EL ESCANDALOSO SACRILEGIO DE LA CATEDRAL DE CÓRDOBA
Debo confesar que casi no encuentro palabras para manifestar mi
profunda congoja por el bautismo de la “hijita” de dos lesbianas. Solo
me queda pedir vindicta al cielo para que castigue a los culpables de tamaña afrenta por su silencio cómplice y ominoso:
- A Francisco (con una simple llamada telefónica a la madrina K pudo haber puesto un palo en la rueda y armado un “buen lío”…);
- A los obispos
Argentinos y las instituciones sedicentemente católicas, que se llenan
la boca con los “pobres” y la “inclusión social”, pero son incapaces de
defender el honor de Nuestro Señor Jesucristo y el de su Santísima Madre
(la ceremonia fue en un primer sábado).
Y a Monseñor Náñez y al párroco Vargas por ser instigador y ejecutor, respectivamente del escandaloso aquelarre.
¡Ven, Señor Jesús, ven pronto!
Nota catapúltica: Perdone el lector
las repugnantes fotos, pero en este mundo que nos toca vivir, las
imágenes valen más que miles de palabras y sirven para conservar y
eventualmente aumentar la indignación contra los falsos pastores. Si los
laicos no nos ponemos las botas, Dios nos pedirá cuentas.
