Con el dedo apuntado por izquierda
y el bolsillo llenándose por derecha
por Rubén Lasagno
La presidenta tuvo un repute del 15% en su fortuna. Una rara avis, la
familia presidencial, que solo trabajando en el estado desde el año 91
tiene una fortuna total de más de 100 millones de pesos.
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Cualquiera
diría que semejante riqueza no se puede amasar sin hacer algo ilícito.
No existe en Santa Cruz un empresario que, contrariamente a los
Kirchner, sin haberse dedicado nunca a la política y siempre a la
producción, tenga una fortuna igual. ¿A nadie le llama la atención?
Los alquileres siguen siendo "el fuerte" de los ingresos de la familia
Krichner, claro sin contar que Austral Construcciones SA fue un fiel
aportante de sus hoteles en El Calafate, aunque nadie podría justificar
(al menos lógicamente) cómo hace la empresa de Lázaro Báez para
alquilarle durante todo un año, todos los años, habitaciones para sus
empresas, que lucen vacías, improductivas y ni hablar de Austral
Construcciones que ni siquiera el Calafate ha sido el fuerte de la obra
pública como para que allí estuvieran alojado personal de esa empresa a
tiempo completo, al menos, claro que por allí en algún informe salga que
los obreros que en Río Gallegos son traídos del norte y hacinados en
casas de a 15 personas, hayan tenido la felicidad de compartir hotelería
de 4 estrellas, por designios de Báez, que si algo no tiene, es
precisamente la capacidad de ser tan bondadoso con los obreros.
El "aumento declarado" de ingresos de la presidenta fue "solo" del 15%,
durante el 2013 y se debió a ganancias en concepto de alquileres y
plazos fijos. Claro decir "un 15%", no resulta significativo, pero
cuando se miran los valores sobre los que se aplica, resulta que a la
mandataria le significó 7 millones de pesos, según los datos difundida
en la página web de la Oficina Anticorrupción, Cristina afirmó haber
tenido el año pasado una fortuna total de 55.304.793 pesos.
En el rubro ingresos por trabajo, alquileres y otras rentas declaró
haber tenido una ganancia de 4.759.140 pesos y en ingresos no alcanzados
por el impuesto a las ganancias otra suma por 3.424.153 pesos. La
presidenta afirmó tener, junto a sus hijos Máximo y Florencia, 26
propiedades inmuebles, entre ellas los hoteles de El Calafate, Los
Sauces y Alto Calafate.
En el año 2013 CFK había declarado, solo por alquileres ingresos de $
3.858.000, cuando todavía (según la AFIP) Lázaro le alquilaba las
habitaciones de sus hoteles a tiempo completo. Recordemos que la
difusión de esta maniobra clara de lavado de dinero, que OPI venía
denunciando desde la creación misma del boom hotelero en la villa
turística, hizo que se modificara esta maniobra que "aún la justicia
está investigando".
No podemos menos que felicitar al contador Manzanares por la ímproba
tarea que tiene por delante para hacer coincidir los números de tanta
fortuna y tan disímiles vertientes, que lo obliga a declarar lo más
posible sin que se note su procedencia o al menos, que ella esté
plenamente justificada. El mecanismo ya lo hemos explicado en OPI,
gracias a la buena predisposición de algún ex contador de empresas
allegadas al "Grupo" y el tiempo y las circunstancias nos dieron la
razón de que esa y no otra, es la forma en que se compatibilizan estos
números. Como nos decía un colega de Manzanares " el contador de
Cristina es un artista antes que un profesional y en vez de computadora,
tiene que usar un tablero de dibujo".
Cristina declaró que tiene una deuda de 327 mil pesos con Austral
Construcciones SA (¿?) y otra de $ 4.638.000 con la empresa Panatel de
Juan Carlos Relats (fallecido) dueño del hotel Panamericano. A eso hay
que agregarle 23 millones de pesos en plazos fijos, más "gastos
personales" por 964 mil pesos durante el año 2013.
La duda de un curioso
¿Qué alquila y en cuánto alquila la señora presidenta sus propiedades?
Porque está claro que el número en ese concepto es extraordinario y
pocos o nadie, al menos en Santa Cruz, tiene una renta aproximada a los
4,8 millones de pesos anuales en este sentido. Calculemos a trazos
gruesos:
Partiendo de la base que CFK tiene 26 propiedades como las declaradas
por la familia (pero recordemos que dentro de ellas están los dos
hoteles), convengamos que quienes conocemos la mayoría de los domicilios
no podemos decir que son casas de "alta gama" y que "todas estén
alquiladas". Por lo tanto, infiriendo que las 26 (cosa muy difícil)
estén rentadas a un promedio de 7 mil pesos cada una, estaríamos ante un
total de $ 182.000,00 anuales. ¿El resto, los $ 218.000,00 a qué
corresponderán? ¿Serán de hotelería?. Hasta donde sabemos, la renta que
produce un hotel por el alquiler temporario de sus habitaciones, no es
un "alquiler" propiamente dicho, sino que entra en la actividad propia
de la empresa?
¿Dime (funcionario) cómo haces?
De esta manera, la presidenta le dio luz a una información, que aún bajo
la pátina de legalidad que presentan los números, a todas luces
forzados de Manzanares, da cuenta de un patrimonio extraordinario,
impensable en quien nunca trabajó produciendo nada y siempre estuvo
vinculada, junto a su marido, a la actividad política.
La Ley de Ética Pública, la Oficina Anticorrupción, la AFIP y distintos
sectores controlante, que debieran poner bajo la lupa este tipo de
fortunas exponenciales y espontáneas, brillan por su ausencia o no se
aplican. Mientras leemos declaraciones juradas de políticos ricos,
millonarios que – como dijimos en varias oportunidades, porque los
conocemos – los hemos visto partir de Río Gallegos en el 2003, con un
patrimonio de clase media y en algunos casos clase media baja, hoy
devenidos en propietarios de campos, viviendo en countrys, con fortunas
de 3, 5 y más millones de pesos (declarados), sin haber rozado ni
siquiera la actividad privada y en aquellos casos en que están mezclados
en algún directorio de empresas, no es creíble que esas empresas le
hayan podido proveer "tanto bienestar" en tan corto tiempo.
Si el gobierno que suceda a éste, no se compromete a investigar y
denunciar la corrupción estatal, Argentina no habrá cambiado. Esta
profunda demagogia de apuntarnos a todos con el dedo por izquierda y
llenarse los bolsillos por derecha, es muy propio de los gobiernos
populistas que más conocemos por proximidad física; es decir: el
kirchnerismo y el chavismo.
El que venga tendrá la obligación moral y política de profundizar los
cambios, pero también investigar, cosa que ningún gobierno hace. De no
cumplir con este objetivo, padeceremos otra malformación de la
democracia, plagada de tumores malignos que enferman el tejido social y
destruyen al país, robando cada vez con más dedicación la fortuna, las
riquezas y las esperanzas del pueblo y elevando a la Argentina en el
ranking de países más corruptos.
