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lunes, 18 de febrero de 2019

INCONTINENCIA VERBAL: BERGOGLIO SE SUPERA A SÍ MISMO





INCONTINENCIA VERBAL: BERGOGLIO SE SUPERA A SÍ MISMO


 
En materia de barbaridades/demasías/disparates/despropósitos y varios etcéteras, Bergoglio se supera a sí mismo a toda marcha, incontinente verbal patológico como es, por lo que estos dichos pueden ser viejos cuando aparezcan en esta página:
-“La libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de credo, de pensamiento, de expresión y de acción.  

EL NUEVO “PARADIGMA” DE LA MORAL “CATÓLICA” BAJO FRANCISCO

EL NUEVO “PARADIGMA” DE LA MORAL “CATÓLICA” BAJO FRANCISCO




Conciencia, Pecado, y un “Nuevo Paradigma” : En Cambridge Blase Cupich echa por su boca basura bergogliana

16 de febrero de 2018

El Archi-laico de Chicago de la Secta Novus Ordo, “Cardenal” Blase Cupich , pronunció un discurso histórico sobre la exhortación de Francisco Amoris Laetitia el pasado 9 de febrero en el llamado  Instituto Von Hügel de Investigación Crítica Católica del Colegio de San Edmundo en la Universidad de Cambridge , Inglaterra. 

miércoles, 13 de febrero de 2019

ASI ES LA ABSURDA VIDA DE EL PAPA FRANCISCO

Se estrenó el 6 feb. 2019
¿El extraño beso de el Papa Francisco al Iman de Al Azhar fue una maniobra exagerada para llamar la atencion tan opaca que esta sufriendo debido a su popularidad que se desmorona con el pasar de los dias?. Esta es la Absurda Vida que vive el Papa Francisco. Una vida totalmente manipulada y manejada al antojo de los globalistas como George Soros. El papa Francisco predice la palabra de Dios y de Jesus con la mano derecha y con la mano izquiera sostiene la mano de la elite globalista. #papafrancisco #georgesoros #papafranciscoilluminati
 

BERGOGLIO Y UN AQUELARRE CASTRISTA Y MASÓNICO



BERGOGLIO Y UN AQUELARRE CASTRISTA Y MASÓNICO


 
“Con ocasión de la Cuarta Conferencia internacional “Por el equilibrio del mundo”, que se celebra en La Habana, Cuba, del 28 al 31 de enero, el Santo Padre envió un mensaje a los participantes en el que les desea “que estos días de trabajo y reflexión den frutos de entendimiento y de diálogo en la consecución de una civilización cada vez más fraterna”
El Santo Padre destaca que “el ambiente humano y el ambiente natural van de la mano y pueden degradarse juntos”. De ahí que no es posible “afrontar de forma adecuada la degradación ambiental si no comprendemos las causas que tienen que ver con la degradación humana y social”. Razón por la cual el pontífice recuerda que ya expresó –durante su visita pastoral a Cuba– que “debería cultivarse, sobre todo en los jóvenes, una cultura del encuentro mediante la promoción de una amistad social, que nos aúne en un objetivo común de promoción de las personas”.
Por último, el Santo Padre los anima a buscar alternativas eficaces en torno al pensamiento de José Martí, “un hombre de luz”, como lo definió San Juan Pablo II durante su visita a Cuba. https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-01/mensaje-papa-iv-conferencia-internacional-por-el-equilibrio-del.html

sábado, 9 de febrero de 2019

FRANISCO Y LA "NO INTERVENCIÓN"

FRANISCO Y LA "NO INTERVENCIÓN"

Aún acosado por los medios, que disfrutan atacando a la Iglesia, Bergoglio sigue impertérrito hablando de Venezuela y Nicaragua en términos de una ambigüedad inquietante
"MUERTE A LOS CURAS" Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)



FRANISCO Y LA "NO INTERVENCIÓN"

Aún acosado por los medios, que disfrutan atacando a la Iglesia, Bergoglio sigue impertérrito hablando de Venezuela y Nicaragua en términos de una ambigüedad inquietante
"MUERTE A LOS CURAS" Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)


Sus llamados a la fraternidad y la concordia, son lugares que nada expresan, y parecería que tal es el propósito, disimular cualquier cosa capaz de poner en evidencia a los precarios regímenes neo marxistas que perduran en América.




