viernes, 23 de marzo de 2018

SEGUNDA CARTA ABIERTA A LOS OBISPOS ARGENTINOS

SEGUNDA CARTA ABIERTA A LOS OBISPOS ARGENTINOS, A LA COMISIÓN EJECUTIVA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, PRESIDIDA POR MONSEÑOR OSCAR OJEA



Buenos Aires, 19 de Marzo del 2018

Excelencias Reverendísimas

Hace una semana, el 13 de este mes de Marzo, escribí una carta abierta a VVEE y además de publicarla en este periódico (puede verse en el Nro. 1543, abriendo el sitio www.labotellaalmar.com,  Sección "Páginas anteriores") la mandé al correo electrónico de Mons. Oscar Ojea indicado por su Secretaria quien, además, informó que siempre contestaba los mensajes que allí se le enviaban.
Como decía al final de esa carta, mi carta se funda en el derecho que concede el canon 212 del Código respectivo a cualquier fiel católico, por tratarse de un asunto de la máxima gravedad, cuál es la inminente posibilidad de que se apruebe en el Congreso una ley que autoriza el aborto prácticamente a simple voluntad de la madre o de otras personas que la remplacen. De hecho, los diarios de hoy 19 de Marzo, dicen que el "debate" en las Comisiones de la Cámara de Diputados empezará mañana 20 de Marzo. 


No recibí respuesta alguna de esa carta. No es posible que VVEE no la hayan conocido, al menos no puede alegar ese desconocimiento el Presidente de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal puesto que la mandé, como digo, a su correo electrónico el mismo día.

