domingo, 11 de septiembre de 2016

Ni en patas se puede andar

Publicado Por Revista Cabildo Nº 118
Mes de Agosto 2016-3era-Época




MIRANDO PASAR LOS HECHOS  
 Juan Esteban OLMEDO

Ni en patas se puede andar
ADVERTENCIA
RESULTA difícil registrar el paso de los hechos cuando transcurren sin cambios. Esfuerzo semejante a percibir los rasgos dejados por lápices mochos. Acuden entonces las molleras "a la croquignole", con reflexiones me­diáticas y sentencias inapelables. Estableciendo por ejemplo, que un aliento eclesiástico impulsaba los revoleos de alhajas y dólares roba­dos. Pues no habrían caído en un solar laico de retiros piadosos, sino en el monasterio de dos o tres mon­jas proclives a la usura.


Probando con adecuadas filmaciones, cómo recibían las "monjitas" el botín. Sin importarles su procedencia ni el arma dejada por el ladrón. De tal modo quedaba reafirmada la com­plicidad religiosa, diluyendo prolija­mente cualquier implicancia políti­ca e ideológica.
SOBRE LOS PREMIOS Y LOS CASTIGOS
Casi al mismo tiempo encuen­tran en una entidad bancaria, más de cuatro millones y medio de dóla­res, a nombre de una joven. Pre­matura acumulación, pero se trata de la hija de la anterior Presidenta y así se entiende.
Acrecen entonces las conjeturas y denuncias por el incremento patrimonial de su familia, sobrepasando los ámbitos judiciales- Sín prevalecer se nota, aquella explicación dada en Estados Unidos sobre la exitosa gestión profesional.
Observadores suspicaces, advierten que la clave reside en la Década Ganada, cuyos beneficios no podían excluir a nadie. Época tan feliz subrayan, que 166 espacios públicos todavía rinden homenaje a su propulsor. Afanoso custodio del erario santacruceño, con su olímpico esfuerzo para llevar al extranjero setecientos millones de dólares. Hoy mil doscientos millones verdes, según dicen descoloridos. Otros señalan la actual celebridad del majestuoso  "Centro Cultural  Kirchner que costó trescientos millones de dólares.   Con el presupuesto de remodelación, llegando en la fecha inaugural a setecientos millones de dólares. En fin, agregan, todo es igual. Y de qué sorprenderse entonces por la provocación del Proxenetá televisivo, conjurado amigablemente en Olivos.
HABLEMOS UN POCO DE AGITACIÓN
Pero continúan los procedimientos estrambóticos, las investigaciones sobre el derrotero sideral de ingentes riquezas y los allanamientos anunciados de antemano, hasta la búsqueda intensiva de la "corrupción" como figura penal. Sin proferir ni una sola palabra sobre la inmoralidad. Evitando acaso la discriminación moral, el delito descu­bierto y execrado en tiempos recientes. A raíz de lo cual, se rom­pen las cabezas averiguando a qué otra cosa se ha debido el auge de la "corrupción".

Al costado de tales peripecias, un verdadero salto mortal informa que ya murieron en las mazmorras 369 cautivos (veintisiete desde el 10 de diciembre de 2016). "Prisioneros de guerra" víctimas de, una represa­lia sin frenos judiciales. Conforme a la política de Estado definida desde el más alto Tribunal. Cuyo titular ha establecido que "no puede haber ley ni perdón para aquellos que cometieron delitos de lesa huma­nidad". ¿Dónde y cuándo? pregun­tan nóveles estudiantes y la respues­ta desconcierta. En un combate cuyo inicio fue ordenado por el go­bierno constitucional de aquel en­tonces, contra sangrientas agresio­nes foráneas. Cuyo saldo paradóji­co ha mostrado el encumbramiento del Terrorismo, como un supremo ideal, entusiasta y juvenil.

Un terrorismo cuyos desafueros —aunque de procedencias más peli­grosas que las de las agrupaciones setentistas— acaba de mostrarse en Niza, frente a los propios ancestros. Cuando en plena fiesta por el ani­versario de La Bastilla, un enorme rodado aplastó minuciosamente a la multitud, dejando muertos, mori­bundos y heridos por doquier. Poco tiempo después fue Alemania la que sufrió otro ataque feroz, y así se fue­ron enhebrando otros sitios, sucesi­vamente, corroborando una expan­sión que ya está alarmando a todo el mundo, ante la ceguera de quie­nes no quieren ver sus reales moti­vaciones.

AJUSTES
http://www.diariosobrediarios.com.ar/dsd/uploads/articulos/grandes/39108_macri.jpg 
Semejantes cimbronazos no des­plazan a las importantes inquietu­des. Primordialmente sobre el aho­rro de energía, para incremento de futuras inversiones monetarias. Así nos ha irrumpido, en pleno invier­no, el tarifazo, repeliendo con fuer­za el derroche de la gente "en pa­tas". Mientras tanto los críticos denuncian el olvido de YPF (Yaci­mientos Petrolíferos Fiscales), esa antigua empresa exterminada, que supo dar ganancias fabulosas produ­ciendo petróleo y gas. Los automo­vilistas viajeros recuerdan el sobran­te de fluido, que en permanente ho­guera ardía sobre la localidad de Campana. Igual que las frecuentes antorchas por los caminos sureños. Estas cosas, como está visto, más allá de la presidencial conclusión "se acabó la joda", van erosionan­do la paciencia pública. El panora­ma parece diseñado por un programador depresivo.

WALL STREET MANDA

"Wall Street está al mando de Argentina (otra vez)" fue el titular de la agencia Bloomberg del 8 de marzo pasado. No exageraba. A la devaluación, el sistemático endeudamiento externo y la complacen­cia con los Fondos Buitre se sumó hace unos días la decisión del Banco Central de permitir la fuga de capi­tales sin restricciones.

Esta decisión del Banco Central pasó inadvertida. Quedó asentada en la Comunicación A-6011, cuyo punto 4 dispone: "Los residentes en el país podrán acceder al mer­cado local de cambios sin límite de monto para la compra de mo­neda extranjera para la realiza­ción de aportes y/o compras de participaciones en empresas que califiquen como inversiones direc­tas en el exterior".

En criollo, una persona o em­presa puede hoy comprar todos los dólares que desee para invertir en el exterior. Es que la salida irrestricta de los capitales es una condición in­dispensable para el megaendeudamiento que promueve el gobierno de Mauricio Macri. •