Ni una palabra de apoyo a las Iglesias locales acorraladas, perseguidas, y martirizadas por Maduro y Ortega, ninguna defensa de esos curas y de esos fieles, abandonados adentro del conocido “no voy a responder - no voy a intervenir” bergogliano y donde el mayor olvidado, claro está, es Cristo, en el que se funda toda verdadera paz sobre la tierra.




Esa modalidad de desamparar a los católicos en manos de los enemigos de Cristo, viene haciéndose costumbre desde el Vaticano. Tal vez la maniobra culminante se alcanzó en China, fruto de un meticuloso plan urdido en colaboración con los imperdonables Sánchez Sorondo y Parolín, y cuyas consecuencias estremecen.




Es evidente que en el Vaticano permanecen atrapados dentro de ese marxismo no menos básico como perverso, que dice luchar por los pobres y contra la enajenación y explotación obrera, y que demostró durante casi un siglo su fracaso en toda la línea. La más larga y atroz impostura de los tiempos.




Acaso por eso, no ven con malos ojos las destartaladas aventuras venezolanas y nicaragüenses. Poco importan la miseria, el abandono, las muertes, el de ahora, como anunciaba LenÍn, es un estadio preliminar y necesario, en tanto finalmente desembocará en “el reino” de la felicidad universal e igualitaria.




Aunque hay más, “no intervención”. Hace días, el Vaticano envió un diplomático al acto de asunción de Maduro. Se trata de Monseñor George Koovakod, encargado de negocios de la Santa Sede, a quien el jefe de Estado venezolano le agradeció su presencia al inicio de su discurso.




El Papa subrayó que “la Santa Sede no busca interferir en la vida de los Estados” y dijo que su pretensión es “ponerse al servicio del bien de todo ser humano” y “trabajar por favorecer la edificación de sociedades pacíficas y reconciliadas”.




En relación a nuestro país, apenas si es necesario recordar que la supuesta “no intervención” quedó sepultada dentro de las innumerables visitas de funcionarios judiciales, políticos y otros malandras agentes del socialismo criollo, convocados a Roma en operaciones claramente políticas.




Tampoco sabríamos cómo llamar, diferente de “intervención”, a las tres visitas de Maduro al Vaticano, o aquel Monseñor enviado a Venezuela, encargado de negociar con el régimen, que de tan pro Maduro condujo al fracaso cualquier acuerdo y el rechazo y la ira de los opositores y hasta de la propia CEV.




Los obispos venezolanos claramente, una vez más, están en contraposición con el pensamiento de Francisco y resaltan que “todas las dudas” acompañan la jura de Maduro.




“¿Legítima?, ¿ilegítima? La historia, cuando sea el momento a través de los actores que propiciaron unas elecciones tan dudosas en un marco de ventajismo, dará su veredicto”, dijo Monseñor Azuaje, Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Y completó diciendo el Gobierno de Maduro ha causado “un deterioro humano y social en la población y en las riquezas de la Nación”.




Así, un nuevo mandato de Maduro “se ha hecho ilegítimo y moralmente inaceptable”, según Azuaje, la Asamblea Nacional, es “el único órgano democrático vigente”.




Difícil imaginar que Bergoglio no esté al tanto de las razones y del pensamiento de la CEV, más difícil aún imaginar que le importe. Lo prueba el dato que envió su representante habiendo podido no hacerlo y peor, lo mandó no a la Asamblea, sino directamente a la asunción de Maduro.




Lo que resalta, es la constante ligazón entre Bergoglio y la política, entendida como una nueva forma de la teología, porque la consigna de la nueva teología es que nada queda fuera de la tarea política, de la acción. Pero una ideología política adherida al internacionalismo, sustentada en la interpretación marxista de la historia, de apertura al mundo, y que desemboca en “una Iglesia en salida”, tal como la llaman Bergoglio y sus fieles, tan mundana, niveladora y relativista como sea posible.




Desde otro costado, no es difícil darse cuenta que en Roma se hacen los tontos respecto a esas dos comparsas sin destino. No sería de extrañar que los vean como un medio, meros instrumentos facilitadores, empujando a sus países hacia una progresiva descomposición en todos los ámbitos, hasta que en algún momento la crisis final, llevará a instalar definitivamente en el poder a la revolución neo marxista, evangélica, igualitaria y sin pobres.




