Parte I
La Revolución Homosexual Capítulo I
La Revolución Homosexual Capítulo I
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El Movimiento Homosexual: Imponiendo una Revolución Moral
A lo largo de la historia, grupos de homosexuales han adquirido por cierto tiempo una influencia política y especialmente cultural.
Quizás el ejemplo más llamativo fue el grupo de artistas y escritores homosexuales o bisexuales que marcaron el Renacimiento. Ellos reintrodujeron el así llamado vicio griego 1 en la literatura y en las artes. Esto fue especialmente notorio hacia el final de este periodo, cuando la obsesión por el desnudo masculino llevó a los artistas a ostentarlo en las poses más reveladoras. Tanto las figuras femeninas como las masculinas manifestaban una nota clara de androginismo. Las pinturas y esculturas de hombres, a pesar de sus abultados músculos, los presentan con un carácter blando y afeminado, mientras las de mujeres, muestran una masculinidad impropia.2
Por primera vez la sociedad enfrenta a un Movimiento Homosexual
Sin embargo, por primera vez en la historia del Occidente cristiano, y quizás de la humanidad, la sociedad enfrenta no sólo a grupos dispersos de homosexuales influyentes sino a un movimiento organizado y visible de homosexuales declarados; que no sólo se jactan de sus hábitos, sino que se unen en un intento de imponer su ideología a la sociedad.
Este es el Movimiento Homosexual – una vasta red de organizaciones, de grupos de presión, de intelectuales radicales y de activistas que luchan por imponer cambios en la legislación, en las costumbres, en la moral y en las mentalidades, de manera que la homosexualidad no sea solamente tolerada sino también aceptada como buena y normal. Por eso, los activistas del movimiento presionan a la sociedad para que legalice tanto la práctica como las manifestaciones públicas de homosexualidad, tales como el “matrimonio” homosexual, mientras atacan sin cesar a quienes defienden la Moral tradicional.
No es un movimiento de derechos civiles, sino una Revolución Moral
Muchos creen que la batalla cultural en relación a la homosexualidad es estrictamente un asunto de derechos civiles. El Movimiento Homosexual no desprecia las ventajas tácticas que esta apreciación les aporta. Sin embargo, busca mucho más: una inversión completa de la moral pública. Escribiendo en el Chicago Free Press, el activista homosexual Paul Varnell afirma:
La cuestión fundamental controvertida sobre la homosexualidad no es la discriminación, crímenes odiosos o sociedades domésticas, sino la moralidad de la homosexualidad.
Aunque los gays obtengan leyes de no discriminación, leyes contra crímenes por odio y beneficios de asociación doméstica, esto puede hacer poco por contrarrestar la condenación moral subyacente que continua enconándose bajo la ley y que genera hostilidad, aviva crímenes de odio, sostiene terapias de reforma, fomenta el suicidio de jóvenes gays e inhibe la aceptación social completa, que es su objetivo.
Por otra parte, si convencemos a la gente de que la homosexualidad está totalmente de acuerdo con la Moral, entonces su inclinación a discriminar, dedicarse a golpear a los gays u oponerse al matrimonio gay desaparece. Los jóvenes y adultos gays de buena gana pueden aceptarse a sí mismos.
Entonces el movimiento gay, lo reconozcamos o no, no es un movimiento de derechos civiles, ni aún un movimiento de liberación sexual, sino una revolución moral dirigida a cambiar la visión moral que la gente tiene sobre la homosexualidad.
Notas
Este es el nombre dado a la homosexualidad por su influencia en la antigua Grecia. Aretino, un escritor humanista, escribió a Miguel Angel en 1542 elogiando su cuadro de Venus porque “pinta a una diosa cuyo cuerpo femenino tiene ‘la musculatura masculina, como si ella fuese movida por sentimientos masculinos y femeninos’”. European Art: Renaissance, Yale University Press, 1986); Luciano Bottoni, Leonardo e l’Androgino (Milan: Franco Angeli, 2002). Por ejemplo, el sitio web del National Gay and Lesbian Task Force ofrece un libro titulado Conoce al enemigo: Citas acerca de las leyes de sodomía y de la violenta reacción contra el “matrimonio” homosexual (Know Thy Enemy: Quotes About the Sodomy Ruling and the Same- Sex Marriage Backlash), July 28, 2003, by Michelle Klemens and Sheri A. Lunn. El sitio resume el libro, diciendo: “Es el primero de una serie de compendios que expone las reacciones sulfuradas de los que quieren negar iguales derechos legales para lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Este informe recopila citas de todos, desde Jerry Falwell a Rick Santorum y será actualizado online regularmente.” (Destaques nuestros.)
A lo largo de la historia, grupos de homosexuales han adquirido por cierto tiempo una influencia política y especialmente cultural.
Quizás el ejemplo más llamativo fue el grupo de artistas y escritores homosexuales o bisexuales que marcaron el Renacimiento. Ellos reintrodujeron el así llamado vicio griego 1 en la literatura y en las artes. Esto fue especialmente notorio hacia el final de este periodo, cuando la obsesión por el desnudo masculino llevó a los artistas a ostentarlo en las poses más reveladoras. Tanto las figuras femeninas como las masculinas manifestaban una nota clara de androginismo. Las pinturas y esculturas de hombres, a pesar de sus abultados músculos, los presentan con un carácter blando y afeminado, mientras las de mujeres, muestran una masculinidad impropia.2
Por primera vez la sociedad enfrenta a un Movimiento Homosexual
Sin embargo, por primera vez en la historia del Occidente cristiano, y quizás de la humanidad, la sociedad enfrenta no sólo a grupos dispersos de homosexuales influyentes sino a un movimiento organizado y visible de homosexuales declarados; que no sólo se jactan de sus hábitos, sino que se unen en un intento de imponer su ideología a la sociedad.
Este es el Movimiento Homosexual – una vasta red de organizaciones, de grupos de presión, de intelectuales radicales y de activistas que luchan por imponer cambios en la legislación, en las costumbres, en la moral y en las mentalidades, de manera que la homosexualidad no sea solamente tolerada sino también aceptada como buena y normal. Por eso, los activistas del movimiento presionan a la sociedad para que legalice tanto la práctica como las manifestaciones públicas de homosexualidad, tales como el “matrimonio” homosexual, mientras atacan sin cesar a quienes defienden la Moral tradicional.
