martes, 3 de diciembre de 2013

EVANGELIUM GAUDIUM,EL SINCRETISMO Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Evangelii Gaudium, el sincretismo y el Nuevo Orden Mundial – Por Augusto TorchSon

 

  Conociendo la trayectoria de Jorge Mario Bergoglio, sabemos que los cambios que está promoviendo son la continuación lógica de una línea conductual e ideológica, de años. Sin embargo que una persona como él haya llegado al puesto en el que sitúa, (sin mencionar las extrañas circunstancias de las que ya escribimos) y siga actuando como lo venía haciendo, implica un peligro gravísimo para la institución bimilenaria en sus mismos cimientos, para dar paso a otra iglesia, completamente diferente a la fundada por Cristo. Pese al modernismo infiltrado hace muchos años en Nuestra Santa Madre Iglesia, nunca se había presenciado un cambio tan vertiginoso para acomodarse a los ideales masónicos, judaicos y protestantes.
  En este marco, la prédica de Bergoglio termina siendo completamente socialista en donde el pecado más grave no es de ninguna manera el que lleva al Infierno, lugar que pareciera no existir, sino más bien el que le quita lo que le corresponde al pueblo y en especial a los pobres. Y esta proletarización de la fe convierte a las personas en víctimas de un sistema político opresivo y nunca prisioneros del pecado personal (por oposición al pecado social) que Jorge Mario Bergoglio minimiza hasta el grado de hacer irrisorio el dogma del pecado original.
  Para institucionalizar estos cambios que desnaturalizan en lo más esencial la Iglesia Católica, sale a la luz la Exhortacion Apostólica Evangelii Gaudium que no es más que la expresión formal de las heterodoxas propuestas de fe hechas por Bergoglio hasta este momento.
  Interesa hacer un breve análisis no solo de dicho documento sino de alguna de sus últimas actitudes que muestran con toda transparencia la continuidad en su obra destructora de la Tradición y la definitiva hermenéutica de la ruptura que implica el magisterio bergogliano.
  Ya hablamos y publicamos mucho sobre el Nuevo Orden Mundial, pero lo que interesa recalcar sobre este tema es que su objetivo principal es terminar con las patrias en pos de un gobierno único que se promueve desde la ONU y dicho sea de paso, es el ámbito ideal para el reinado del único y personal Anticristo.
  El padre Castellani, profetizaba en su libro “El Apokalypsis de San Juan”, que el anticristo sería el salvador del mundo, a los ojos de las multitudes, más grande que Cristo, porque Cristo no resolvió la cuestión social y él lo hará. Aquí empezamos a vislumbrar las implicancias de una prédica socialista y filantrópica de la fe.
  Sabemos que el Anticristo será una figura política pero necesitará que le prepare el camino el falso profeta, y este será una figura religiosa. Hechas estas consideraciones, nos preguntamos, si el gobierno de Bergoglio puede ir perfilándose en esa impostura religiosa que menciona la segunda carta de Tesalonicences y que dará lugar a la falsa iglesia que fornicará con los reyes de la tierra.
  El mismo Castellani en su novela “Su Majestad Dulcinea”, señalaba que la iglesia apóstata de los últimos tiempos  sería una caricatura de iglesia, con jerarcas corruptos, serviles al poder político, mendicantes de protagonismo temporal, aduladores del Anticristo que reemplazarán las tres virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad, por prosperidad, democracia y dulzura, encandilando a la mayoría de los bautizados, con el fin de falsificar la verdad.
  Empecemos entonces por analizar uno de los postulados de la exhortación que, aunque de poca difusión, hacen a la esencia de este Nuevo Orden Mundial. El punto propuesto es el siguiente:
210. Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos. Por ello, exhorto a los países a una generosa apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales. ¡Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro!”
  Lo gravísimo de este punto, aunque no parece ser evidente para muchos, radica en el peligro de la pérdida de identidad de los pueblos sometidos a constante cambios culturales por la inmigración. Bergoglio llama a no tener miedo a la destrucción de la identidad para crear nuevas síntesis culturales. Sin ahondar en el tema, tenemos que mencionar el famoso plan Kalergi que fue elaborado con la masonería en 1923 para lograr que Europa acepte la inmigración masiva de musulmanes, asiáticos, mestizos latinoamericanos y negros de África, con el fin de conseguir una raza sin identidad ni tradición que sea pasiva, predecible y manipulable por la plutocracia judía, que como sabemos es una raza que promueve estas prácticas pero nunca aplicándola a su propio pueblo, ya que las tienen prohibidas por su cabalística religión. (Más información en Metapedia).
  Recordemos que ante igual problemática, Benedicto XVI proponía una solución diametralmente opuesta al decir “En el contexto socio-político actual, antes que el derecho a emigrar, debe reafirmarse el derecho a no emigrar, es decir, a vivir en condiciones de permanecer en la propia tierra…”(Aquí)

