Evangelii Gaudium, el sincretismo y el Nuevo Orden Mundial – Por Augusto TorchSon
Conociendo la
trayectoria de Jorge Mario Bergoglio, sabemos que los cambios que está
promoviendo son la continuación lógica de una línea conductual e ideológica, de
años. Sin embargo que una persona como él haya llegado al puesto en el que sitúa,
(sin mencionar las extrañas circunstancias de las que ya escribimos) y siga
actuando como lo venía haciendo, implica un peligro gravísimo para la
institución bimilenaria en sus mismos cimientos, para dar paso a otra iglesia,
completamente diferente a la fundada por Cristo. Pese al modernismo infiltrado
hace muchos años en Nuestra Santa Madre Iglesia, nunca se había presenciado un cambio
tan vertiginoso para acomodarse a los ideales masónicos, judaicos y protestantes.
En este marco, la
prédica de Bergoglio termina siendo completamente socialista en donde el pecado
más grave no es de ninguna manera el que lleva al Infierno, lugar que pareciera
no existir, sino más bien el que le quita lo que le corresponde al pueblo y en
especial a los pobres. Y esta proletarización de la fe convierte a las personas
en víctimas de un sistema político opresivo y nunca prisioneros del pecado
personal (por oposición al pecado social) que Jorge Mario Bergoglio minimiza
hasta el grado de hacer irrisorio el dogma del pecado original.
Para
institucionalizar estos cambios que desnaturalizan en lo más esencial la
Iglesia Católica, sale a la luz la Exhortacion Apostólica Evangelii Gaudium que
no es más que la expresión formal de las heterodoxas propuestas de fe hechas
por Bergoglio hasta este momento.
Interesa hacer un
breve análisis no solo de dicho documento sino de alguna de sus últimas actitudes
que muestran con toda transparencia la continuidad en su obra destructora de la
Tradición y la definitiva hermenéutica de la ruptura que implica el magisterio
bergogliano.
Ya hablamos y publicamos mucho sobre el Nuevo
Orden Mundial, pero lo que interesa recalcar sobre este tema es que su objetivo
principal es terminar con las patrias en pos de un gobierno único que se
promueve desde la ONU y dicho sea de paso, es el ámbito ideal para el reinado
del único y personal Anticristo.
El padre
Castellani, profetizaba en su libro “El
Apokalypsis de San Juan”, que el anticristo sería el salvador del mundo, a
los ojos de las multitudes, más grande que Cristo, porque Cristo no resolvió la
cuestión social y él lo hará. Aquí empezamos a vislumbrar las implicancias de
una prédica socialista y filantrópica de la fe.
Sabemos que el
Anticristo será una figura política pero necesitará que le prepare el camino el
falso profeta, y este será una figura religiosa. Hechas estas consideraciones,
nos preguntamos, si el gobierno de Bergoglio puede ir perfilándose en esa
impostura religiosa que menciona la segunda carta de Tesalonicences y que dará
lugar a la falsa iglesia que fornicará con los reyes de la tierra.
El mismo
Castellani en su novela “Su Majestad
Dulcinea”, señalaba que la iglesia apóstata de los últimos tiempos sería una
caricatura de iglesia, con jerarcas corruptos, serviles al poder político,
mendicantes de protagonismo temporal, aduladores del Anticristo que
reemplazarán las tres virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad, por
prosperidad, democracia y dulzura, encandilando a la mayoría de los bautizados,
con el fin de falsificar la verdad.
Empecemos entonces
por analizar uno de los postulados de la exhortación que, aunque de poca
difusión, hacen a la esencia de este Nuevo Orden Mundial. El punto propuesto es
el siguiente:
210.
Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia
sin fronteras que se siente madre de todos. Por ello, exhorto a los países a
una generosa apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad
local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales. ¡Qué hermosas son las
ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y
que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindas son las
ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que
conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro!”
Lo gravísimo de
este punto, aunque no parece ser evidente para muchos, radica en el peligro de
la pérdida de identidad de los pueblos sometidos a constante cambios culturales
por la inmigración. Bergoglio llama a no
tener miedo a la destrucción de la identidad para crear nuevas síntesis culturales.
Sin ahondar en el tema, tenemos que mencionar el famoso plan Kalergi que
fue elaborado con
la masonería en 1923 para lograr que Europa acepte la inmigración masiva
de musulmanes,
asiáticos, mestizos latinoamericanos y negros de África, con el fin de
conseguir una raza sin identidad ni tradición que sea pasiva, predecible
y manipulable
por la plutocracia judía, que como sabemos es una raza que promueve
estas
prácticas pero nunca aplicándola a su propio pueblo, ya que las tienen
prohibidas por su cabalística religión. (Más información en Metapedia).
Recordemos que
ante igual problemática, Benedicto XVI proponía una solución diametralmente
opuesta al decir “En el contexto
socio-político actual, antes que el derecho a emigrar, debe reafirmarse el
derecho a no emigrar, es decir, a vivir en condiciones de permanecer en la
propia tierra…”(Aquí)
Entonces esta
judaica y diabólica idea para exterminar la raza blanca, que el judaísmo
considera como su más grande enemigo debido a su homogeneidad cultural, se ve
fomentada en el documento pontificio, teniendo como antecedente la prédica de Bergoglio
en Lampedusa, que fue para muchos, no solo una descarada promoción de la
inmigración ilegal, sino también del Islam mismo.
