Director: Javier R. Portella
Populismo 3.0
Apuntes sobre la revolución que viene (y VIII)
Y llegamos al final del recorrido con esta octava entrega.
Una revolución conservadora
¿El populismo es conservador o progresista?
Para responder a esta pregunta debemos abandonar los esquemas
preconcebidos, debemos reconsiderar lo que etiquetamos como
“progresista” o “conservador”. Ante todo, debemos deshacernos de una
falsa idea: la del carácter pretendidamente conservador del capitalismo
neoliberal en el que vivimos.
Nada hay más revolucionario que el capitalismo. Eso es algo que en su día Marx vio perfectamente, cuando en el Manifiesto Comunista
señalaba que la burguesía – el liberalismo, a todos los efectos–, en
aras de su propia lógica, se ve obligada a revolucionar constantemente
el conjunto de las relaciones sociales y “a pasar por encima de todas
las relaciones feudales, patriarcales e idílicas”. Por eso, por mucho
que la izquierda se gargarice en protestas anti-(neo) liberales y
pretenciosos ejercicios de “teoría crítica”, con su dinámica progresista
se ajusta perfectamente a los intereses del capitalismo. Lo que nos
lleva a una conclusión inevitable.
Frente a la globalización neoliberal –precarización generalizada,
inmigración en masa y sustitución de la democracia por la “gobernanza” –
el populismo es necesariamente conservador. El populismo es una forma de resistencia frente a la completa absorción de la sociedad por el mercado.











