Putin da muestras públicas de fe
Francisco recibió al Presidente ruso
El pasado lunes 25 de noviembre, el Papa recibió durante 35 minutos al Presidente de la Federación Rusa, Sr. Vladimir Putin.
El padre Lombardi, vocero papal, ha dicho que, entre los temas tratados:
Se ha prestado especial atención a la búsqueda de la paz en Oriente Medio y a la grave situación en Siria, en referencia a la cual el presidente Putin ha expresado su agradecimiento por la carta que el santo padre le dirigió en ocasión del G20 de San Petesburgo.
Se ha subrayado que urge hacer cesar la violencia y dar la asistencia humanitaria necesaria a la población, como también favorecer iniciativas concretas para una solución pacífica del conflicto, que dé privilegio a la vía de la negociación e implique a los varios componente éticos y religiosos, reconociendo su imprescindible rol en la sociedad.
Pero más que referirnos a las cuestiones políticas, nos interesa resaltar en este post, la actitud asumida por Putin durante el habitual intercambio de regalos.
El Papa le obsequió un mosaico que retrata los jardines vaticanos, mientra que Putin dio a Francisco un icono de la Virgen de Vladimir, una de las más veneradas en Rusia.
Lo curioso del caso es que, luego de preguntarle al Papa si le gustaba el icono, a lo que éste asintió, Putin lo besó y se santiguó al modo ortodoxo; lo que desencadenó que el Santo Padre lo imitara (min 1,45).
Algunos dudan de la sinceridad de Putin, debido a su procedencia de la KGB, con relación a las medidas pro familia tradicional que está tomando en Rusia; y dudarán también ahora de esta demostración pública de fe.
Pero no nos imaginamos a Obama, ni a Hollande, ni a ningún mandatario de Occidente haciendo lo mismo.
El padre Lombardi, vocero papal, ha dicho que, entre los temas tratados:
Se ha prestado especial atención a la búsqueda de la paz en Oriente Medio y a la grave situación en Siria, en referencia a la cual el presidente Putin ha expresado su agradecimiento por la carta que el santo padre le dirigió en ocasión del G20 de San Petesburgo.
Se ha subrayado que urge hacer cesar la violencia y dar la asistencia humanitaria necesaria a la población, como también favorecer iniciativas concretas para una solución pacífica del conflicto, que dé privilegio a la vía de la negociación e implique a los varios componente éticos y religiosos, reconociendo su imprescindible rol en la sociedad.
Pero más que referirnos a las cuestiones políticas, nos interesa resaltar en este post, la actitud asumida por Putin durante el habitual intercambio de regalos.
El Papa le obsequió un mosaico que retrata los jardines vaticanos, mientra que Putin dio a Francisco un icono de la Virgen de Vladimir, una de las más veneradas en Rusia.
Lo curioso del caso es que, luego de preguntarle al Papa si le gustaba el icono, a lo que éste asintió, Putin lo besó y se santiguó al modo ortodoxo; lo que desencadenó que el Santo Padre lo imitara (min 1,45).
Algunos dudan de la sinceridad de Putin, debido a su procedencia de la KGB, con relación a las medidas pro familia tradicional que está tomando en Rusia; y dudarán también ahora de esta demostración pública de fe.
Pero no nos imaginamos a Obama, ni a Hollande, ni a ningún mandatario de Occidente haciendo lo mismo.

