Cristina, Cáncer o cirugía Plástica?
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El “falso cáncer” de Cristina
Kirchner ha sido quizás una de las mentiras más crueles que ha sostenido
el oficialismo en los últimos años.
Solamente fue una simple
operación plástica para disimular un poco su papada y el cuello de
tortuga, y si observamos bien en ninguna foto sale una cicatriz donde
supuestamente se operó de lo mencionado por los voceros presidenciales.
Después de la operación dijeron
que no era cáncer, cuando las pruebas tardan 15 días para saber si los
tumores son cancerígenos, solo habían pasado horas y ya decían que no
era un cáncer.
Es difícil a estas alturas
olvidar las imágenes del vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro
hablando de la enfermedad de Cristina y de la necesidad de un duro
reposo posterior. ¿Cómo se vuelve de ello? Mejor dicho, ¿se vuelve de
ello?
Antes de que lo hagan, solo deben
recordar las palabras de la mandataria, cuando aseguró que le iba a
disputar a Hugo Chávez la titularidad del “equipo de presidentes con
cáncer”.
Si solo se trató de eso, sería
bueno que alguien se lo explicara pertinentemente a las cientos de
personas que hicieron vigilia fuera del Hospital Austral, rezando por la
pronta recuperación de Cristina. ¿Qué decirles ahora?
Medios de prensa de todo el mundo
se han hecho eco de lo ocurrido. Algunos con más mesura que otros, pero
todos remarcando lo vergonzoso de la situación, ¿qué confiabilidad
puede tener para un inversor extranjero un país donde se miente hasta en
un mero diagnóstico presidencial?
¿Cómo es posible que la
ciudadanía sea engañada de manera tan reiterada? ¿Por qué la sociedad
siempre termina entrampada en este tipo de situaciones?
La respuesta puede ser
reveladora, pero también cruel: tiene más que ver con la intrínseca
dejadez argentina que con la viveza de sus propios gobernantes.
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Todos sabemos que
en todas las profesiones hay hombres honestos que siguieron una carrera
por vocación como también deshonestos que se sirven de ella solamente
con fines de lucro sin ética profesional ni principios, sin importarles
las consecuencias o perjuicios que pueden causar a los que confían en
ellos, la medicina no se escapa a este concepto, hasta llegan como
producto de su ego a erigirse en pseudos dioses con pies de barro y en
muchos casos se aprovechan de su aparente prestigio producto de una
propaganda inclusive generada por ellos mismos.
No queremos
ofender con este comentario a ninguna profesión, sabemos que hay hombres
que dedican su vida a la investigación en beneficio de la humanidad y
hasta inclusive poniendo dinero de su propio peculio haciendo grandes
sacrificios y sufriendo privaciones.
Y
para poner un caso de ejemplo a este comentario mencionaré al Dr.
Matera que según sus colegas obsecuentes y amigos era una “eminencia”,
pero cuando se ofreció “desinteresadamente” para operar al actor Levrino
que se le había escapado un tiro en la ciudad de Mar del Plata que le
pegó en la sien, a Matera se le quemaron los papeles a tal punto que
Matera tuvo que llamar de urgencia por teléfono al Dr. Juan Carlos
Christensen el 19 de enero de 1980 el cual realmente era una eminencia y
le diagnosticó telefónicamente que no perdiera el tiempo porque de
acuerdo a la lesión mencionada la operación sería infructuosa y le daba
de vida no más de 24 horas, hecho que realmente ocurrió, como vemos el
Dr. Matera se manejaba con pura propaganda y hasta apareciendo en medios
políticos para ensalzar su ego, ya que de su profesión no entendía un
cuerno, muy poco o casi nada, los que entendían del tema eran los
miembros de su equipo, pero figuraba Matera.
