jueves, 20 de marzo de 2014

La formación de ultraizquierda vuelve a pedir que se privilegie a sus afiliados


El BNG denuncia a autores de pintadas en Pontevedra pero las defiende en Bayona

Mie 19·3·2014 · 23:57h 2

Este jueves será juzgado en Bayona el responsable comarcal del BNG en Vigo, Manuel Caride, tras una denuncia presentada por la Guardia Civil contra él tras pillarle haciendo unas pintadas independentistas con el texto “Galiza Nación” en el Alto de la Groba en el verano de 2013. Demostrando una jeta espectacular, el BNG ha defendido esas pintadas diciendo que “se enmarcaban dentro de las típicas pintadas de ánimo a los ciclistas”.
El BNG dice que esa pintada nacionalista era ‘libertad de expresión’
Es más: para el Bloque las pintadas por las que ha sido denunciado su dirigente comarcal ejemplifican el “compromiso del nacionalismo con las prácticas democráticas como lo son aquellas que se enmarcan dentro de la libertad de expresión”. Menuda cara. Y es que cuando las pintadas no son del BNG y es esa formación la que manda, no hay libertad de expresión que valga. Para ello basta con echar mano de las hemerotecas.
Allí donde gobierna, el BNG pone denuncias por hacer pintadas
En noviembre de 2009 dos jóvenes fueron condenados por una pintada en un pabellón municipal en Pontevedra. Los denunció la Policía Local de la capital provincial. Además de nueve días de trabajo en beneficio de la comunidad, se les impuso el pago de una indemnización de 417,6 euros correspondientes a lo que costó limpiar la fachada del citado pabellón. ¿Quién gobernaba entonces en la ciudad del Lérez? Pues el BNG. Y paradójicamente, dicha denuncia se tuvo que hacer apelando al Artículo 626 del Código Penal:
Los que deslucieren bienes muebles o inmuebles de dominio público o privado, sin la debida autorización de la Administración o de sus propietarios, serán castigados con la pena de localización permanente de dos a seis días o tres a nueve días de trabajos en beneficio de la comunidad.”
Este mismo artículo habrá motivado la denuncia de la Guardia Civil contra Caride. La diferencia es que en este caso la pintada es nacionalista y su autor militante del Bloque y, por ello, para el BNG en este caso no es aplicable la ley. Por lo visto, la única ley que acata el BNG es la ley del embudo, una ley que sea dura con los demás pero que quede en suspenso cuando el que se la salta es del BNG o cuando su vulneración tiene como fin hacer propaganda nacionalista, aunque sea de forma ilegal. Lo que hace el BNG, sin rodeos, es pedir que se privilegie a sus afiliados ante la ley -y lo hace por segunda vez, dicho sea de paso-, algo intolerable en una democracia, aunque sea lo típico en regímenes despóticos como los de Cuba y Venezuela, que con tanto entusiasmo apoya esa formación de ultraizquierda.