¿Qué bandera es la que echaba en falta Elena Valenciano en este mitin socialista?
“Esta bandera es una bandera importante, y esta
también lo es. Y yo tengo también alguna otra. Alguna no podría ponerla
en el atril, en el escenario”. Lo dijo anteayer Elena Valenciano en un mitin del PSC,
acompañada, como podéis ver, de una bandera catalana y una bandera
europea. Estoy realmente intrigado por la afirmación de la dirigente
socialista. ¿Tal vez se refería a la bandera de España y al hecho de que el PSC la tiene vetada en sus mítines?
¿La bandera republicana y la bandera del águila son ilegales e inconstitucionales?
Esto es lo que dijo entonces de la Segunda República la izquierda que ahora la ensalza
Personalmente me extrañaría que Elena Valenciano tuviese entre sus
secretos inconfesables el amor por la bandera de España, habida cuenta
de que dicha enseña, que es la que representa a todos los españoles, es sistemáticamente despreciada por su partido,
a diferencia de lo que hacen los socialistas franceses, belgas,
daneses, británicos, italianos… con las banderas de sus respectivos
países. La misma palabra “España” parece provocarle alergia a
nuestra izquierda, que ha extendido el uso de palabras como “Estado” o
“país” para evitar el sufrimiento que le provoca pronunciar el nombre de
nuestra nación. Qué diferencia con la desenfadada exhibición
de la ikurriña, de la bandera catalana o de la bandera gallega que hacen
los socialistas de dichas comunidades. Y eso por no hablar de la
despreocupación con que el PSOE se refiere en Galicia al día grande de
esta comunidad con la expresión “día de la patria gallega”. ¿Se imagina alguien a uno del PSOE hablando con entusiasmo de la “patria española”?
¿Tal vez Valenciano se refería a la bandera tricolor
republicana, con la que a menudo los socialistas manifiestan su
nostalgia por ese régimen que ellos mismos ayudaron a derribar?
Y no sólo me refiero al golpe de Estado que dio el PSOE en octubre de
1934, un intento de asaltar el poder por las armas que se saldó con
entre 1.500 y 2.000 muertos. Lo digo también por la brutal dictadura que
impuso el PSOE en el bando republicano junto a sus amigos del Partido
Comunista, un régimen represivo que el PSOE intenta lavar hoy en día
presentándolo como una democracia, en un grosero insulto a los miles de
crímenes cometidos bajo su dominio.
Claro que a lo mejor Valenciano tampoco se refería a esa bandera. Tal
vez la diputada socialista sea más del gusto de Francisco Largo
Caballero, cuando señaló a sus compañeros del PSOE lo siguiente: “Tenemos
que luchar como sea, hasta que en las torres y en los edificios
oficiales ondee, no la bandera tricolor de una República burguesa, sino
la bandera roja de la Revolución socialista“ (Discurso de
Francisco Largo Caballero, presidente del PSOE, en Don Benito, Badajoz.
Publicado en la contraportada del periódico “El Socialista” el 9 de
noviembre de 1933).
Hay que recordar que esa bandera roja es la que ondeó en
media Europa y en otras partes del mundo como símbolo de la opresión de
las dictaduras comunistas, cuyos crímenes se negó a condenar el PSOE en 2006 en una votación en el Consejo de Europa.
Dice que su bandera son las ‘personas’ mientras defiende el aborto
Pero independientemente de cuál sea la bandera que esconde Valenciano, resulta alucinante leerle esto: “la bandera que importa es la de la solidaridad y la del progreso, la de las personas”. ¿Se preocupa el PSOE por las personas reclamando el derecho a matar a los más débiles e indefensos, los niños y niñas por nacer? ¿Matar y descuartizar a los más inocentes en el vientre materno es lo que Elena Valenciano entiende por “progreso”? ¿Es progreso y amor por las personas liquidar a los discapacitados antes de que nazcan? En ellos pensaba el PSOE cuando otorgó un plazo extra para liquidarlos en la actual ley del aborto de 2010, con la que los socialistas violaron con descaro la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, como ya denunció el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI),
cuyas peticiones de considerar igual de dignos de vivir a los
discapacitados que al resto de los seres humanos por nacer siguen siendo
sistemáticamente ignoradas por un Partido Socialista que está mostrando
su cara más cruel, inhumana y despiadada en el debate del aborto.
