Soldados israelíes armados arrestan a una menor por “amar a Palestina”
Un jerosolimitano capturó y
subió a Instagram imágenes de soldados israelíes fuertemente armados
arrestando en la Ciudad Vieja de Jerusalén (cerca de la Puerta de
Damasco) a una menor en cuya camiseta se podía leer: “Amo a Palestina”.
Junto a las imágenes, el usuario de la
cuenta de Instagram @zalameh ofreció su testimonio de los hechos a
través de un correo electrónico que envió el pasado viernes al portal
The Electronic Intifada.
En él, @zalameh explica cómo ocho
soldados rodearon a la chica y la esposaron. “Ella permaneció tranquila,
si bien sus ojos mostraban miedo y desconcierto y no opuso
resistencia”. Minutos después otros siete soldados se desplazaron al
lugar de los hechos y condujeron a la menor fuera de la Ciudad Vieja de
Jerusalén hasta un coche de la Policía.
El motivo aparente de su detención era la camiseta que vestía la chica, en la que se podía leer: “Amo Palestina”.
Aunque no está claro si se refiere al
mismo incidente, ‘The Jerusalem Post’ informó ese mismo día que una
“chica árabe de 16 años de edad, trató de apuñalar a un policía
fronterizo con un objeto punzante cerca de la Puerta de Naplusa en
Jerusalén el viernes, según fuentes policiales”.
El periódico afirmó que “el personal de
seguridad logró desarmar a la mujer y ponerla bajo control, pero en el
proceso, uno de los soldados resultó herido levemente en la pierna”.
Por su parte, @zalameh insistió en que
“no vi a ningún soldado herido”, subrayando que a menudo los israelíes
consideran cualquier tipo de acción por parte de los palestinos como un
“ataque” y que lo que Israel llama “arma” podría ser cualquier cosa,
incluido un bolígrafo en manos de una escolar.
Mientras tanto, el Centro de Información
sobre Derechos Humanos B’Tselem informó recientemente que las fuerzas
de ocupación israelíes con frecuencia acusan a jóvenes y niños
palestinos de “ataques violentos” y luego los someten a abusos y
torturas, incluyendo el confinamiento solitario y las amenazas de
violación, con el objetivo de hacerles confesar delitos que no han
cometido.
