A VEINTE AÑOS DEL ATENTADO A LA EMBAJADA ISRAELI EN ARGENTINA
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A veinte años del atentado a la embajada israelí en Argentina
17 de marzo 2012 | 07:44
En la mañana del 17 de marzo de 1992, se produjo una
tremenda explosión en el centro de la ciudad de Buenos Aires. El
elegante edificio de tres plantas que albergaba a la embajada de Israel
había sufrido un atentado con bombas, derrumbándose totalmente. La
poderosa onda expansiva destruyó ventanas y muros en edificios ubicados
en la esquina de las calles Arroyo y Suipacha. 29 personas murieron y
242 resultaron heridas. Veinte años después, aún se desconoce la
identidad de los autores de aquella barbarie…
Poco más de dos años después, este misterio sin resolver se uniría a
otro ataque con bombas en el centro de Buenos Aires aún más devastador,
que el 18 de julio de 1994 destruyó el edificio de la Asociación Mutual
Israelita Argentina -AMIA – a apenas una docena de cuadras de distancia,
esta vez matando a 80 personas e hiriendo a otras 300.
Desde entonces, ambas investigaciones se han visto maliciosamente
mal-administradas, artificialmente complicadas, descaradamente
interferidas por los gobiernos de Israel y los Estados Unidos, y
groseramente viciadas por corrupción, encubrimientos y mentiras, tanto
locales como extranjeras. Pasaron los años, ambas causas judiciales
transitaron por las manos de diferentes jueces, algunos de ellos luego
enjuiciados, pero hoy ambos atentados siguen sin resolverse. Israel y
EEUU siguen buscando inculpar a Iran, Siria, Hamas y Hezbollah… ¡A
cualquier precio!
Israel insiste en que ambas explosiones fueron causadas por “coches
bomba”, pero esos supuestos vehículos jamás fueron hallados. El
edificio de la AMIA también era la sede del lobby sionista local DAIA –
Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas – entonces presidido
por el banquero Rubén Beraja quién aportó u$s 400.000 para sobornar a un
estafador de automóviles usados (¡con el acuerdo del juez en la causa,
Juan Galeano!) para que se inculpara a Hamas y Hezbollah (Beraja luego
sería procesado y encarcelado por la quiebra fraudulenta de su Banco
Mayo..).
Para poder comprender todo esto, señalamos algunos aspectos sutiles
que nos pueden ayudar a comprender tanto el origen de estos ataques,
como también las complejas raíces del comportamiento israelí.
Especialmente en lo que se refiere a sus conflictos internos, a menudo
muy violentos, existentes dentro de Israel entre sectores moderados que
genuinamente desean la paz con los palestinos y la extrema derecha
fundamentalista que pareciera estar dispuesta a hacer todo lo que sea
necesario para sabotear la paz, creyendo así asegurar que sus sueños
mesiánicos de erigir el “Eretz Israel”: un imperio judío que abarque
desde el Nilo hasta el Éufrates.
Este conflicto adoptó un carácter global al extenderse sobre la
diáspora judía que incluye a la importante comunidad judía en la
Argentina.
Veamos como los atentados en Argentina cobran una dimensión distinta
cuando se los inserta dentro de la cronología de hitos clave en este
conflicto intra-israelí:
30 Septiembre 1991 – Promovida por los EEUU, comienza la Conferencia
de Paz de Madrid entre palestinos e israelíes. El movimiento de ultra
derecha fundamentalista de colonos israelíes se pone en creciente pie de
guerra.
17 Marzo 1992 – A las 14:50, a poco de finalizar un
almuerzo para funcionarios de gobierno y de seguridad de alto rango con
el embajador, y retirarse los mismos del edificio de la embajada en
Buenos Aires, explota la terrible bomba.
13 Julio 1992 – Yitzhak Rabin es elegido primer ministro de Israel.
Rápidamente reorganiza al Shin Beth: el servicio secreto de Israel a
cargo de investigar a grupos fundamentalistas de colonos dentro del
país, y de brindar seguridad a las embajadas israelíes en el exterior.
Agosto 1992 – Rabin declara que Israel devolverá las Alturas de Golán a Siria.
13 Septiembre 1993 – Israel y la Organización para la Liberación
Palestina suscriben los Acuerdos de Oslo, mutuamente reconociéndose; fue
el famoso apretón de manos entre Rabin, Arafat y Clinton en los
jardines de la Casa Blanca.
25 Febrero 1994 (Fiesta de Purim) – Un judío fanático de EEUU, Baruj
Goldstein, atraviesa fácilmente los controles de seguridad israelíes en
Hebrón portando una ametralladora y acribilla a palestinos que se
encuentran orando en la Mezquita de la Cueva de los Patriarcas, matando a
29 e hiriendo a 125. Goldstein también fue muerto mas su tumba
rápidamente se convirtió en un lugar de peregrinaje para los colonos
israelitas.
Febrero a Mayo 1994 – Se firman los Acuerdos de El Cairo entre Israel
y Palestina, estableciéndose las fronteras de Gaza y Jericó.
