rolex de oro.
En la fiesta de la democracia Relato, la historia comenzó hace diez años. “La década ganada”, comenta la señora de seda negra. Su declaración jurada asiente. 5 millones en 2003, casi 100 millones en 2013…
Este lunes, mi amiga Cecilia Pando va a juicio oral. ¿Lesa humanidad?. No, la enjuiciaron por hacer una pintada en Plaza de Mayo. Igualdad ante la ley. En Plaza de Mayo la impresentable Hebe Pastor ex de Bonaffini pinta mentiras a sus anchas y Travestis gay y lesbianas la enchastran cada año con pintadas violentas y asqueroas, conjuro a un inexplicable complejo de inferioridad. 
Cecilia Pando no es una argentina más. Ella fue la primera víctima de la intolerancia del régimen K. Echaron a su marido del ejército por una carta de lectores que ella envió al diario La Nación. Fue hace muchos años…al principio de la "década afanada". Cuando todos creíamos que los K eran decentes, y democráticos.


Horacio Ricardo Palma
El Día de Gualeguay
Gualeguay
Entre Ríos