Pese a la polémica, se extiende el uso de la marihuana con fines medicinales
Francia ha lanzado un
medicamento a base de marihuana y el uso de ésta en Argentina es común
entre las personas mayores. El reportero de RT Ignacio Jubilla traslada
los argumentos de defensores y detractores del uso de esta polémica
sustancia.
Noemí Olivetto es consumidora habitual
de marihuana con fines medicinales. Esta argentina, psicóloga de casi 60
años de edad, sufre fibromialgia, una enfermedad crónica que causa
dolores, rigidez muscular y fatiga. Durante seis años su padecimiento
fue en aumento, bajo tratamientos tradicionales que no surtían efecto.
En medio de la desesperación, la recomendación de un amigo la acercó al
cannabis: “Y bueno, pruebo marihuana… Y fue maravilloso [...]. Se
empezaban a ir las contracturas. Me sentí tan feliz…”.
Sebastián Basalo es fundador de la
revista ‘THC’, la primera publicación de cultura cannábica en Argentina.
El propio Basalo confiesa que se sorprendió al descubrir cómo la
marihuana fue creciendo como alternativa medicinal entre adultos muy
mayores.
“Hicimos una tapa sobre ‘Viejos verdes:
El porro en la tercera edad’ contando este fenómeno. Y a partir de ahí
tuvimos una avalancha de personas mayores que nos escribieron a la
revista pidiendo más información”.
Para la comunidad médica, la polémica
está servida. Existen algunos medicamentos que contienen derivados de la
planta, pero su uso directo está lejos de tener una aceptación
consensuada. No faltan profesionales que animan a sus pacientes a
consumir esta sustancia, algo que otros consideran una aberración, que
pone en serio riesgo la salud, entre otras cosas, debido a sus agentes
cancerígenos.
Así, según el psiquiatra Eduardo Kalina,
la marihuana “es una sustancia altamente tóxica. No tiene ninguna
utilidad para la comunidad, para las personas, fumar marihuana”. “En
todos mis 53 años de médico no tuve nunca que recomendar marihuana. Con
las diferentes metodologías modernas de abordar el dolor, logramos
suficiente control”, explica el especialista.
Quienes la defienden, por su parte,
acusan a los grandes laboratorios de darle “mala fama” para no perder su
fuente de negocio. En este sentido, Sebastián Basalo opina que la
marihuana se ha convertido en un gran territorio de disputa para la
industria farmacéutica “porque es donde poseen gran parte de su
clientela”.
Con la reciente legalización y
regulación de la marihuana, Uruguay es el primer país en Latinoamérica
en abrir un debate que pega fuerte en la mayoría de la región, donde el
narcotráfico es un problema a la orden del día.
Nadie sabe con certeza si existirá el
día en que pedir aspirinas y algunos gramos de cannabis se convertirá en
algo habitual y generalizado en las farmacias de otros países. Lo que
sí es un hecho es que sobre todo quienes la utilizan con fines
terapéuticos, parecen decididos a seguir haciéndolo, dentro o fuera de
la ley.
RT