  Entonces esta judaica y diabólica idea para exterminar la raza blanca, que el judaísmo considera como su más grande enemigo debido a su homogeneidad cultural, se ve fomentada en el documento pontificio, teniendo como antecedente la prédica de Bergoglio en Lampedusa, que fue para muchos, no solo una descarada promoción de la inmigración ilegal, sino también del Islam mismo. 
  Recordemos como pidió que las oraciones por el Ramadán den abundantes frutos espirituales. Y teniendo en cuenta que para el Corán es agradable la muerte de un infiel (no musulmán), parece que el deseo de Bergoglio se cumplió, debido a las continuas masacres a la que son sometidos en África y Asia los cristianos.
  Continuando en este aspecto con la exhortación apostólica, transcribimos el punto 252: “En esta época adquiere gran importancia la relación con los creyentes del Islam, hoy particularmente presentes en muchos países de tradición cristiana donde pueden celebrar libremente su culto y vivir integrados en la sociedad. Nunca hay que olvidar que ellos, «confesando adherirse a la fe de Abraham, adoran con nosotros a un Dios único, misericordioso, que juzgará a los hombres en el día final”
  Una vez más nos preguntamos qué quiso decir cuando al comienzo de su gestión dijo: “el que no le reza a Jesucristo, le reza al demonio", parafraseando a León Bloy. Sabemos que los musulmanes no le rezan a Nuestro Señor Jesucristo y por consiguiente no adoran con nosotros al Dios Uno y Trino.
  En consonancia con las sincretizantes propuestas de este documento, encontramos la no menos sospechosa propuesta que corresponde al número 247 y dice: “Una mirada muy especial se dirige al pueblo judío cuya Alianza con Dios jamás ha sido revocada”. Entonces la definición dogmática del Papa Eugenio III y del Concilio de Florencia, como el magisterio supremo del Papa Benedicto XIV en el EX Quo Primun, donde se considera que la alianza mosaica fue revocada y abrogada, se ven abolidas por este documento pontificio. Este último punto sirvió de referencia al Padre Paul Kramer para considerar que esta herejía hace de Bergoglio un antipapa, quedando la sede vacante.
  Sin embargo, y como si esto fuera poco, el punto 248 dice: “El diálogo y la amistad con los hijos de Israel son parte de la vida de los discípulos de Jesús. El afecto que se ha desarrollado nos lleva a lamentar sincera y amargamente las terribles persecuciones de las que fueron y son objeto, particularmente aquellas que involucran o involucraron a cristianos”
  Nada extraña entonces como nuestros enemigos ancestrales, ahora se convierten en víctimas del catolicismo. Por eso no es de extrañar que Bergoglio haya profanado la catedral de Bs. As. con actos sincretistas y masónicos y ante la protesta pacífica de un grupo de católicos, haya mencionado que el rezo del rosario por parte de estos, era una agresión vinculada con el antisemitismo (Aquí).
  Por eso no nos sorprende que en su visita al Vaticano, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, le regalara a Bergoglio un libro escrito por su padre y publicado en 1995, llamado "Los orígenes de la Inquisición - La España en el siglo XV", en cuya dedicatoria se lee: "A su Santidad el papa Francisco, gran custodio de nuestra herencia común". Lo que no solo nos pone en una situación de terrible indefensión frente a nuestros enemigos, sino que parece olvidar hasta el desdén a los cristianos martirizados en rituales cabalísticos judíos.
  Las condenas de nueve Papas al diabólico Talmud, libro sagrado de los judíos, se ven ahora abolidas por las propuestas judaizantes de Bergoglio.
  Por lo demás el documento vaticano invita a una pastoral sin doctrina, en donde el “que” se ve reemplazado por el “como”, en donde el papel de los laicos, en especial de las mujeres, se ve maximizado con la consiguiente disminución de la función sacerdotal, e inclusive hasta la reducción de las potestades pontificias en pos de la demócrata propuesta del Concilio Vaticano II de la colegialidad (Ver punto 32).
  Con nuevas referencias a los más peligrosos enemigos del mundo católico actual, estos son los neopelagianos autoreferenciales y prometeicos, señalados en los puntos 94 y 95, dice: “En algunos hay un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una real inserción en el Pueblo fiel de Dios y en las necesidades concretas de la historia”. Este punto nos plantea la duda sobre como el culto debido a Dios puede ser ostentoso, o cómo no sentirnos seguros en las verdades de fe propuestas en la doctrina, o si debemos claudicar a defender el prestigio de la Iglesia, o sí para ser Pueblo Fiel, hay que omitir estas cuestiones para adecuarnos a las necesidades concretas de la historia. Más bien parece ser una contemporización con el mundo.
  Podríamos mencionar muchos otros pasajes del documento que nos causaron consternación, más preferimos dejar ese análisis a los expertos.
  No obstante las evidencias vemos como el cristianismo paganizado se siente encandilado por esta nueva propuesta de fe bergogliana.
  Reflexionamos en este sentido las palabras de Mons.Fulton Sheen cuando decía "Si yo no fuera católico y quisiera encontrar la Iglesia verdadera en el mundo de hoy, buscaría una Iglesia que no viviera en conformidad con el mundo; en otras palabras, buscaría una Iglesia QUE EL MUNDO ODIARA." ¿Se habrá equivocado este santo varón?
Trabajando para que Cristo reine y vuelva pronto.
Augusto TorchSon



Nacionalismo Católico San Juan Bautista

“No combatir el error es aprobarlo,
no defender la Verdad es sofocarla” 
(San Pio X)