1 Julio 1994 – Luego de 27 años de exilio, Rabin autoriza que Yasser
Arafat regrese a Palestina. La furia entre los colonos más duros se
exacerba.
18 Julio 1994 – Atentado terrorista contra la sede
del edificio de la AMIA en Buenos Aires, cuya dirigencia de entonces era
pro-Rabin / Laborista.
26 Octubre 1994 – Se firma un tratado de paz entre Israel y Jordania.
28 Septiembre 1995 – Se firman los Acuerdos de Taba-Oslo II sobre Palestina.
4 Noviembre 1995 – Durante un acto público en
Tel-Aviv es asesinado el primer ministro Yitzhak Rabin, no por un
fundamentalista Islámico ni por un neonazi, sino por un joven
fundamentalista de nombre Ygal Amir, próximo al movimiento de colonos
judíos y relacionado con Shin Beth. El presidente de la Corte Suprema
Meir Shamgar presidió la Comisión investigadora del asesinato,
concluyendo en marzo de 1996 que Shin Beth era responsable de “exponer a
Rabin a serios riesgos”, y omitió tomar acciones concretas ante las
amenazas de muerte contra Rabin provenientes de sectores judíos
extremistas.
Las consecuencias geopolíticas del asesinato de Rabin fueron
realmente serias ya que el más moderado partido laborista fue
rápidamente desplazado por los líderes de la ultra derecha de los
partidos Likud y Kadima: Benjamin Netanyahu, Ariel Sharon, Ehud Olmert
y, en la actualidad, nuevamente Netanyahu, acompañado por el
fundamentalista Avigdor Lieberman.
Desde entonces, Israel ha abandonado la política de “paz por
territorio”, reemplazándola por la limpieza étnica descripta por el ex
presidente de EEUU Jimmy Carter en su libro publicado en 2006
“Palestina: Paz en lugar de Apartheid”.
Cuando ambos atentados en Argentina son insertados en de este
cronograma de hechos dentro de Israel, se empiezan a entrever las
razones por las que los mismos jamás han quedado resueltos.
Pues, por más que Israel (como siempre arrastrando a los EEUU detrás
de ella), insista en que Iran/Siria/Hamas/Hezbollah perpetraron ambos
atentados terroristas, e interfiera groseramente con los poderes
judicial y ejecutivo argentinos, aún falta investigar otra pista más
verosímil y plausible: que los servicios secretos y de inteligencia
israelíes pudieran haber estado directamente involucrados en ambos
atentados, dentro de la lógica de la creciente violencia intra-israelí
que ocurría en los años noventa.
Dado que las obviamente falsas “pistas siria e iraní” jamás lograron
comprobarse, quizás sea ya hora que las autoridades argentinas e
internacionales investiguen una posible “pista israelí” en ambos
atentados.
En el caso de la Embajada, en 1996 la corte Suprema de Justicia
argentina ordenó que la Academia Nacional de Ingeniería realizase una
investigación exhaustiva para determinar cuál fue el origen de aquella
terrible explosión. Dicha Academia concluyó que la explosión ocurrió en
lo profundo del edificio de la Embajada, lo que significa que,
nuevamente, no hubo ningún coche bomba.
En agosto de aquél año, se suscitó una fuerte polémica entre el
entonces presidente de la Corte Suprema, Julio Nazareno, y el entonces
Embajador de Israel, Itzhak Aviram, en la que éste último insultó a la
Corte a raíz de sus conclusiones. Por supuesto ello se vio avalado en
los medios de difusión locales por el consabido griterío histérico de
acusaciones de “¡antisemitismo!”.
Ahora bien: si resultase ser verdad que hubo operativos israelíes
detrás de ambos atentados terroristas, entonces resulta muy importante
que la comunidad internacional insista en que ambos eventos queden
debidamente esclarecidos, de manera tal que todos podamos conocer
quiénes fueron realmente los responsables de semejante barbarie.
La terca insistencia de Israel de inculpar a Irán es hoy utilizada
por Israel, EEUU, Reino Unido y Francia como una excusa más para armar
un casus belli que les permita atacar a Irán unilateralmente. El actual
embajador israelí en Argentina Daniel Gazit, insiste en decir que
“creemos que la culpa la tiene Irán”; y hasta habla de un supuesto
venidero “tercer ataque terrorista contra intereses judíos en la
Argentina”.
Si ello resultase cierto, ¿quiénes serán los que están planeando
semejante horror? Claramente, el mundo necesita tener una comprensión
más acabada de los ejes fundamentales que conforman las raíces del
comportamiento israelí.
Innegablemente, ello ayudará a promover la paz en el mundo.
Adrian Salbuchi para RT Español
Adrian Salbuchi es analista político, autor, conferencista y comentarista en radio y TV de Argentina. www.asalbuchi.com.arArtículo completo en: http://actualidad.rt.com/mas/blogs/salbuchi/blog_37583.html