No es un movimiento de derechos civiles, sino una Revolución Moral
Muchos creen que la batalla cultural en relación a la homosexualidad es estrictamente un asunto de derechos civiles. El Movimiento Homosexual no desprecia las ventajas tácticas que esta apreciación les aporta. Sin embargo, busca mucho más: una inversión completa de la moral pública. Escribiendo en el Chicago Free Press, el activista homosexual Paul Varnell afirma:
La cuestión fundamental controvertida sobre la homosexualidad no es la discriminación, crímenes odiosos o sociedades domésticas, sino la moralidad de la homosexualidad.
Aunque los gays obtengan leyes de no discriminación, leyes contra crímenes por odio y beneficios de asociación doméstica, esto puede hacer poco por contrarrestar la condenación moral subyacente que continua enconándose bajo la ley y que genera hostilidad, aviva crímenes de odio, sostiene terapias de reforma, fomenta el suicidio de jóvenes gays e inhibe la aceptación social completa, que es su objetivo.
Por otra parte, si convencemos a la gente de que la homosexualidad está totalmente de acuerdo con la Moral, entonces su inclinación a discriminar, dedicarse a golpear a los gays u oponerse al matrimonio gay desaparece. Los jóvenes y adultos gays de buena gana pueden aceptarse a sí mismos.
Entonces el movimiento gay, lo reconozcamos o no, no es un movimiento de derechos civiles, ni aún un movimiento de liberación sexual, sino una revolución moral dirigida a cambiar la visión moral que la gente tiene sobre la homosexualidad.
Notas
Este es el nombre dado a la homosexualidad por su influencia en la antigua Grecia. Aretino, un escritor humanista, escribió a Miguel Angel en 1542 elogiando su cuadro de Venus porque “pinta a una diosa cuyo cuerpo femenino tiene ‘la musculatura masculina, como si ella fuese movida por sentimientos masculinos y femeninos’”. European Art: Renaissance, Yale University Press, 1986); Luciano Bottoni, Leonardo e l’Androgino (Milan: Franco Angeli, 2002). Por ejemplo, el sitio web del National Gay and Lesbian Task Force ofrece un libro titulado Conoce al enemigo: Citas acerca de las leyes de sodomía y de la violenta reacción contra el “matrimonio” homosexual (Know Thy Enemy: Quotes About the Sodomy Ruling and the Same- Sex Marriage Backlash), July 28, 2003, by Michelle Klemens and Sheri A. Lunn. El sitio resume el libro, diciendo: “Es el primero de una serie de compendios que expone las reacciones sulfuradas de los que quieren negar iguales derechos legales para lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Este informe recopila citas de todos, desde Jerry Falwell a Rick Santorum y será actualizado online regularmente.” (Destaques nuestros.)
Estableciendo la relación que nadie quiere hacer
Para
entender correctamente la actual revolución homosexual, necesitamos
verla en el cuadro más amplio de la revolución sexual.Castidad, modestia y templanza – signos distintivos de la Civilización Cristiana – han sido abandonadas por una desenfrenada búsqueda del placer carnal y una inimaginable exhibición del cuerpo humano.
Esta obsesión por lo sexual impregna nuestra cultura. Ya sea en literatura, modas, entretenimiento, publicidad o simplemente en el lenguaje y comportamiento comunes, casi todo está marcado con este sello erótico. El mundo hipersexualizado de hoy se ha convertido en un criadero de todas las formas de aberración sexual.
Separando el sentimiento de la razón
La revolución sexual de los años 60 fue preparada por un siglo de desarrollo cultural, en el que el sentimiento fue separado de la razón. Frente a esto, la Escuela Romántica de literatura y de arte prestigió una exaltación universal de la emoción sobre la razón y de los sentidos sobre la inteligencia.
Haciendo esto, la aventura amorosa y el amor se transformó en el más alto ideal. En nombre del amor y de la pasión, toda regla o convención social podía ser violada. Aplicada a la moral, esta mentalidad fue devastadora, una vez que el adulterio y aún la prostitución podían ser justificados e incluso alabados.
Tales temas marcan la literatura moderna. Miles de novelas románticas y películas presentan un argumento altamente emotivo y sentimental. Un ejemplo típico de esto es la novela de Alejandro Dumas La dama de las Camelias (1848), que gira en torno de una atractiva prostituta de clase alta. A pesar de que sus personajes son descaradamente inmorales, la novela obtuvo un gigantesco éxito mundial. Verdi la transformó en una opera, La Traviata (1853), que gozó de igual éxito. Más tarde, la novela inspiró varias películas de Hollywood, siendo la más famosa Camille (1936), protagonizada por Greta Garbo.
La Revolución Sexual: del sentimiento a la sensación carnal
Este prolongado y excesivo énfasis en el sentimiento y la erosión de la Moral prepararon el camino para el paso siguiente: el descontrolado y hedonista placer de los sentidos. Fue la búsqueda del placer por sí mismo – aún cuando desacompañado por el sentimiento o la emoción – simplemente por la sensación de agrado.
En 1953, Hugh Hefner lanzó Playboy. Desvergonzadamente hedonísta, esta revista “tuvo una influencia generadora de la ‘revolución sexual’ de los años 60”.
Otro factor que contribuyó fue el descubrimiento y la propaganda masiva de la píldora anticonceptiva:
En Mayo de 1960, el Food and Drug Administration, aprobó la venta de la píldora que posiblemente tendría mayor impacto en la cultura americana que ninguna otra droga en la historia nacional. Para las mujeres en todo el país, la píldora fue liberadora: les permitió seguir carreras, avivar los movimientos feministas y en favor de la libertad de abortar y estimuló actitudes más abiertas en relación al sexo.
Imponiendo una Revolución Moral
El Movimiento Hippie y la Revuelta Estudiantil sirven como portaestandartes
La separación de la actividad sexual de la procreación, facilitada por la píldora anticonceptiva, detonó la explosión sexual. El movimiento hippie y la revuelta estudiantil que cruzó todo Estados Unidos y el mundo durante los sesenta, se transformaron en los símbolos de este deseo de una libertad sexual total. El slogan revolucionario pintado en las paredes de la Universidad de la Sorbonne en París resume con precisión este espíritu anárquico: Defense d’interdire (Está prohibido prohibir). Si bien ambos difieren en varios puntos de vista, el movimiento hippie y el estudiantil de los sesenta estuvieron unidos en su rechazo del “establisment”. Un artículo del Time Magazine de 1999 dice:
Ellos cantaban lo que era necesario, era la revolución. Amor y matrimonio –que siempre estuvieron unidos, como el caballo y el coche – dejaron de ser una combinación aceptada. La ruidosa y libertaria generación de los sesenta tomó la liberación de la carne como su evangelio vivo; amor libre en caída libre. En 1968 en París – un año después que Francia legalizara la píldora – el grito era Jouissez sans entraves, el carnal equivalente del actual Just Do It. (Solamente, hágalo.)