Muy de otra manera ha procedido el Papa que contestó ayer una carta que le mandaron cuatro días antes un conjunto de individuos entre los cuales está el homosexual Zaffaroni, ex-miembro de la Corte Suprema y dueño de 16 departamentos en los que funcionan sendos prostíbulos, María Eugenia Vidal, autora del infame sitio "chau tabú", y según informa el marxista Juan Grabois, amigo del Papa, también la firman Hebe de Bonafini y Estela Carloto. En esa carta "el Papa evitó aludir directamente al aborto" ("La Nación", 18/3/2018, pag. 8) a pesar de ser un asunto de máxima actualidad e importancia. Es decir, omitió la condena formal al crimen que en estos momentos intentan cometer Macri y el Congreso, con lo cual escandalizó a los católicos. En cambio recurrió a la frase ambigua que ya usó Macri de declararse "en defensa de la vida", palabras insignificantes por ser excesivamente abstractas en boca de un Papa y en estas circunstancias. Nuestro Señor Jesucristo, por el contrario, enseñó: "Sea vuestro modo de hablar, sí, sí, no, no, que lo que pasa de esto de mal principio proviene" (S.Mateo 5-37)
Para peor de males, según puede verse en la declaración que VVEE publicaron el 23/2/2018 evitan usar los debidos argumentos religiosos que no dejan lugar a dudas sobre la condena del aborto. Según la prensa, VVEE habrían acordado con el gobierno no intervenir en el "debate" en cuanto sacerdotes, ni permitir que lo hagan los de menor jerarquía eclesiástica en cuanto tales.    
Si esta fuera la decisión de VVEE me siento obligado a expresar mi más vehemente protesta e insistir en mi reclamo de una urgente intervención de VVEE para impedir la infame intentona del Presidente Macri y de sus cómplices. El pueblo argentino es en su gran mayoría católico y una condena categórica y una acción decidida de VVEE sepultará esa inicua propuesta y salvará la vida de miles de niños.
Silenciar la doctrina católica es lo mismo que ocultar la existencia y la enseñanza del Divino Salvador. ¿No temen VVEE que se les aplique Su categórica amenaza: "Todo aquel que me reconociere delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en los cielos. Más a quien me negaré delante de los hombres yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos" (S. Mateo 10-32,33)? ¿No advierten VVEE que ese ocultamiento, además, facilita el triunfo de quienes promueven el aborto y eso hace a VVEE partícipes de la iniquidad que intentan cometer?
Y no sólo eso: al ver el silencio religioso de VVEE se enfría la Fe de los fieles católicos, le pierden horror al pecado y se sienten instigados a ocultar ellos también los argumentos religiosos que condenan el aborto. De esa manera, el "debate" convocado por Macri y que VEE han avalado está perdido de antemano porque los abortistas tienen toda la prensa a su favor y aunque son una minoría ínfima, el odio que los mueve los hace multiplicarse por sí mismos y desarrollar una actividad que los hace dueños de la calle y de la opinión pública, es decir, vencedores del "debate".
Vale la pena recordar algunos textos de la Sagrada Escritura que avalan mi insistencia.
"Entretanto Herodes, viéndose burlado por los magos, se irritó sobremanera y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y toda su comarca, conforme al tiempo que había averiguado de los magos. Vióse cumplido entonces lo que predijo el profeta Jeremías diciendo: en Rama se oyeron las voces, muchos lloros y alaridos : Raquel que llora sus hijos, sin querer consolarse porque ya no existen" (S. Mateo 1-16,18).
Esas madres lloraron a sus hijos asesinados por orden de un jefe político de Israel. Esas víctimas inocentes tuvieron al menos quién las llorara con mucho dolor. En cambio, los niños que mueren y morirán en la argentina por orden del jefe político y sus cómplices, desde los tiempos de su gobierno en la ciudad de Buenos Aires y ahora, en la Presidencia de la Nación, no tienen quién los llore porque son sus mismas madres quienes ponen el puñal asesino en las manos de los carniceros abortistas asociados a los carniceros políticos.
Peor aún: los sucesores de los apóstoles del Divino Redentor no derraman ni una lágrima siendo como son meros espectadores de esa matanza a la cual contribuyen con un silencio y una inacción que es casi una autorización implícita de la que se valen los asesinos.
¿No se acuerdan VVEE que Nuestro Señor Jesucristo, a Quien deben servir hasta el martirio, mostró su predilección por los niños de una manera enternecedora? ¿Se acuerdan VVEE de aquel pasaje del Evangelio de San Marcos que dice: "Y le presentaron unos niños para que los tocase y los discípulos reñían a los que venían a presentárselos. Lo que advirtiendo Jesús lo llevó muy a mal (indigne tulit, dice la Vulgata, o sea, se indignó) y les dijo: "Dejad que los niños vengan a Mí y no se lo estorbéis, porque de los que se asemejan a ellos es el reino de Dios" (S. Marcos. 10-13,14)?
Los Apóstoles pudieron reparar su conducta indignante para Nuestro Señor porque los niños estaban allí cerca y sólo debieron dejar de impedirles su llegada al Salvador, pero VVEE, que no pueden ignorar en los divinos ojos la misma indignación que vieron sus predecesores, no podrán hacer lo mismo que éstos porque los niños que ellos están impidiendo no podrán acercarse a Él nunca en esta vida, porque habrán sido asesinados en el vientre de sus madres.
Macri y los abortistas, hipócritamente, han redoblado sus esfuerzos por corromper a los niños y adolescentes mediante la “educación sexual” con la excusa de que el uso de anticonceptivos evitará embarazos “no deseados”. Dice “La Nación”: “El gobierno reactiva planes de educación sexual en medio del debate por el aborto” ( loc. cit. 19/3/2018, pag. 8). VVEE avalaron esta idea en su declaración del 23/2/2018 diciendo: “- Establezcan como prioritaria la educación sexual integral de la ciudadanía, en la que se  fomente y capacite para la decisión libre y responsable de concebir una vida humana.” ¿Pero qué es la “educación sexual” promovida por estos corruptores sino un medio para provocar a los jóvenes a fornicar desde temprana edad de una manera infructuosa, tal como lo preveía Pio XI en su Encíclica “Divini Illius Magistri”  (puntos 49 y 50) y no una escuela de castidad hasta el matrimonio?
Suplico a VVEE que actúen YA, sin avalar la infame “educación sexual”, pues el tiempo apremia y los enemigos tienen todo el poder de este mundo. Si VVEE insistieran en omitir la debida condena del aborto y de recordarla pena de excomunión que sufren quienes lo promueven, la batalla está perdida y el número de las víctimas inocentes se contarán por miles o por decenas de miles.
Pidiendo la bendición de VVEE me despido besando vuestros anillos pastorales
Cosme Beccar Varela