De nuevo: “Cuanto peor, mejor”.




“Espectáculo único y embriagador: la demolición de una sociedad” expresaba un católico francés ‒Pierre Pascal en 1919‒ atrapado en el marxismo, y antes de repudiar a la revolución a la que había apoyado. Poco nuevo bajo el sol.




Paradojas del tiempo. Los pinos de Roma y el aroma del incienso vaticano gozan de un poder subyugante. El extraño embrujo hace que los que regresan a sus hogares, ahora bendecidos con el perfume angélico, ya no pueden distinguir ningún otro.




Si hasta Julio Bárbaro, reciente visitante de Francisco, escribe una larga y confusa nota, tratando de justificar la “no intervención”. Demócrata de hierro, no olvida defender sus ideas insultando y calificando a los otros ‒fascistas todos–. Pero si usted es una persona paciente y se anima a leerla encontrará una larga lista de lugares comunes, de ésos que conviene anotar para no repetir. Se ve que él también aspiró el adulador incienso romano y a partir de ahí no admite ‒en nombre de la democracia‒ que nadie tenga una idea política diferente de Bergoglio.




Bien Julito, pronto lo veremos integrando algún Consejo Pontificio.




El secreto estaría en esa rara mezcla de cinismo con ingenuidad y perversión, que antes encontraban en Fidel y su modelo de perfecta felicidad que llegaba pronto, con el que atraía a los socialistas dispersos y hasta a los enemigos errantes, juntos menos por la idea revolucionaria que por la pura emoción del rebaño al que prometen abundante pasto, pasto para siempre.




Volviendo a Pascal, pero en 1922, y del todo de vuelta del leninismo se lamentaba: “La gran revolución que hubiera podido hacer la Rusia creyente, sin la deformación marxista”.




El problema continúa vigente dado que, a treinta años de la caída de aquel indigno muro, algunos siguen empeñados en reconstruirlo.




Miguel De Lorenzo


Sus llamados a la fraternidad y la concordia, son lugares que nada expresan, y parecería que tal es el propósito, disimular cualquier cosa capaz de poner en evidencia a los precarios regímenes neo marxistas que perduran en América.




Ni una palabra de apoyo a las Iglesias locales acorraladas, perseguidas, y martirizadas por Maduro y Ortega, ninguna defensa de esos curas y de esos fieles, abandonados adentro del conocido “no voy a responder - no voy a intervenir” bergogliano y donde el mayor olvidado, claro está, es Cristo, en el que se funda toda verdadera paz sobre la tierra.




Esa modalidad de desamparar a los católicos en manos de los enemigos de Cristo, viene haciéndose costumbre desde el Vaticano. Tal vez la maniobra culminante se alcanzó en China, fruto de un meticuloso plan urdido en colaboración con los imperdonables Sánchez Sorondo y Parolín, y cuyas consecuencias estremecen.




Es evidente que en el Vaticano permanecen atrapados dentro de ese marxismo no menos básico como perverso, que dice luchar por los pobres y contra la enajenación y explotación obrera, y que demostró durante casi un siglo su fracaso en toda la línea. La más larga y atroz impostura de los tiempos.




Acaso por eso, no ven con malos ojos las destartaladas aventuras venezolanas y nicaragüenses. Poco importan la miseria, el abandono, las muertes, el de ahora, como anunciaba LenÍn, es un estadio preliminar y necesario, en tanto finalmente desembocará en “el reino” de la felicidad universal e igualitaria.




Aunque hay más, “no intervención”. Hace días, el Vaticano envió un diplomático al acto de asunción de Maduro. Se trata de Monseñor George Koovakod, encargado de negocios de la Santa Sede, a quien el jefe de Estado venezolano le agradeció su presencia al inicio de su discurso.




El Papa subrayó que “la Santa Sede no busca interferir en la vida de los Estados” y dijo que su pretensión es “ponerse al servicio del bien de todo ser humano” y “trabajar por favorecer la edificación de sociedades pacíficas y reconciliadas”.




En relación a nuestro país, apenas si es necesario recordar que la supuesta “no intervención” quedó sepultada dentro de las innumerables visitas de funcionarios judiciales, políticos y otros malandras agentes del socialismo criollo, convocados a Roma en operaciones claramente políticas.