En el corazón de la revolución sexual existe una rebelión contra todas las normas de la Moral, que tempera y contiene las pasiones desordenadas del hombre. En efecto, en una sociedad en la cual “está prohibido prohibir”, la Moral no tiene lugar y los instintos descontrolados se transforman en la norma de conducta. “Promiscuo”, “anormal” o “extraño” se vuelven etiquetas irrelevantes para calificar comportamientos en una cultura en la que lo único necesario para hacer algo es el impulso y el deseo de disfrutarlo. Los hippies resumieron directamente su filosofía hedonista con la expresión: “Si te parece agradable, hazlo”. Los movimientos hippie y estudiantil fueron los portaestandartes radicales de este estilo de vida y filosofía. Cuando disminuyó la explosión de los 60, las comunas hippies y los estudiantes radicales desaparecieron gradualmente, pero su influencia intoxicó a la sociedad. Las modas extravagantes y la cohabitación informal de parejas, que entonces chocaron a la sociedad, son hoy en día rara vez criticadas.
Así, el movimiento de liberación sexual destruyó totalmente el sentimiento de la modestia – que protege la castidad – y erosionó gravemente tanto el matrimonio como la familia.
Nuevos portaestandartes de la Revolución Sexual
La actual ofensiva homosexual está en la punta de lanza de la revolución sexual de hoy. Los activistas homosexuales son los nuevos portaestandartes que preparan a la sociedad para aceptar y seguir comportamientos cada vez más promiscuos y anormales.
Para luchar eficazmente contra esta nueva revolución es necesario ver claramente el vínculo entre las revoluciones sexual y homosexual.
Contener la ofensiva homosexual, sin combatir también a la revolución sexual, es no tomar en cuenta la parte más importante de esta batalla. Así, debemos luchar cada vez más contra el aborto, la pornografía y la promiscuidad. Debemos iniciar una cruzada espiritual para traer de nuevo la castidad a la sociedad y restaurar la modestia, como la guardiana necesaria de la pureza y la expresión de la dignidad y el honor humanos.
Notas
George P. Landow, Profesor de Inglés e Historia del Arte en la
Universidad Brown, escribe sobre las implicaciones filosóficas y
religiosas del Romanticismo: “Por primera vez, filósofos no exigen que
la mente humana sana esté organizada jerárquicamente con la razón como
rey, gobernando a la voluntad y a las pasiones. La razón comparte ahora
el gobierno con los sentimientos y emociones….Para el arte y la
literatura: la emoción se transforma en el sujeto propio del arte…Para
la religión:…la doctrina cristiana sobre el Pecado Original y la
depravación humana debe estar equivocada. El cristianismo y las
religiones en general aparecen como fundadas en un error”.
Emotionalist Moral Philosophy: Sympathy and the Moral Theory that
Overthrew Kings, in Britannica Concise Encyclopedia,
Este pensamiento
revolucionario fue alimentado por autores como Herbert Marcuse
especialmente en Eros and Civilization (1955), Wilhem Reich in
Dialectical Materialism and Psychoanalysis (1929), quien mezcló las
teorías de Marx y Freud y de Charles Reich en The Greening of America
(1970). Rod Usher, “Revels Without a Cause,” Time, Aug. 16, 1999.
Jouissez sans entraves (placer sin trabas) fue otro slogan de la
Revolución de Mayo de 1968, pintado en los muros de la Universidad de la
Sorbonne. Cf. www.les- ours.com/novel/mai68. Para entender mejor este
proceso de asimilación gradual por la sociedad, ver Plinio Corrêa de
Oliveira, Revolución y ContraRevolución http://
www.accionfamilia.org/ libros.htm
Capítulo II
Estableciendo la relación que nadie quiere hacer
Para entender correctamente la actual revolución homosexual, necesitamos verla en el cuadro más amplio de la revolución sexual.
Castidad, modestia y templanza – signos distintivos de la Civilización Cristiana – han sido abandonadas por una desenfrenada búsqueda del placer carnal y una inimaginable exhibición del cuerpo humano.
Esta obsesión por lo sexual impregna nuestra cultura. Ya sea en literatura, modas, entretenimiento, publicidad o simplemente en el lenguaje y comportamiento comunes, casi todo está marcado con este sello erótico. El mundo hipersexualizado de hoy se ha convertido en un criadero de todas las formas de aberración sexual.
Separando el sentimiento de la razón
La revolución sexual de los años 60 fue preparada por un siglo de desarrollo cultural, en el que el sentimiento fue separado de la razón. Frente a esto, la Escuela Romántica de literatura y de arte prestigió una exaltación universal de la emoción sobre la razón y de los sentidos sobre la inteligencia.
Haciendo esto, la aventura amorosa y el amor se transformó en el más alto ideal. En nombre del amor y de la pasión, toda regla o convención social podía ser violada. Aplicada a la moral, esta mentalidad fue devastadora, una vez que el adulterio y aún la prostitución podían ser justificados e incluso alabados.
Tales temas marcan la literatura moderna. Miles de novelas románticas y películas presentan un argumento altamente emotivo y sentimental. Un ejemplo típico de esto es la nove- la de Alejandro Dumas La dama de las Camelias (1848), que gira en torno de una atractiva prostituta de clase alta. A pesar de que sus personajes son descaradamente inmorales, la nove- la obtuvo un gigantesco éxito mundial. Verdi la transformó en una opera, La Traviata (1853), que gozó de igual éxito. Más tarde, la novela inspiró varias películas de Hollywood, siendo la más famosa Camille (1936), protagonizada por Greta Garbo.
La Revolución Sexual: del sentimiento a la sensación carnal
Este prolongado y excesivo énfasis en el sentimiento y la erosión de la Moral prepararon el camino para el paso siguiente: el descontrolado y hedonista placer de los sentidos. Fue la búsqueda del placer por sí mismo – aún cuando desacompañado por el sentimiento o la emoción – simplemente por la sensación de agrado.
En 1953, Hugh Hefner lanzó Playboy. Desvergonza- damente hedonísta, esta revista “tuvo una influencia generadora de la ‘revolución sexual’ de los años 60”.
