miércoles, 2 de octubre de 2019
La soberanía del pueblo es una herejía - R.P. Charles Maignen
Primer
Anexo al trabajo de Flavio Mateos: “Sobre
la democracia”
LA
SOBERANÍA DEL PUEBLO ES UNA HEREJÍA
R.P.
Charles Maignen, Doctor en Teología, 1892
Cuarta parte: Conclusiones
Capítulo II:
CONCLUSIÓN PRÁCTICA
La república actual, con sus
hombres y sus leyes, es el castigo de Francia
Francia, nación preferida,
hija mayor de la Iglesia, colmada de dones naturales y sobrenaturales de Dios,
Francia ha pecado.
En una misma hora de revuelta
y de locura, ella ha renegado de Cristo, su Dios, ella ha matado a su padre, el
Rey cristiano.
Francia es castigada.
Desde ese día de crimen la
nación no es solamente dividida, ella es mutilada, decapitada.
“Es en castigo del pecado que
los impíos llegan al poder con permisión de Dios”
Así concluye Santo Tomás
cuando examina los medios de remediar la tiranía (De regemine Principum, lib.
1, cap. IV):
“Hay que acabar de pecar para
que cese la plaga de los tiranos”.
« Tollenda est igitur culpa ut
cesset tyrannorum plaga. »
He aquí el principio del cual
hace falta partir para encontrar un remedio a nuestros males.
Tollenda est culpa!