Recordemos como pidió que las
oraciones por el Ramadán den abundantes frutos espirituales. Y teniendo en
cuenta que para el Corán es agradable la muerte de un infiel (no musulmán),
parece que el deseo de Bergoglio se cumplió, debido a las continuas masacres a
la que son sometidos en África y Asia los cristianos.
Continuando en
este aspecto con la exhortación apostólica, transcribimos el punto 252: “En esta época adquiere gran importancia la
relación con los creyentes del Islam, hoy particularmente presentes en muchos
países de tradición cristiana donde pueden celebrar libremente su culto y vivir
integrados en la sociedad. Nunca hay que olvidar que ellos, «confesando
adherirse a la fe de Abraham, adoran con nosotros a un Dios único,
misericordioso, que juzgará a los hombres en el día final”
Una vez
más nos preguntamos qué quiso decir cuando al comienzo de su gestión dijo: “el que no le reza a Jesucristo, le reza al
demonio", parafraseando a León Bloy. Sabemos que los musulmanes no le
rezan a Nuestro Señor Jesucristo y por consiguiente no adoran con nosotros al Dios
Uno y Trino.
En consonancia con las sincretizantes
propuestas de este documento, encontramos la no menos sospechosa propuesta que
corresponde al número 247 y dice: “Una mirada muy especial se dirige al pueblo
judío cuya Alianza con Dios jamás ha sido revocada”. Entonces la definición dogmática del Papa Eugenio III y del
Concilio de Florencia, como el magisterio supremo del Papa Benedicto XIV en el
EX Quo Primun, donde se considera que la alianza mosaica fue revocada
y abrogada, se ven abolidas por este documento pontificio. Este
último punto sirvió de referencia al Padre Paul Kramer para considerar que esta
herejía hace de Bergoglio un antipapa, quedando la sede vacante.
Sin embargo, y
como si esto fuera poco, el punto 248 dice: “El diálogo y la amistad con los
hijos de Israel son parte de la vida de los discípulos de Jesús. El afecto que
se ha desarrollado nos lleva a lamentar sincera y amargamente las terribles
persecuciones de las que fueron y son objeto, particularmente aquellas que
involucran o involucraron a cristianos”
Nada extraña
entonces como nuestros enemigos ancestrales, ahora se convierten en víctimas
del catolicismo. Por eso no es de extrañar que Bergoglio haya profanado la
catedral de Bs. As. con actos sincretistas y masónicos y ante la protesta
pacífica de un grupo de católicos, haya mencionado que el rezo del rosario por
parte de estos, era una agresión vinculada con el antisemitismo (Aquí).
Por eso no nos sorprende
que en su visita al Vaticano, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, le
regalara a Bergoglio un libro escrito por su padre y publicado en 1995, llamado
"Los
orígenes de la Inquisición - La España en el siglo XV", en cuya
dedicatoria se lee: "A su Santidad el papa Francisco, gran custodio de nuestra
herencia común". Lo que no solo nos pone en una situación de
terrible indefensión frente a nuestros enemigos, sino que parece olvidar hasta
el desdén a los cristianos martirizados en rituales cabalísticos judíos.
Las condenas de
nueve Papas al diabólico Talmud, libro sagrado de los judíos, se ven ahora
abolidas por las propuestas judaizantes de Bergoglio.
Por lo demás el
documento vaticano invita a una pastoral sin doctrina, en donde el “que” se ve reemplazado por el “como”, en donde el papel de los laicos,
en especial de las mujeres, se ve maximizado con la consiguiente disminución de
la función sacerdotal, e inclusive hasta la reducción de las potestades pontificias
en pos de la demócrata propuesta del Concilio Vaticano II de la colegialidad (Ver
punto 32).
Con nuevas
referencias a los más peligrosos enemigos del mundo católico actual, estos son
los neopelagianos autoreferenciales y prometeicos, señalados en los puntos 94
y 95, dice: “En algunos hay un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y
del prestigio de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una
real inserción en el Pueblo fiel de Dios y en las necesidades concretas de la
historia”. Este punto nos plantea la duda sobre como el culto
debido a Dios puede ser ostentoso, o cómo no sentirnos seguros en las verdades
de fe propuestas en la doctrina, o si debemos claudicar a defender el prestigio
de la Iglesia, o sí para ser Pueblo Fiel, hay que omitir estas
cuestiones para adecuarnos a las necesidades concretas de la historia. Más bien parece
ser una contemporización con el mundo.
Podríamos mencionar
muchos otros pasajes del documento que nos causaron consternación, más
preferimos dejar ese análisis a los expertos.
No obstante las
evidencias vemos como el cristianismo paganizado se siente encandilado por esta
nueva propuesta de fe bergogliana.
Reflexionamos en
este sentido las palabras de Mons.Fulton Sheen cuando decía "Si yo no fuera católico y quisiera
encontrar la Iglesia verdadera en el mundo de hoy, buscaría una Iglesia que no
viviera en conformidad con el mundo; en otras palabras, buscaría una Iglesia
QUE EL MUNDO ODIARA." ¿Se habrá equivocado este santo varón?
Trabajando para que Cristo reine y vuelva pronto.
Augusto TorchSon
Nacionalismo
Católico San Juan Bautista
“No
combatir el error es aprobarlo,
no
defender la Verdad es sofocarla”
(San Pio X)