Otro factor que contribuyó fue el descubrimiento y la propaganda masiva de la píldora anticonceptiva:
En Mayo de 1960, el Food and Drug Administration, aprobó la venta de la píldora que posiblemente tendría mayor impacto en la cultura ame- ricana que ninguna otra droga en la historia nacional. Para las mujeres en todo el país, la píldora fue liberadora: les permitió seguir carreras, avivar los movimientos feministas y en favor de la libertad de abortar y estimuló actitudes más abiertas en relación al sexo.
Para entender correctamente la actual revolución homosexual, necesitamos verla en el cuadro más amplio de la revolución sexual.
Castidad, modestia y templanza – signos distintivos de la Civilización Cristiana – han sido abandonadas por una desenfrenada búsqueda del placer carnal y una inimaginable exhibición del cuerpo humano.
Esta obsesión por lo sexual impregna nuestra cultura. Ya sea en literatura, modas, entretenimiento, publicidad o simplemente en el lenguaje y comportamiento comunes, casi todo está marcado con este sello erótico. El mundo hipersexualizado de hoy se ha convertido en un criadero de todas las formas de aberración sexual.
Separando el sentimiento de la razón
La revolución sexual de los años 60 fue preparada por un siglo de desarrollo cultural, en el que el sentimiento fue separado de la razón. Frente a esto, la Escuela Romántica de literatura y de arte prestigió una exaltación universal de la emoción sobre la razón y de los sentidos sobre la inteligencia.
Haciendo esto, la aventura amorosa y el amor se transformó en el más alto ideal. En nombre del amor y de la pasión, toda regla o convención social podía ser violada. Aplicada a la moral, esta mentalidad fue devastadora, una vez que el adulterio y aún la prostitución podían ser justificados e incluso alabados.
Tales temas marcan la literatura moderna. Miles de novelas románticas y películas presentan un argumento altamente emotivo y sentimental. Un ejemplo típico de esto es la nove- la de Alejandro Dumas La dama de las Camelias (1848), que gira en torno de una atractiva prostituta de clase alta. A pesar de que sus personajes son descaradamente inmorales, la nove- la obtuvo un gigantesco éxito mundial. Verdi la transformó en una opera, La Traviata (1853), que gozó de igual éxito. Más tarde, la novela inspiró varias películas de Hollywood, siendo la más famosa Camille (1936), protagonizada por Greta Garbo.
La Revolución Sexual: del sentimiento a la sensación carnal
Este prolongado y excesivo énfasis en el sentimiento y la erosión de la Moral prepararon el camino para el paso siguiente: el descontrolado y hedonista placer de los sentidos. Fue la búsqueda del placer por sí mismo – aún cuando desacompañado por el sentimiento o la emoción – simplemente por la sensación de agrado.
En 1953, Hugh Hefner lanzó Playboy. Desvergonza- damente hedonísta, esta revista “tuvo una influencia generadora de la ‘revolución sexual’ de los años 60”.
Otro factor que contribuyó fue el descubrimiento y la propaganda masiva de la píldora anticonceptiva:
En Mayo de 1960, el Food and Drug Administration, aprobó la venta de la píldora que posiblemente tendría mayor impacto en la cultura ame- ricana que ninguna otra droga en la historia nacional. Para las mujeres en todo el país, la píldora fue liberadora: les permitió seguir carreras, avivar los movimientos feministas y en favor de la libertad de abortar y estimuló actitudes más abiertas en relación al sexo.
Imponiendo una Revolución Moral
El Movimiento Hippie y la Revuelta Estudiantil sirven como portaestandartes
La separación de la actividad sexual de la procreación, facilitada por la píldora anticonceptiva, detonó la explosión sexual. El movimiento hippie y la revuelta estudiantil que cruzó todo Estados Unidos y el mundo durante los sesenta, se transformaron en los símbolos de este deseo de una libertad sexual total. El slogan revolucionario pintado en las paredes de la Universidad de la Sorbonne en París resume con precisión este espíritu anárquico: Defense d’interdire (Está prohibido prohibir). Si bien ambos difieren en varios puntos de vista, el movimiento hippie y el estudiantil de los sesenta estuvieron unidos en su rechazo del “establisment”. Un artículo del Time Magazine de 1999 dice:
Ellos cantaban lo que era necesario, era la revolución. Amor y matrimonio –que siempre estuvieron unidos, como el caballo y el coche – dejaron de ser una combinación aceptada. La ruidosa y libertaria generación de los sesenta tomó la libe- ración de la carne como su evangelio vivo; amor libre en caída libre. En 1968 en París – un año después que Francia legalizara la píldora – el grito era Jouissez sans entraves, el carnal equivalente del actual Just Do It. (Solamente, hágalo.)
En el corazón de la revolución sexual existe una rebelión contra todas las normas de la Moral, que tempera y contiene las pasiones desordenadas del hombre. En efecto, en una sociedad en la cual “está prohibido prohibir”, la Moral no tiene lugar y los instintos descontrolados se transforman en la norma de conducta. “Promiscuo”, “anormal” o “extraño” se vuelven etiquetas irrelevantes para calificar comportamientos en una cultura en la que lo único necesario para hacer algo es el im- pulso y el deseo de disfrutarlo. Los hippies resumieron directamente su filosofía hedonista con la expresión: “Si te parece agradable, hazlo”. Los movimientos hippie y estudiantil fueron los portaestandartes radicales de este estilo de vida y filosofía. Cuando disminuyó la explosión de los 60, las comunas hippies y los estudiantes radicales desaparecieron gradualmente, pero su influencia intoxicó a la sociedad. Las modas extravagantes y la cohabitación informal de parejas, que entonces chocaron a la sociedad, son hoy en día rara vez criticadas.
Así, el movimiento de liberación sexual destruyó totalmente el sentimiento de la modestia – que protege la castidad – y erosionó gravemente tanto el matrimonio como la familia.
Nuevos portaestandartes de la Revolución Sexual
La actual ofensiva homosexual está en la punta de lanza de la revolución sexual de hoy. Los activistas homosexuales son los nuevos portaestandartes que preparan a la sociedad para aceptar y seguir comportamientos cada vez más promiscuos y anormales.
Para luchar eficazmente contra esta nueva revolución es necesario ver claramente el vínculo entre las revoluciones sexual y homosexual.
Contener la ofensiva homosexual, sin combatir también a la revolución sexual, es no tomar en cuenta la parte más importante de esta batalla. Así, debemos luchar cada vez más contra el aborto, la pornografía y la promiscuidad. Debemos iniciar una cruzada espiritual para traer de nuevo la castidad a la sociedad y restaurar la modestia, como la guardiana necesaria de la pureza y la expresión de la dignidad y el honor humanos.
