El perro, pegaba onda. Por Miguel De Lorenzo
Habitante de un espacio con algo de
sobrenatural, H. Verbitsky, ostenta el raro privilegio de haber
representado el bien y la justicia en la tierra argentina, incapaz de
alterar, ni por un instante, el soberano juicio de la verdad.
Néstor, que como nadie apreciaba la
justicia, enseguida advirtió sus virtudes, y ahí nomás le otorgó la
orden de la bola negra, inédita prerrogativa para un hombre común, pero
no tanto para Horacio, que trasciende la humana naturaleza.
La redonda negrura reemplazo a la
mayoría de las antiguas instituciones de la república, digamos justicia,
inteligencia, congreso etc., caídas en desuso, y luego abolidas desde
que Horacio con mano maestra, subía o bajaba el pulgar a determinada
persona o grupo.







