Se confirma nuestro anticipo: marcha atrás con aumentos a policías provinciales
Primero fue el gobernador del Chaco, Juan Carlos Bacileff, el que
anuló los aumentos concedidos a los policías chaqueños, pero se trata de
un personaje muy particular que generalmente contradice a Jorge
Capitanich y esta vez pareció adecuarse a una estrategia del gobierno
nacional. Pero en el caso de Sergio Urribarri, no hay dudas de dónde
viene la iniciativa. Hay que concluir que estos dos globos de ensayo
tienen una prueba de fuego especialmente en la ciudad de Concordia,
donde ya los policías anunciaron una marcha contra la conducción
policial. Como los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires
todavía no anunciaron una conducta similar, habrá que esperar los
acontecimientos, porque el argumento para retrotraer aumentos de sueldo
porque se originaron en actos de sedición y de extorsión, oculta que los
salarios de las policías provinciales estaban más bajos que los de los
demás empleados públicos en las provincias. En el mismo tren, el líder
de SUTEBA Roberto Baradel exigió un aumento del 35% para los docentes
bonaerenses, que se compara con la inflación anualizada de los
alimentos. De ningún modo se compara con el aumento a la policía, porque
se entiende que ésta tiene riesgo de vida y los empleados públicos no.
Esto demuestra, por primera vez, una conducta correcta del sindicalista
Varadle, que todos los años pone en jaque al gobierno provincial con la
amenaza de no empezar las clases pero esta vez pide un aumento que se
compadece con la inflación del 28% del 2013. Y hay que tener en cuenta
que el economista Carlos Melconian anunció que se espera el 10% para
solamente el primer trimestre del año 2014.
Las verdaderas razones
Teniendo en cuenta este pedido docente, está claro que retrotraer
aumentos a la policías sería una provocación que podría incendiar el
país. En este diciembre el costo de vida aumentó cerca del 4% y se suma
el 10% del primer trimestre, entonces el aumento policial es totalmente
lógico para ese trabajo que estaba muy mal pago, más teniendo en cuenta
que, con los adicionales, estamos hablando de 18 horas/día.
En realidad, el verdadero argumento para anular los aumentos a los
policías es que la recaudación impositiva se está cayendo a pedazos. Así
fue que en diciembre el aumento fue del 22% y en términos reales cayó
el 4,5% y lo peor, el IVA-AFIP sólo subió el 17%, lo que demuestra un
derrumbe del consumo popular. Está claro que el cristinismo le puede dar
rienda suelta a la emisión, lo que ya le está trayendo serios
problemas, como que el dólar blue llegó a $ 10,30 aumentando la brecha cambiaria al 60%, cuando hace 15 días la había bajado al 47%.
Estos hechos demuestran el fracaso de la política de devaluaciones diarias a través de tres señales: disparada del dólar blue,
caída de la recaudación e inflación del 4% en diciembre y enero. El
otro punto flojo económico es que en el 2012 el campo liquidó 23.000
millones de dólares y en el 2013 la misma cifra con una cosecha mayor,
lo que ratifica lo dicho ayer: que 7 millones de toneladas de soja se fueron de contrabando a Paraguay y Bolivia.
Ante estos datos económicos, el intento de anular aumentos policiales
y bancarse con la Gendarmería, la Prefectura y eventualmente con el
Ejército, con el general César Milani al frente, asume una peligrosidad
que la veremos en los próximos días.