Notas
George P. Landow, Profesor de Inglés e Historia del Arte en la Universidad Brown, escribe sobre las implicaciones filosóficas y religiosas del Romanticismo: “Por primera vez, filósofos no exigen que la mente humana sana esté organizada jerárquicamente con la razón como rey, gobernando a la voluntad y a las pasiones. La razón comparte
Estableciendo la relación que nadie quiere hacer ahora el gobierno con los sentimientos y emociones….Para el arte y la literatura: la emoción se transforma en el sujeto propio del arte…Para la religión:…la doctrina cristiana sobre el Pecado Original y la depravación humana debe estar equivocada. El cristianismo y las religiones en general aparecen como fundadas en un error”. Emotionalist Moral Philosophy: Sympathy and the Moral Theory that Overthrew Kings. Este pensamiento revolucionario fue alimentado por autores como Herbert Marcuse especialmente en Eros and Civilization (1955), Wilhem Reich in Dialectical Materialism and Psychoanalysis (1929), quien mezcló las teorías de Marx y Freud y de Charles Reich en The Greening of America (1970). Rod Usher, “Revels Without a Cause,” Time, Aug. , 1999. Jouissez sans entraves (placer sin trabas) fue otro slogan de la Revolución de Mayo de 1968, pintado en los muros de la Universidad de la Sorbonne. Cf. www.les- ours.com/novel/mai68. Para entender mejor este proceso de asimilación gradual por la sociedad, ver Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución http:// www.accionfamilia.org/ libros.htm
El Movimiento Hippie y la Revuelta Estudiantil sirven como portaestandartes
La separación de la actividad sexual de la procreación, facilitada por la píldora anticonceptiva, detonó la explosión sexual. El movimiento hippie y la revuelta estudiantil que cruzó todo Estados Unidos y el mundo durante los sesenta, se transformaron en los símbolos de este deseo de una libertad sexual total. El slogan revolucionario pintado en las paredes de la Universidad de la Sorbonne en París resume con precisión este espíritu anárquico: Defense d’interdire (Está prohibido prohibir). Si bien ambos difieren en varios puntos de vista, el movimiento hippie y el estudiantil de los sesenta estuvieron unidos en su rechazo del “establisment”. Un artículo del Time Magazine de 1999 dice:
Ellos cantaban lo que era necesario, era la revolución. Amor y matrimonio –que siempre estuvieron unidos, como el caballo y el coche – dejaron de ser una combinación aceptada. La ruidosa y libertaria generación de los sesenta tomó la libe- ración de la carne como su evangelio vivo; amor libre en caída libre. En 1968 en París – un año después que Francia legalizara la píldora – el grito era Jouissez sans entraves, el carnal equivalente del actual Just Do It. (Solamente, hágalo.)
En el corazón de la revolución sexual existe una rebelión contra todas las normas de la Moral, que tempera y contiene las pasiones desordenadas del hombre. En efecto, en una sociedad en la cual “está prohibido prohibir”, la Moral no tiene lugar y los instintos descontrolados se transforman en la norma de conducta. “Promiscuo”, “anormal” o “extraño” se vuelven etiquetas irrelevantes para calificar comportamientos en una cultura en la que lo único necesario para hacer algo es el im- pulso y el deseo de disfrutarlo. Los hippies resumieron directamente su filosofía hedonista con la expresión: “Si te parece agradable, hazlo”. Los movimientos hippie y estudiantil fueron los portaestandartes radicales de este estilo de vida y filosofía. Cuando disminuyó la explosión de los 60, las comunas hippies y los estudiantes radicales desaparecieron gradualmente, pero su influencia intoxicó a la sociedad. Las modas extravagantes y la cohabitación informal de parejas, que entonces chocaron a la sociedad, son hoy en día rara vez criticadas.
Así, el movimiento de liberación sexual destruyó totalmente el sentimiento de la modestia – que protege la castidad – y erosionó gravemente tanto el matrimonio como la familia.
Nuevos portaestandartes de la Revolución Sexual
La actual ofensiva homosexual está en la punta de lanza de la revolución sexual de hoy. Los activistas homosexuales son los nuevos portaestandartes que preparan a la sociedad para aceptar y seguir comportamientos cada vez más promiscuos y anormales.
Para luchar eficazmente contra esta nueva revolución es necesario ver claramente el vínculo entre las revoluciones sexual y homosexual.
Contener la ofensiva homosexual, sin combatir también a la revolución sexual, es no tomar en cuenta la parte más importante de esta batalla. Así, debemos luchar cada vez más contra el aborto, la pornografía y la promiscuidad. Debemos iniciar una cruzada espiritual para traer de nuevo la castidad a la sociedad y restaurar la modestia, como la guardiana necesaria de la pureza y la expresión de la dignidad y el honor humanos.
Notas
George P. Landow, Profesor de Inglés e Historia del Arte en la Universidad Brown, escribe sobre las implicaciones filosóficas y religiosas del Romanticismo: “Por primera vez, filósofos no exigen que la mente humana sana esté organizada jerárquicamente con la razón como rey, gobernando a la voluntad y a las pasiones. La razón comparte
Estableciendo la relación que nadie quiere hacer ahora el gobierno con los sentimientos y emociones….Para el arte y la literatura: la emoción se transforma en el sujeto propio del arte…Para la religión:…la doctrina cristiana sobre el Pecado Original y la depravación humana debe estar equivocada. El cristianismo y las religiones en general aparecen como fundadas en un error”. Emotionalist Moral Philosophy: Sympathy and the Moral Theory that Overthrew Kings. Este pensamiento revolucionario fue alimentado por autores como Herbert Marcuse especialmente en Eros and Civilization (1955), Wilhem Reich in Dialectical Materialism and Psychoanalysis (1929), quien mezcló las teorías de Marx y Freud y de Charles Reich en The Greening of America (1970). Rod Usher, “Revels Without a Cause,” Time, Aug. , 1999. Jouissez sans entraves (placer sin trabas) fue otro slogan de la Revolución de Mayo de 1968, pintado en los muros de la Universidad de la Sorbonne. Cf. www.les- ours.com/novel/mai68. Para entender mejor este proceso de asimilación gradual por la sociedad, ver Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución http:// www.accionfamilia.org/ libros.htm
Capítulo III
Orígenes del Movimiento Homosexual: el extraño caso de Harry Hay
The New York Times publicó el 25 de Octubre de 2002 una extensa nota necrológica titulada: “Harry Hay, pionero de los derechos gay, muere a los 90 años.” ¿Por qué uno de los más prestigiados diarios del país publicó un tan extenso elogio?
