miércoles, 19 de marzo de 2014

Perón Vuelve

Publicado por Revista Cabildo Nº 107
Mes de Enero-Febrero 2014 3era. Época
 Miguel DE LORENZO
NACIONALES
Perón Vuelve
 
 "Pensaba que era locura, pero empiezo a temer que sea ignominia"
(R. L. Stevenson)
 
DESDE hacía tiempo el general venía en falsa escuadra, y era evidente cómo día a día, se entreveraba más en el pelotón K. Hasta que finalmente, el ge¬neral abandonó las últimas líneas y penetró con insignias y uniforme en territorio enemigo.
El propósito no era dialogar, menos aún ayudar la reconciliación entre los argentinos, no, César Gerardo del Corazón de Jesús, anunciaba urbi et orbi a todas y todos, que a partir de ese momento, formaba parte —ya oficialmente— de la barra brava K.
Y en este mundo en el que la imagen prevalece, que mejor rúbrica de esta trasferencia ideológica, que la foto, del afectuoso general, con la afectuosa Hebe.
De muchas maneras, el retrato explícita lo que decimos, por ejemplo nadie ignora que Hebe confirma todos los días, su posición pro terrorismo revolucionario, y su consigna es: "ni un paso atrás", si esto es así, pocas dudas caben acerca de que no es ella la renegada de ese encuentro.
Es decir que el general, como los jugadores de fútbol, anunció oficialmente el pase, cambió de equipo, que es cambiar de camiseta y de compañeros, de director técnico, de aguatero y hasta de auspiciante... y por supuesto, también es patear, contra el que era su arco.
Aunque no se publicó el monto de la transferencia, tal vez por temor a la Afip, extraoficialmente se comenta que al jugador ya lo nombraron capitán y él, tal vez como prueba de amor, entregó a los leones a los integrantes de su antiguo equipo.
De la misma fuente supimos, que habría también algunos pagos extras, que suelen ser habituales en ese submundo, y hasta creímos escuchar algo referido a casas fastuosas con parques convenientemente grandes, pero no podríamos asegurarlo, porque es sabido que en el país, las casas de tal porte, habitualmente son heredadas.
El pase del capitán, viene acompañado de grandes cambios y promesas de cambios, para adecuar al conjunto, al modelo que pretende el nuevo DT. Para implementarlos armaron un gran paquete, dentro del cual metieron al Ejército. Y lo envolvieron con un papel usado y un poco resquebrajado, al que suelen llamar inteligencia militar. Pero dado el actual estado de cosas, y hasta nuevo aviso, nos declaramos agnósticos, acerca de que tal especie pueda existir.
Es cierto que el inquietante proyecto Milani, no es original, antes hubo militares, que actuaron en componendas y "arreglos" y alcahueterías involucrándose a fondo con otros populismos totalitarios, recordamos los casos de Carcaño -Balza - Bendini - Cesio - entre una lista seguramente más amplia de personajes y torpezas.
Desde otro ángulo, es difícil siquiera imaginar que, con la rústica ingeniería de incorporar veinte —o cien— Hammer, y el cuello Mao en los nuevos uniformes, es posible rehacer a un ejército sórdidamente abandonado. Pero no es esto lo que pretende Milani y por eso dice: "Pero fundamentalmente volveremos a ser una institución protagonista y comprometida con un proyecto nacional".
Como está hablando aquí y ahora, y lo ratifica el inefable Rossi, a pedido de Cris, quién dudaría de que van en una única dirección, involucrar al Ejército en el plan anárquico y devastador del kirchnerismo.
Es cierto que todavía queda un poco de plata, para los grandes proyectos nacionales y populares, como la construcción del nuevo hotel de Cris, pero tanto el poder, aunque sea retazos, como la fama, aunque es puro cuento, suelen atraer fuerte a los hombres, pero además y en el fondo, ciertos personajes, sueñan con ser los guerreros que llegan al rescate de la reina y aún es probable que los hayan persuadido de que su destino bien se podría entrelazar con el de Perón, —un Perón que vuelve de la mano de César— por eso a veces, en las más tenebrosas fantasías, entrevemos a un general con blanco uniforme, desfilando por Libertador a bordo de un Hammer blanco y aclamado por Carlotto, Kunkel, Zanini, Güilo y los de La Cámpora...
