martes, 18 de marzo de 2014

El PSC volvió a demostrar su rechazo a la bandera de todos los españoles



¿Qué bandera es la que echaba en falta Elena Valenciano en este mitin socialista?

Mar 18·3·2014 · 8:20h 1

“Esta bandera es una bandera importante, y esta también lo es. Y yo tengo también alguna otra. Alguna no podría ponerla en el atril, en el escenario”. Lo dijo anteayer Elena Valenciano en un mitin del PSC, acompañada, como podéis ver, de una bandera catalana y una bandera europea. Estoy realmente intrigado por la afirmación de la dirigente socialista. ¿Tal vez se refería a la bandera de España y al hecho de que el PSC la tiene vetada en sus mítines?
Personalmente me extrañaría que Elena Valenciano tuviese entre sus secretos inconfesables el amor por la bandera de España, habida cuenta de que dicha enseña, que es la que representa a todos los españoles, es sistemáticamente despreciada por su partido, a diferencia de lo que hacen los socialistas franceses, belgas, daneses, británicos, italianos… con las banderas de sus respectivos países. La misma palabra “España” parece provocarle alergia a nuestra izquierda, que ha extendido el uso de palabras como “Estado” o “país” para evitar el sufrimiento que le provoca pronunciar el nombre de nuestra nación. Qué diferencia con la desenfadada exhibición de la ikurriña, de la bandera catalana o de la bandera gallega que hacen los socialistas de dichas comunidades. Y eso por no hablar de la despreocupación con que el PSOE se refiere en Galicia al día grande de esta comunidad con la expresión “día de la patria gallega”. ¿Se imagina alguien a uno del PSOE hablando con entusiasmo de la “patria española”?
¿Tal vez Valenciano se refería a la bandera tricolor republicana, con la que a menudo los socialistas manifiestan su nostalgia por ese régimen que ellos mismos ayudaron a derribar? Y no sólo me refiero al golpe de Estado que dio el PSOE en octubre de 1934, un intento de asaltar el poder por las armas que se saldó con entre 1.500 y 2.000 muertos. Lo digo también por la brutal dictadura que impuso el PSOE en el bando republicano junto a sus amigos del Partido Comunista, un régimen represivo que el PSOE intenta lavar hoy en día presentándolo como una democracia, en un grosero insulto a los miles de crímenes cometidos bajo su dominio.
Claro que a lo mejor Valenciano tampoco se refería a esa bandera. Tal vez la diputada socialista sea más del gusto de Francisco Largo Caballero, cuando señaló a sus compañeros del PSOE lo siguiente: Tenemos que luchar como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee, no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución socialista (Discurso de Francisco Largo Caballero, presidente del PSOE, en Don Benito, Badajoz. Publicado en la contraportada del periódico “El Socialista” el 9 de noviembre de 1933).

Hay que recordar que esa bandera roja es la que ondeó en media Europa y en otras partes del mundo como símbolo de la opresión de las dictaduras comunistas, cuyos crímenes se negó a condenar el PSOE en 2006 en una votación en el Consejo de Europa.
Dice que su bandera son las ‘personas’ mientras defiende el aborto
Pero independientemente de cuál sea la bandera que esconde Valenciano, resulta alucinante leerle esto: “la bandera que importa es la de la solidaridad y la del progreso, la de las personas”. ¿Se preocupa el PSOE por las personas reclamando el derecho a matar a los más débiles e indefensos, los niños y niñas por nacer? ¿Matar y descuartizar a los más inocentes en el vientre materno es lo que Elena Valenciano entiende por “progreso”? ¿Es progreso y amor por las personas liquidar a los discapacitados antes de que nazcan? En ellos pensaba el PSOE cuando otorgó un plazo extra para liquidarlos en la actual ley del aborto de 2010, con la que los socialistas violaron con descaro la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, como ya denunció el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), cuyas peticiones de considerar igual de dignos de vivir a los discapacitados que al resto de los seres humanos por nacer siguen siendo sistemáticamente ignoradas por un Partido Socialista que está mostrando su cara más cruel, inhumana y despiadada en el debate del aborto.