Harry Hay estuvo entre los primeros organizadores de los homosexuales norteamericanos en un movimiento con ideología y objetivos definidos. Su fundación de la “Mattachine Society” en 1950, “demostró ser el catalizador del movimiento por los derechos gay americanos”
Un estudio de su vida proporciona una visión de los entretelones del movimiento homosexual.
La “Hermandad Silenciosa”
Stuart Timmons escribió la biografía de Harry Hay, The Trouble with Harry Hay. Narra la historia de cómo Hay se hizo homosexual y promovió la revolución homosexual.
Timmons narra la “iniciación” de Harry Hay en el submundo de la homosexualidad a los 14 años, a bordo de un destartalado vapor, lejos de las costas de California. En este viaje quiso tener y tuvo una relación homosexual con el marinero llamado Matt, 10 años mayor que él. Este marino le reveló la existencia de un mundo esotérico, con su propia cultura y señales de reconocimiento entre sus miembros. Matt explicó que si Hay se encontrase en un país extranjero, temeroso de todo y no conociendo a nadie ni la lengua local, cuando menos lo esperase, el podría cruzarse con un par de ojos brillando y mirándolo. “Súbitamente tus ojos se fijan en ese par de ojos, y… estás en tu casa y a salvo”.
Hay, nacido y educado como Católico, dejó la Iglesia al año siguiente.
Combinando rojo y lila (marxismo y homosexualidad) en Hollywood
Después de abandonar el colegio, Hay fue a Hollywood para hacer una experiencia como actor. El trabó amistad con el director de cine George Oppenheimer, quien lo introdujo en la red homosexual de la capital del cine.
El comunismo estaba realizando profundas incursiones en los círculos artísticos. Will Geer, el actor que representó al abuelo en The Waltons, introdujo a Hay en el Partido. Este fue un hito en la vida de Hay. El comunismo marcó de modo indeleble el pensamiento de Hay. Aprendió cómo podría aplicar la dialéctica marxista en sus propias teorías sobre la homosexualidad.
Entró en el Partido con un fervor religioso, que él comparó a “recibir el Sacramento del Orden en los primeros siglos” y, poco después, se casó con Anita Platky, una camarada comunista.
Organista en ceremonias ocultistas
Por ese tiempo, Hay tocaba también órgano en “Misas Católicas Gnósticas”, un ritual ocultista que se realizaba en la logia de la “Orden del Oriente Templario”. El principal mentor de esta sociedad esotérica era Aleister Crowley, un conocido satanista implicado en “ritos sexual-religiosos secretos”.
Orígenes del Movimiento Homosexual
Un molde marxista para fundir la Revolución Homosexual
En 1948, Hay formuló los principios y teorías que darían nacimiento a la Mattachine Society dos años más tarde. Aplicando la dialéctica marxista a la causa homosexual, desarrolló la teoría que los homosexuales eran “una minoría cultural” oprimida por la mayoría heterosexual dominante. Este concepto fue la clave para “vender” el movimiento homosexual al público. Como observa Timmons, “Este concepto de los homosexuales como una minoría sería la contribución de la cual Hay estaba más orgulloso.”
Con el concepto estratégico de Hay, viejos conceptos fueron enterrados bajo nuevas etiquetas. Usando esta táctica obtuvo resultados en dos frentes: la aversión de muchas personas sentimentales por los homosexuales comenzó a disminuir, y el número de aliados a aumentar, una vez que los izquierdistas en los medios de comunicación, entre los intelectuales y religiosos comenzaron a verlos como una “minoría” más a promover.
La Mattachine Society: Nace el Movimiento
En 1950, Hay tuvo una relación con el joven refugiado político izquierdista Rudi Gernreich. El diseñador de modas austriaco se tornaría famoso años más tarde por modas femeninas como el traje de baño “monokini”, vestidos “topless” y ropas transparentes. Gernreich también introdujo el androginismo en la moda, adaptando trajes y sombreros masculinos para las mujeres.
Con la ayuda de Gernreich, Hay reclutó los primeros miembros de la Mattachine Society. Los primeros siete miembros de la Sociedad eran miembros del Partido Comunista o “compañeros de ruta” izquierdistas. El nombre fue tomado de un grupo satírico masculino secreto de bailarines que actuaban enmascarados en el fin de la Edad Media.
La Mattachine Society era “indiscutiblemente el comienzo del moderno movimiento gay”. Sus “Misiones y Finalidades” eran “UNIFICAR…EDUCAR…LIDERAR…toda la masa de transviados sociales.”
Harry Hay introdujo la discusión en la sociedad para encontrar un nuevo término, más “positivo” y “aceptable”, para reemplazar a la palabra “homosexual” que estimaba que había adquirido una connotación patológica y negativa. Después de un prolongado debate, decidieron adoptar el término homófilo (“amor por el mismo”).
Hay se divorcia y deja el Partido Comunista
A pesar de que Harry Hay estaba casado hacía 30 años y tenía dos hijas adoptadas, el nunca abandonó la homosexualidad. A lo largo de su matrimonio, el vagaba por los parques de las ciudades en busca de aventuras homosexuales y tuvo muchas parejas hasta su divorcio en 1951.
El mismo año, Hay recomendó a dirigentes del Partido que lo expulsaran por su homosexualidad. Su afiliación terminó, pero en reconocimiento por su dedicación de muchos años el Partido lo recordará siempre como “un amigo de toda la vida del pueblo”.
La Expulsión de Hay de la Sociedad Mattachine
La Sociedad Mattachine continuó desarrollándose y estableció centros en todo el país. Sin embargo, no todos los miembros compartían la ideología marxista de sus fundadores. Esto causó problemas en la Sociedad durante las campañas anticomunistas de “la era McCarthy.”
Un artículo de Los Angeles Press identificó a Harry Hay como un profesor marxista en Febrero de 1953. Esto alarmó a algunos miembros de la Mattachine. Ellos pensaban que la relación con el comunismo era inaceptable para su organización.
Orígenes del Movimiento Homosexual
Se desarrolló una crisis interna y, después de muchas discusiones y tensiones, el grupo de fundadores fue forzado a dimitir.
