martes, 24 de septiembre de 2019

¿Por qué hay convicción de que el kirchnerismo vuelve


¿Por qué hay convicción de que el kirchnerismo vuelve, aunque su Partido pierda en Octubre?

 
Altre tempo
La campaña de persuasión que organizaron los K, para “plantar” la certeza de un triunfo inevitable
Les está dando un buen resultado, a la fórmula ALBERTO FERNÁNDEZ – CRISTINA KIRCHNER, la gestión adecuadamente aplicada por ellos y sus seguidores, tendiente a persuadir a la población de que serán ganadores en las elecciones de Octubre próximo.
De hecho hay muchos signos manifestados por el público en general, y los Medios, en ese sentido.

No habrá que olvidar que desde prácticamente la misma hora en que terminaron las elecciones del Domingo 11 de Agosto, y de un modo bastante sugestivo de parte de quienes apoyaron al kirchnerismo en ese acto eleccionario -por la rapidez en conseguir la convicción de haber obtenido una amplia victoria sobre el oficialismo tan sólo con la información procedente de las bocas de urnas – se instaló la creencia de que el triunfo a nivel Presidencia de la Argentina, ya estaba irremediablemente en manos de la fórmula ALBERTO FERNÁNDEZ- CRISTINA FERNÁNDEZ.
Cierto es que la diferencia pareció abrumadora, pero, en primer lugar, la misma no es muy superior a la que se manifestó, en contra de Cambiemos, en la primera vuelta de 2015. Pero hay otras razones para enfrentar con una cuota de optimismo para el Gobierno, esa inesperada diferencia a favor de los K, sin necesidad de acudir al tan escuchado por estos días, argumento de que en Octubre el mismo contará con los votos de GÓMEZ CENTURIÓN, ESPERT y parte de los que obtuvo LAVAGNA. Apelar a esto no es demasiado sólido, si se tiene en cuenta que los FERNÁNDEZ también recibirán el apoyo de todos aquellos que en las PASO se llevaron las opciones de origen socialista y de izquierda en general.
Hoy, en rigor de verdad, lo cierto e indiscutible es que hasta el lector más desprevenido podría advertir que aunque en Octubre ganase las elecciones presidenciales el grupo encabezado por MAURICIO MACRI, ya sea en primera o segunda vuelta, la situación de este quedaría igualmente comprometida, por la probable pérdida del distrito bonaerense, y además, la del control de las dos Cámaras legislativas a nivel nacional.
Y ambos cambios con respecto a la todavía vigente situación, no son poca cosa a la hora concreta de gobernar.
Pero en tren de ahondar algo en la cuestión, podría decirse que si bien aquel golpe, el de las primarias, fue en parte inesperado para el Gobierno, es fácil imaginar que en la ocasión funcionó una especie de castigo al macrismo, proveniente de la larga fila de heridos que las ambulancias tuvieron que recoger en todo el país, víctimas ellos de las defraudaciones atribuidas al oficialismo, por sus promesas incumplidas y graves fallas en la Economía, más una virtual sumisión al peronismo y al kirchnerismo, y a su socio mayoritario (literalmente hablando) el Papa BERGOGLIO, lo que suena a imperdonable.
Ha sido, lo de MACRI y su Gobierno, como un plato servido a los enemigos.
El por qué de esta inexplicable actitud, merecerá alguna futura reflexión, la que ineludiblemente será muy dura y difícil de ser aceptada por los argentinos.
Lo recién expresado cuenta con elementos probatorios en abundancia, y bien visibles por cierto, lo que ha sido, además, manifestado por ENFOQUES POSITIVOS durante los últimos años, y enfáticamente repetido.
Fue, lo de Cambiemos- y en los últimos meses ha quedado en mayor evidencia-, una especie de acompañamiento y hasta apoyo del estilo político que habían venido desarrollando los Gobiernos K, durante más de una década en que los mismos condujeron el país, cargados de populismo y de impunidad en importantes sectores de la Justicia, pese a los arrestos y procesamientos por casos de corrupción que se presentaron, más las confesiones de los sospechados y más los “arrepentimientos” de parte de los principales involucrados en los delitos nombrados. Desde ahora, los procesos judiciales nombrados, comienzan a visualizarse como poco consolidados y demasiado posibles de pasar a conformar la larga lista de famosos casos impunes.
Por otra parte, y mirando ahora desde la distancia, fue esa actitud de enojo muy fuerte que el electorado aún mantiene con el oficialismo, lo que impulsó el resultado negativo para el mismo, en las elecciones primarias. Pero ese panorama, y no es poca cosa esta aclaración, podría revertirse en gran modo en Octubre, cuando los enojados que entonces votaron contra MACRI hoy prefieran tragarse el sapo, y aún con la nariz tapada apoyen al Presidente, ante los inocultables peligros que avanzan sobre la Argentina.
Habrá que ver si aún así, le alcanza a éste, para pasar al frente en los resultados, y mantenerse firme luego, ante el poder que le mostrará la oposición, sobre lo cual, en estos días los argentinos tienen muchos ejemplos a la vista.