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miércoles, 27 de febrero de 2019

El perro, pegaba onda.





El perro, pegaba onda. Por Miguel De Lorenzo

Habitante de un espacio con algo de sobrenatural, H. Verbitsky, ostenta el raro   privilegio de haber representado  el bien y la justicia en la tierra argentina, incapaz de alterar, ni por un instante,  el soberano juicio de la verdad.
Néstor, que como nadie apreciaba la justicia,  enseguida advirtió sus virtudes, y ahí nomás le otorgó la orden de la bola negra, inédita prerrogativa para un hombre común, pero no tanto para Horacio, que trasciende la humana naturaleza.
La redonda negrura reemplazo a la mayoría de las antiguas instituciones de la república, digamos justicia, inteligencia, congreso etc.,  caídas en desuso, y luego abolidas desde que Horacio con  mano maestra, subía o bajaba el pulgar a determinada persona o grupo.

sábado, 9 de febrero de 2019

EL ANUNCIO DE GRABOIS


martes, 5 de febrero de 2019

Mirando pasar los hechos



EL ANUNCIO DE GRABOIS

Le debemos a Juan Grabois la conmovedora noticia. Él nos informa y no tenemos derecho a sospechar lo contrario, que Cristina maduró.
La buena nueva, en cierto modo nos estaría anunciado que Cristina finalmente alcanzó su pleno desarrollo, es decir que estaría a punto.
Surgen naturalmente algunos interrogantes, todavía no debidamente aclarados.
Ante todo que, durante más de una década la persona que estaba, primero al lado del entonces presidente y luego ella misma en la presidencia del país, y durante dos períodos, no era madura.


viernes, 1 de febrero de 2019

LOS VIENTRES DE LA MUERTE

miércoles, 23 de enero de 2019

Actualidad



LOS VIENTRES DE LA MUERTE



Todos pudimos ver cómo abortistas de todo pelaje y profesión, reunidos en la común obsesión por matar, salieron a tratar de explicar por qué se debía abandonar al bebé de Concordia en una cubeta, hasta morir.


Tenían la vida misma delante de sus ojos, bastaba abrirlos y ahí estaba el prodigio de un nuevo ser, único en dignidad, biológicamente irrepetible, el pequeño y deslumbrante momento de una vida que empieza.


No les alcanzó a los abortistas el fanatismo y la furia no los autoriza a mirar la vida de frente.


Embrollados en esa masa oscura, sin misericordia y sin culpa, preanunciaron la muerte del bebé, de ahí los malabarismos verbales, por eso esquivan llamar a las cosas por su nombre: “si estaba vivo ‒empezaron diciendo‒ pero no era vida “en serio”, era una semivida precaria e inestable, no podía sobrevivir, porque la “ciencia” dice que en esas condiciones es imposible.


viernes, 21 de diciembre de 2018

La justicia como espectáculo


La justicia como espectáculo. Por Miguel De Lorenzo

Pederastas y violadores se inscriben en una categoría tan especial que encarcelarlos por sus crímenes nos suena a demasiado poco, para nosotros otra sería la pena para estos individuos   más aun  conociendo que las estadísticas  indican que volverán a hacerlo una y otra vez.
Dicho esto, hemos visto en los últimos días, por todos los medios, aparecer algo llamado “colectivo de actrices argentinas” denunciando diversas formas de acoso y violación.
Las  actrices hicieron su trabajo actoral en un escenario cuidado, con una puesta bien estudiada, cámaras y  el apoyo irrestricto de los medios de difusión masiva. Se trataba de una suerte  ejercicio escénico orientado hacia el dudoso arte de lapidar.
Insistimos en que ni conocemos al acusado y menos aún, mucho menos tratamos defenderlo, habida cuenta de lo que recién dijimos sobre los violadores.
Pero nos preguntamos ¿Es a través de una representación como se determina si es culpable  una persona?  Y también ¿Que vínculo une a ese colectivo con la verdadera  justicia? Y si es que hay alguno ¿Quién otorgó poder a ese grupo para actuar en su nombre?

miércoles, 27 de junio de 2018

Pichetto, sí, al aborto.


Pichetto, sí, al aborto.

Por Miguel De Lorenzo

Identificado  con las causas nobles, enamorado de la justicia, Pichetto, ha dado el sí al aborto.
La escena memorable fue en el congreso “escala de todos los in-nobles designios”.
Ahí mismo, en el palacio, entre próceres y prohombres, el senador, al que tanto debemos,  tuvo aquella reunión,  con un grupo de mujeres interruptoras del embarazo, y dio el sí.
Fueron horas  intensas, tal vez  solo comparables a esas otras donde  se descubriría que el matrimonio debería ser, y fue, igualitario. Nadie conoce como se insinuó en el alma del senador, esa finísima intuición, esa feliz percepción  de la verdad, pero su obra matrimonialmente igualadora,  perdurará.
Momentos  inolvidables aquellos, el senador de la inspirada verba,  pronunciaba las más  apasionadas arengas acerca de las ventajas que para un hombre tiene desposar a otro hombre, o una mujer a otra. Lo escuchamos cuando con ardor refutaba – ¿agraviaba?    – al Papa  Benedicto XXVI.  Es cierto que iba con ventaja, quién se atrevería con el sapiente Pichetto, ciertamente no Benedicto, con su frágil filosofía y menguada teología, que, ya lo sabemos, insistía en aquellas formas más  obsoletas e inútiles de matrimonio, o sea el de un hombre con una mujer