Pero entremos de lleno en el tema de la operación de Cristina Kirchner
Nuestro
equipo de investigadores no perdió el tiempo en consultar a un Patólogo
de renombre internacional que se radica actualmente en el exterior, y
por motivos éticos obviamente reservamos su nombre, el cual nos dio una
extensa explicación muy entendible para la mayoría que no entiende de
Patología, por lo tanto presentamos estas pruebas que desde ya son
irrefutables
Aquí presentamos el diagnóstico que se mostró al Pueblo Argentino
AQUÍ PRESENTAMOS LAS INCOHERENCIAS DEL DIAGNÓSTICO DADO AL PUEBLO ARGENTINO
1- Cuando
se remite material para este tipo de estudio se debe aclarar el sitio
preciso de cada muestra, o sea no sabemos bien en qué lugar del lóbulo
derecho sector medio superior se tomó la muestra 1 y la muestra 2
2- El
cuadro microscópico de la muestra 1 que se ve en el informe resulta muy
dudoso como para hacer un diagnóstico categórico de cáncer (Categoría
VI de Bethesda)
3- Si bien existen algunas características atípicas: MODERADA anisocitosis (núcleos de las células de distinto tamaño), leptocromasia (pálido, vacío), muescas en el núcleo de la célula, AISLADA seudoinclusión intranuclear, células foliculares PREDOMINANTEMENTE COHESIVAS (unidas entre sí); no alcanza para diagnosticar cáncer en el cual hay SEVERA anisocariosis, ABUNDANTES SEUDOINCLUSIONES INTRANUCLEARES y PÉRDIDA DE UNIÓN ENTRE LAS CÉLULAS. Además el carcinoma papilar de tiroides presenta otras características que no se ven en el informe.
4- Este
cuadro histopatológico corresponde a la Categoría III de Bethesda:
atipía de significado incierto o lesión folicular de significado
incierto.
5- Es
recomendable repetir el estudio y complementarlo con otros como la
gammagrafía, centellografía, etc. antes de realizar la extirpación
parcial o total de la glándula. Se debe saber si la glándula funciona
normalmente, ya que en los cánceres puede no funcionar correctamente o
no funcionar.
6- Si
la duda persiste se debe realizar la cirugía haciendo una biopsia por
congelación de distintas tomas realizadas en ese momento de modo que el
patólogo emita el diagnóstico, si es una lesión benigna o maligna. Si es
maligna recién en ese momento se extirpa toda la tiroides.
7- Es
muy llamativo, CASI RAYANDO LA MALA PRAXIS, que se realizara la
extirpación de toda la tiroides sin hacer una biopsia por congelación
para confirmar el diagnóstico.
8- Cuando
en un tejido hay células cancerígenas éstas no desaparecen por arte de
magia, si están hay cáncer. Por lo tanto no se puede decir que una
persona tiene cáncer por presentar células maligna y después decir que
estas células no están, desaparecieron??, son NN??
9- También
se dijo que apareció un nódulo en el lóbulo izquierdo, el estudio
ecográfico no lo detectó, esto sinceramente es MUY DIFÍCIL DE CREER.
10- Por
lo tanto tenemos por un lado células que desaparecieron y por el otro
un nódulo que apareció de repente, ESTO SERÁ LO QUE LLAMAN MILAGRO DE LA
CIENCIA????
No
olvidemos que en el primer diagnóstico antes de la operación que se dio
públicamente se mencionaba Cáncer, pero después de la operación se dio
otro parte médico muy distinto que mencionaba un “Adenoma” que en
definitiva para los no entendidos en este tema no es más ni menos que
una lesión benigna que nada tiene que ver con un Cáncer y que se da
generalmente en mujeres mayores de 50 años, es decir un caso muy común.
Con
este análisis de la situación y sus conclusiones no solamente se ve a
las claras las incoherencias del equipo médico que la operó, sino que
dejó a la responsable Comunidad Médica Argentina por el piso y como
incapaces, pero nadie se animó a decir nada por temor a las represalias
que caracteriza a este gobierno.