Permanencia en el activismo comunista y homosexual
La expulsión del Partido Comunista y de la Sociedad Mattachine no significaba que Harry Hay dejara de ser un activista comunista y homosexual.
Hay permaneció muy activo en el movimiento homosexual, que creció mucho con la revolución sexual de los sesenta y especialmente después de 1969 con los disturbios de Stonewall. Junto con otros experimentados activistas, Harry Hay se asoció al Gay Liberation. Uno de sus jóvenes miembros era Morris Kight, un activista que se oponía a la Guerra de Vietnam. En 1969, Harry Hay ayudó a fundar el Southern California Gay Liberation Front y fue elegido como su primer presidente.
Amigo de la NAMBLA
Aunque no era miembro de la North American Man/ Boy Love Association – NAMBLA, fundada en Boston en 1978, Harry Hay era un admirador. El habló con frecuencia en los eventos de la NAMBLA y salió en defensa de esta organización cuando otros grupos homosexuales trataron de impedir que se asociara a los desfiles del “Orgullo Homosexual” (Gay Pride). Defendió las relaciones homosexuales entre hombres y niños. Citando su propio caso –cuando tenía 9, 11 y 12 años de edad- dijo que honraba a los hombres que entonces lo cuidaron y “me dieron la oportunidad de aprender el amor y la confianza a una muy temprana edad.”
Hay funda el movimiento homosexual y neopagano Radical Faeries
En 1979, Hay fundó el Radical Faeries (las hadas radicales), un movimiento místico, neopagano y homosexual que hoy se ha extendido por varios países. Hay continuará haciendo parte del Radical Faeries hasta su muerte el 24 de Octubre de 2002.
Notas
Dudley Clendinen, “Harry Hay, Early Proponent of Gay Rights, Dies at 90,” The New York Times, Oct. 25, 2002. Stuart Timmons, The Trouble with Harry Hay (Boston: Alyson Publications, 1990). Para los lectores estudiosos que quieran profundizar en el tema podrán adquirir un ejemplar de The Trouble with Harry Hay. Conferencia de Hay el 7 de Octubre de 1984 en el NAMBLA de San Francisco. Para un análisis profundo de una estrategia comunista similar para efectuar el cambio ideológico, ver Plinio Corrêa de Oliveira. “Unperceived Ideological Transshipment and Dialogue,” Crusade for a Christian Civilization, 1982.
The New York Times publicó el 25 de Octubre de 2002 una extensa nota necrológica titulada: “Harry Hay, pionero de los derechos gay, muere a los 90 años.” ¿Por qué uno de los más prestigiados diarios del país publicó un tan extenso elogio?
Harry Hay estuvo entre los primeros organizadores de los homosexuales norteamericanos en un movimiento con ideología y objetivos definidos. Su fundación de la “Mattachine Society” en 1950, “demostró ser el catalizador del movimiento por los derechos gay americanos”
Un estudio de su vida proporciona una visión de los entretelones del movimiento homosexual.
La “Hermandad Silenciosa”
Stuart Timmons escribió la biografía de Harry Hay, The Trouble with Harry Hay. Narra la historia de cómo Hay se hizo homosexual y promovió la revolución homosexual.
Timmons narra la “iniciación” de Harry Hay en el submundo de la homosexualidad a los 14 años, a bordo de un destartalado vapor, lejos de las costas de California. En este viaje quiso tener y tuvo una relación homosexual con el marinero llamado Matt, 10 años mayor que él. Este marino le reveló la existencia de un mundo esotérico, con su propia cultura y señales de reconocimiento entre sus miembros. Matt explicó que si Hay se encontrase en un país extranjero, temeroso de todo y no conociendo a nadie ni la lengua local, cuando menos lo esperase, el podría cruzarse con un par de ojos brillando y mirándolo. “Súbitamente tus ojos se fijan en ese par de ojos, y… estás en tu casa y a salvo”.
Hay, nacido y educado como Católico, dejó la Iglesia al año siguiente.
Combinando rojo y lila (marxismo y homosexualidad) en Hollywood
Después de abandonar el colegio, Hay fue a Hollywood para hacer una experiencia como actor. El trabó amistad con el director de cine George Oppenheimer, quien lo introdujo en la red homosexual de la capital del cine.
El comunismo estaba realizando profundas incursiones en los círculos artísticos. Will Geer, el actor que representó al abuelo en The Waltons, introdujo a Hay en el Partido. Este fue un hito en la vida de Hay. El comunismo marcó de modo indeleble el pensamiento de Hay. Aprendió cómo podría aplicar la dialéctica marxista en sus propias teorías sobre la homosexualidad.
Entró en el Partido con un fervor religioso, que él comparó a “recibir el Sacramento del Orden en los primeros siglos” y, poco después, se casó con Anita Platky, una camarada comunista.
Organista en ceremonias ocultistas
Por ese tiempo, Hay tocaba también órgano en “Misas Católicas Gnósticas”, un ritual ocultista que se realizaba en la logia de la “Orden del Oriente Templario”. El principal mentor de esta sociedad esotérica era Aleister Crowley, un conocido satanista implicado en “ritos sexual-religiosos secretos”.
Orígenes del Movimiento Homosexual
Un molde marxista para fundir la Revolución Homosexual
En 1948, Hay formuló los principios y teorías que darían nacimiento a la Mattachine Society dos años más tarde. Aplicando la dialéctica marxista a la causa homosexual, desarrolló la teoría que los homosexuales eran “una minoría cultural” oprimida por la mayoría heterosexual dominante. Este concepto fue la clave para “vender” el movimiento homosexual al público. Como observa Timmons, “Este concepto de los homosexuales como una minoría sería la contribución de la cual Hay estaba más orgulloso.”
Con el concepto estratégico de Hay, viejos conceptos fueron enterrados bajo nuevas etiquetas. Usando esta táctica obtuvo resultados en dos frentes: la aversión de muchas personas sentimentales por los homosexuales comenzó a disminuir, y el número de aliados a aumentar, una vez que los izquierdistas en los medios de comunicación, entre los intelectuales y religiosos comenzaron a verlos como una “minoría” más a promover.
La Mattachine Society: Nace el Movimiento
En 1950, Hay tuvo una relación con el joven refugiado político izquierdista Rudi Gernreich. El diseñador de modas austriaco se tornaría famoso años más tarde por modas femeninas como el traje de baño “monokini”, vestidos “topless” y ropas transparentes. Gernreich también introdujo el androginismo en la moda, adaptando trajes y sombreros masculinos para las mujeres.