Tampoco sabríamos cómo llamar, diferente de “intervención”, a las tres visitas de Maduro al Vaticano, o aquel Monseñor enviado a Venezuela, encargado de negociar con el régimen, que de tan pro Maduro condujo al fracaso cualquier acuerdo y el rechazo y la ira de los opositores y hasta de la propia CEV.




Los obispos venezolanos claramente, una vez más, están en contraposición con el pensamiento de Francisco y resaltan que “todas las dudas” acompañan la jura de Maduro.




“¿Legítima?, ¿ilegítima? La historia, cuando sea el momento a través de los actores que propiciaron unas elecciones tan dudosas en un marco de ventajismo, dará su veredicto”, dijo Monseñor Azuaje, Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Y completó diciendo el Gobierno de Maduro ha causado “un deterioro humano y social en la población y en las riquezas de la Nación”.




Así, un nuevo mandato de Maduro “se ha hecho ilegítimo y moralmente inaceptable”, según Azuaje, la Asamblea Nacional, es “el único órgano democrático vigente”.




Difícil imaginar que Bergoglio no esté al tanto de las razones y del pensamiento de la CEV, más difícil aún imaginar que le importe. Lo prueba el dato que envió su representante habiendo podido no hacerlo y peor, lo mandó no a la Asamblea, sino directamente a la asunción de Maduro.




Lo que resalta, es la constante ligazón entre Bergoglio y la política, entendida como una nueva forma de la teología, porque la consigna de la nueva teología es que nada queda fuera de la tarea política, de la acción. Pero una ideología política adherida al internacionalismo, sustentada en la interpretación marxista de la historia, de apertura al mundo, y que desemboca en “una Iglesia en salida”, tal como la llaman Bergoglio y sus fieles, tan mundana, niveladora y relativista como sea posible.




Desde otro costado, no es difícil darse cuenta que en Roma se hacen los tontos respecto a esas dos comparsas sin destino. No sería de extrañar que los vean como un medio, meros instrumentos facilitadores, empujando a sus países hacia una progresiva descomposición en todos los ámbitos, hasta que en algún momento la crisis final, llevará a instalar definitivamente en el poder a la revolución neo marxista, evangélica, igualitaria y sin pobres.




De nuevo: “Cuanto peor, mejor”.




“Espectáculo único y embriagador: la demolición de una sociedad” expresaba un católico francés ‒Pierre Pascal en 1919‒ atrapado en el marxismo, y antes de repudiar a la revolución a la que había apoyado. Poco nuevo bajo el sol.




Paradojas del tiempo. Los pinos de Roma y el aroma del incienso vaticano gozan de un poder subyugante. El extraño embrujo hace que los que regresan a sus hogares, ahora bendecidos con el perfume angélico, ya no pueden distinguir ningún otro.




Si hasta Julio Bárbaro, reciente visitante de Francisco, escribe una larga y confusa nota, tratando de justificar la “no intervención”. Demócrata de hierro, no olvida defender sus ideas insultando y calificando a los otros ‒fascistas todos–. Pero si usted es una persona paciente y se anima a leerla encontrará una larga lista de lugares comunes, de ésos que conviene anotar para no repetir. Se ve que él también aspiró el adulador incienso romano y a partir de ahí no admite ‒en nombre de la democracia‒ que nadie tenga una idea política diferente de Bergoglio.




Bien Julito, pronto lo veremos integrando algún Consejo Pontificio.




El secreto estaría en esa rara mezcla de cinismo con ingenuidad y perversión, que antes encontraban en Fidel y su modelo de perfecta felicidad que llegaba pronto, con el que atraía a los socialistas dispersos y hasta a los enemigos errantes, juntos menos por la idea revolucionaria que por la pura emoción del rebaño al que prometen abundante pasto, pasto para siempre.




Volviendo a Pascal, pero en 1922, y del todo de vuelta del leninismo se lamentaba: “La gran revolución que hubiera podido hacer la Rusia creyente, sin la deformación marxista”.




El problema continúa vigente dado que, a treinta años de la caída de aquel indigno muro, algunos siguen empeñados en reconstruirlo.




Miguel De Lorenzo