Por otra parte, se habla mucho en estos días, acerca de implicar a los militares no solo con la destrucción K, sino de enredarlos, en la lucha contra el narcotráfico. No hace falta un gran esfuerzo, para darse cuenta de que se trataría de una excusa poco menos que ideal, para cubrir con una apariencia más o menos legal, al espionaje interior, y también que ese instrumento de averiguación y vigilancia y acoso, sería usado menos contra los narcos, que contra los argentinos opuestos a los K.
Siguiendo el mismo camino y pensando en el poder económico de los traficantes y cierta avidez de riqueza, que parecería campear entre algunos uniformados, no nos sorprendería, en poco tiempo, verlos caminar hacia el lado más oscuro y más narco del jardín...
Entramos ahora en nueva etapa, que quizás sea decisiva, donde nos topamos de frente con los mandos saltando las murallas exteriores, actuando en contra de todo lo que juraron defender, incluida la patria. Desde hace dos mil años, así se nombraba a Judas, pero como hubo otro Judas, misericordioso y santo, preferimos decir traidor a secas. Y no hay que aclarar que éstos salieron de las mismas filas, porque como dice Chesterton a los traidores hay que buscarlos entre los que comen en el mismo plato, si no nunca podrían ser traidores.
Hace unos años, conversábamos con amigos sobre el panorama que parecía aproximarse, la recreación en el país del ejército chavista, es decir las fuerzas armadas K, al servicio menos de la patria, que de Cris y su banda de saqueadores, pero es justo decir que no sospechábamos que llegarían a tanto.
Hoy nos encontramos con un ejército agonizante, escrupulosamente desmilitarizado, puesto, en el mejor de los casos, a construir casas o algo parecido (no sabemos si contarán con la ayuda de Schoklender) y que con el tiempo no serán sino un extravagante grupo de albañiles uniformados, armados con baldes y cemento, contratados por la Fundación Madres.
Sospechamos que los coroneles y generales ascendidos, serán reagrupados dentro de las armas recién creadas, para responder a las necesidades del modelo, habrá por ejemplo generales de alcahuetería motorizada, o artillero voyeur, o el arma de infante paparazzi, etc., etc. A fin de distinguirlos de los antiguos generales de la nación, no dejaría de tener cierta equidad, que los conociéramos como los Generales K.
La distinción entre ambos grupos, sería una ventaja contra las crecientes perplejidades en que nos encontramos, por ejemplo, la que ocurrió durante el acto de entrega de las máximas insignias K. Efectivamente, para algunos de los espectadores, la ceremonia resultó extraña y hasta contradictoria, porque sin duda se trataba de un ascenso, del máximo ascenso, y sin embargo, hubo quienes lo vieron como una degradación.
Abrumados por una niebla oscura, enervados por semejante despliegue de irracionalidad, solíamos pensar en desquicio, en monomanía, en locura, pero los acontecimientos, que van en sentido contranio, consienten que nos alejemos completamente de esa posibilidad. Y entonces ¿ante qué estamos?
La respuesta ya está enunciada en la reflexiva sospecha de Stevenson. Pero queda claro que no, esto no puede ser locura. •

 ALCAHUETE Y PICO, TRAIDOR Y MEDIO...
Rogamos a la "REVISTA CABILDO" y al Doctor De Lorenzo autor de la nota, sepan disimular nuestra ingerencia asumida agregando el video que sigue. No supímos evitar nuestro afán por manifestarnos en disconformidad ante el comportamiento de quién en otros tiempos se trataba de una personalidad para defender a la patria y concedían entrevistas solo a serios y honorables corresponsales.
LUIS MARIA RUDAZ Y VICENTE NHARIO- http://elquijotesiglo21.blogspot.com.ar/