Pero
conociendo a Cristina Kirchner que siempre se caracterizó por su
victimización y contradicciones constantes, (Ejemplo: luto elegante que
nadie sabe explicar y fuera de época), pero eso si, no se olvida nunca
hacer gala de su Rolex de brillantes y anillos a la vista, zapatos de
100.000 dólares, por lo cual no nos sorprendería que en definitiva se
montó toda esta escena cinematográfica para una simple operación de
estética plástica y disimular su evidente cuello de tortuga.
Un tema para que los Ciudadanos honestos, responsables y serios analicen minuciosamente.
LA OPINIÓN DE NELSON CASTRO
El periodista y
médico neurólogo Nelson Castro reveló a Perfil.com una serie de
informaciones que levantan más sospechas sobre el sorpresivo cambio en
el diagnóstico de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dado a
conocer el sábado, con el parte sobre su alta médica: los profesionales
del Hospital Austral, donde fue intervenida, dudaron antes de la
operación que la mandataria tuviera cáncer, y luego de la cirugía
quisieron dar explicaciones, pero la Unidad Médica Presidencial (UMP) se
lo impidió.
"Está confirmado que
ya el jueves había todo un rumor que al final no había un cáncer y
nadie se animó a decirlo. El sábado, concientes de que esto iba a
explotar, los médicos de la Universidad Austral pidieron dar una
conferencia de prensa para dar las explicaciones del caso al tratarse de
la Presidenta, pero la UMP se lo negó", señaló el columnista del diario
PERFIL.
Tal como lo mencionó
Castro en su columna del sábado, el equipo médico ya sabía que "había
alguna duda", pero "nadie se animaba a decir nada y por eso pasó lo que
pasó". De acuerdo a fuentes del hospital citadas por el periodista, una
profesional del Austral vio los "tacos", las muestras de la biopsia, y
dijo: "Yo no hubiese puesto ese diagnóstico tan categórico. Tengo
dudas".
Castro advirtió otra
inconsistencia de la versión oficial: "Los cirujanos extirparon la
pieza directamente y dieron por descontado que era un cáncer. Se extirpó
la pieza desde el vamos, no porque tuvieran la duda, como ayer dijo la
UMP. Se trabajó con la idea de que debían extirparlo. No era que debían
confirmar o no la duda", insistió el periodista.
¿Mala praxis?. Para
el periodista, "llama la atención" que no se hiciera una biopsia por
congelación. "Hubiera sido interesante ver lo que pasaba. Se le sacó la
pieza directamente y eso generó en la comunidad patológica alguna
inquietud o sospecha en cuanto al procedimiento. Es un dato novedoso
porque, en general, la biopsia por congelación se suele hacer en estos
casos", explicó.
"No se sabe por qué
no se le efectúo ese procedimiento", analizó Castro. Si se hacía un
estudio uno o dos días más, la Presidenta iba a ir al quirófano con más
certezas", opinó.
Para el neurólogo,
en síntesis, el caso "estuvo médicamente mal manejado". En su opinión,
"los médicos que vieron los análisis del Diagnóstico Maipú son
competentes con experiencia, pero son patólogos generalistas, no
especializados en tiroides. Esto exigía un diagnóstico fino", concluyó,
en diálogo con Perfil.com.
"La UMP es mala para
manejar la cuestión médica de la Presidenta. Actúa bajo el signo del
miedo y así no se puede trabajar", fustigó Castro. "Les dicen que no
hablen de esto, de lo otro. En el quirófano había 15 personas. ¿Cómo no
iba a trascender? Ahora da pena", continuó.
Como si fuera poco,
el periodista observó que "también es un mal manejo que en ningún parte
médico figuren las firmas de los profesionales en las explicaciones. En
cualquier país del mundo figuran". Por eso, "esto no se puede manejar al
estilo kirchnerista en donde parece que estén difundiendo una verdad
revelada".
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