Con la ayuda de Gernreich, Hay reclutó los primeros miembros de la Mattachine Society. Los primeros siete miembros de la Sociedad eran miembros del Partido Comunista o “compañeros de ruta” izquierdistas. El nombre fue tomado de un grupo satírico masculino secreto de bailarines que actuaban enmascarados en el fin de la Edad Media.
La Mattachine Society era “indiscutiblemente el comienzo del moderno movimiento gay”. Sus “Misiones y Finalidades” eran “UNIFICAR…EDUCAR…LIDERAR…toda la masa de transviados sociales.”
Harry Hay introdujo la discusión en la sociedad para encontrar un nuevo término, más “positivo” y “aceptable”, para reemplazar a la palabra “homosexual” que estimaba que había adquirido una connotación patológica y negativa. Después de un prolongado debate, decidieron adoptar el término homófilo (“amor por el mismo”).
Hay se divorcia y deja el Partido Comunista
A pesar de que Harry Hay estaba casado hacía 30 años y tenía dos hijas adoptadas, el nunca abandonó la homosexualidad. A lo largo de su matrimonio, el vagaba por los parques de las ciudades en busca de aventuras homosexuales y tuvo muchas parejas hasta su divorcio en 1951.
El mismo año, Hay recomendó a dirigentes del Partido que lo expulsaran por su homosexualidad. Su afiliación terminó, pero en reconocimiento por su dedicación de muchos años el Partido lo recordará siempre como “un amigo de toda la vida del pueblo”.
La Expulsión de Hay de la Sociedad Mattachine
La Sociedad Mattachine continuó desarrollándose y estableció centros en todo el país. Sin embargo, no todos los miembros compartían la ideología marxista de sus fundadores. Esto causó problemas en la Sociedad durante las campañas anticomunistas de “la era McCarthy.”
Un artículo de Los Angeles Press identificó a Harry Hay como un profesor marxista en Febrero de 1953. Esto alarmó a algunos miembros de la Mattachine. Ellos pensaban que la relación con el comunismo era inaceptable para su organización.
Orígenes del Movimiento Homosexual
Se desarrolló una crisis interna y, después de muchas discusiones y tensiones, el grupo de fundadores fue forzado a dimitir.
Permanencia en el activismo comunista y homosexual
La expulsión del Partido Comunista y de la Sociedad Mattachine no significaba que Harry Hay dejara de ser un activista comunista y homosexual.
Hay permaneció muy activo en el movimiento homosexual, que creció mucho con la revolución sexual de los sesenta y especialmente después de 1969 con los disturbios de Stonewall. Junto con otros experimentados activistas, Harry Hay se asoció al Gay Liberation. Uno de sus jóvenes miembros era Morris Kight, un activista que se oponía a la Guerra de Vietnam. En 1969, Harry Hay ayudó a fundar el Southern California Gay Liberation Front y fue elegido como su primer presidente.
Amigo de la NAMBLA
Aunque no era miembro de la North American Man/ Boy Love Association – NAMBLA, fundada en Boston en 1978, Harry Hay era un admirador. El habló con frecuencia en los eventos de la NAMBLA y salió en defensa de esta organización cuando otros grupos homosexuales trataron de impedir que se asociara a los desfiles del “Orgullo Homosexual” (Gay Pride). Defendió las relaciones homosexuales entre hombres y niños. Citando su propio caso –cuando tenía 9, 11 y 12 años de edad- dijo que honraba a los hombres que entonces lo cuidaron y “me dieron la oportunidad de aprender el amor y la confianza a una muy temprana edad.”
Hay funda el movimiento homosexual y neopagano Radical Faeries
En 1979, Hay fundó el Radical Faeries (las hadas radicales), un movimiento místico, neopagano y homosexual que hoy se ha extendido por varios países. Hay continuará haciendo parte del Radical Faeries hasta su muerte el 24 de Octubre de 2002.
Notas
Dudley Clendinen, “Harry Hay, Early Proponent of Gay Rights, Dies at 90,” The New York Times, Oct. 25, 2002. Stuart Timmons, The Trouble with Harry Hay (Boston: Alyson Publications, 1990). Para los lectores estudiosos que quieran profundizar en el tema podrán adquirir un ejemplar de The Trouble with Harry Hay. Conferencia de Hay el 7 de Octubre de 1984 en el NAMBLA de San Francisco. Para un análisis profundo de una estrategia comunista similar para efectuar el cambio ideológico, ver Plinio Corrêa de Oliveira. “Unperceived Ideological Transshipment and Dialogue,” Crusade for a Christian Civilization, 1982.
Orígenes del Movimiento Homosexual
Según algunos, el nombre viene de la “French medieval and Renaissance Société Mattachine”, un grupo musical enmascarado…. El nombre fue empleado para simbolizar de que los ‘gays eran gente enmascarada, desconocida y anónima’” Harry and the Mattachine Society,” “Mattachine Society,” The Knitting Circle. 18 Cf. Timmons, The Trouble with Harry Hay, “Harry fue un portavoz y un valiente partidario de NAMBLA y de las relaciones sexuales entre generaciones diferen- tes…. Por primera vez me encontré con Harry a comienzos de 1983, con ocasión del primero de estos discursos. Le fui presentado…por una activista lesbiana, bruja declarada, a veces compañera de Katherine Davenport, una amiga común.” David Thorstad, “Harry Hay on Man/Boy Love,” También, el libro de Timmons publica fotos de Hay llevando un poncho con la frase: “NAMBLA Walks With Me.” www.nambla1.de/sanfrancisco1984.htm.
Según algunos, el nombre viene de la “French medieval and Renaissance Société Mattachine”, un grupo musical enmascarado…. El nombre fue empleado para simbolizar de que los ‘gays eran gente enmascarada, desconocida y anónima’” Harry and the Mattachine Society,” “Mattachine Society,” The Knitting Circle. 18 Cf. Timmons, The Trouble with Harry Hay, “Harry fue un portavoz y un valiente partidario de NAMBLA y de las relaciones sexuales entre generaciones diferen- tes…. Por primera vez me encontré con Harry a comienzos de 1983, con ocasión del primero de estos discursos. Le fui presentado…por una activista lesbiana, bruja declarada, a veces compañera de Katherine Davenport, una amiga común.” David Thorstad, “Harry Hay on Man/Boy Love,” También, el libro de Timmons publica fotos de Hay llevando un poncho con la frase: “NAMBLA Walks With Me.” www.nambla1.de/sanfrancisco1984.htm.

