MIEDO AL MARTIRIO
– Augusto TorchSon
Viviendo los tiempos de la Gran Apostasía, y
como consecuencia del enfriamiento del amor a Dios, estamos asistiendo a la
inversión de nuestra fe reemplazándola por una propuesta antropocentrista.
Sabemos que la nueva orientación de la
jerarquía eclesiástica que representa Francisco, está proponiendo la masónica
idea de “libertad, igualdad y fraternidad” en donde se habla de “solidaridad” en vez de “caridad”, haciendo que el hombre que
fue creado para permanecer parado y así poder levantar sus ojos hacia su
Creador, cambie su postura por la de los cuadrúpedos que en su animalidad están
destinados a mirar hacia abajo, a la tierra, en una concepción judaizada del
mundo que busca el paraíso terreno.
En ese sentido, recordamos las palabras del
obispo de Roma Bergoglio cuando dijo al defenderse de quienes lo acusan de
comunista: “soy creyente en Dios y en Jesucristo, para mí el corazón del Evangelio
se halla en los pobres” (aquí).
Así se continúa con el mensaje socialista por el cual la nueva función de
la Iglesia pasa por la búsqueda de la “justicia
distributiva” y no tanto por la salvación
de las almas. Es oportuno en este sentido recordar cuando dijo Francisco en
Brasil: “Si la educación de un chico se la dan los católicos, los protestantes,
los ortodoxos o los judíos, a mí no me interesa. A mí me interesa que lo
eduquen y que le quiten el hambre” (aquí).
Y ahora en el Vaticano de Francisco que adhiere
a la “Hora
del Planeta” con la masónica World Wildlife Fund (aquí)
WWF(1), prepara como próxima
encíclica, una que no tiene que ver con la tan vapuleada doctrina católica, ni
con la defensa sin concesiones contra los ataques a la moral cristiana del Nuevo Orden Mundial, sino que
trata sobre la “ecología” (aquí).
Pero la pretensión en esta oportunidad no
tiene que ver con las imposturas bergoglianas, que ya conocemos desde hace muchos años; sino con la falta de celo por la
Verdad y los Derechos de Dios de todos los quienes tienen como principal misión en la
tierra, el evitar que las ovejas se pierdan. Estamos hablando de quienes
debiendo ser pastores, se acostumbraron tanto a “oler a ovejas”, que se confundieron con las mismas y pretendiendo “por humildad” ser iguales a ellas, terminaron
claudicando a lo esencial de su ministerio.
Pero si bien en muchos casos esta postura
tiene que ver con acomodarse al mundo y no perder los beneficios que este
brinda; en muchos otros tiene que ver con una dolosa omisión, con un silencio cómplice,
con la cobarde actitud de quiénes no pueden aducir ignorancia. Nos estamos
refiriendo, específicamente a quienes callan por miedo al escándalo o a las
consecuencias en sus personas.
En ese sentido citamos las palabras que
nuestra colabora Catalina SCJ nos dejó en un comentario: “Para no asustar a los fieles, no
se habla de las postrimerías, del infierno, del adulterio y del pecado
abominable de la homosexualidad. Sobre todo esto al sacerdote se le obliga a
callar "como perro mudo que no sabe ladrar" (Is 56,10), bajo pena de cesar
en sus funciones. El superior sabe mejor que nadie que está en peligro la fe,
porque la doctrina es distorsionada y "la palabra de la verdad, la buena
nueva de nuestra salvación" (Ef 1,13), se está vaciando de contenido espiritual.
Sin embargo, "el silencio vergonzoso" (2 Cor 4,2), se impone con la
excusa de no provocar escándalo. Pues bien: “Si la verdad ha de causar
escándalo, es mejor permitir el escándalo que renunciar a la verdad (San
Gregorio Magno)”
La
intención en esta
humilde reflexión es cuestionar, ya no la búsqueda de los placeres
mundanos de algún sector (no minoritario) de nuestro clero, sino la
pusilánime actitud de quienes por miedo afrontar el
martirio, que es vocación cristiana, renunciaron a cargar la cruz,
esperando tal vez
tiempos más propicios, más cómodos, menos peligrosos.
Así, horrorizados observamos el ilegítimo
bautismo de la pobre criatura, hija de madres lesbianas, en la Catedral de la segunda
provincia más importante de Argentina, sin cumplimentar los requisitos
previstos para dicho sacramento, y donde se abogó por un casamiento homosexual
en la Iglesia (aquí).
Pero no escuchamos a nuestros pastores tratando de poner un poco de luz a tan
oscura profanación con besos aberrosexuales incluidos en el templo.
Queda claro, que el status quo es lo que se
prefiere antes que el deber ser, y en el caso que nos ocupa denunciamos la
cobardía de quienes tienen obligación de hablar.
En este último sentido, nada más claro que
las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: “Si alguno quiere venir en pos de Mí, renúnciese
a sí mismo, tome la CRUZ, y sígame. Quien quiere salvar su vida, la perderá, y
quien pierde su vida a causa de Mí y del Evangelio, la salvará” (Mc.
8,34-35)
Para
mejor graficar la obligación de testimoniar nuestra fe con nuestra vida si fuera
necesario; acercamos las palabras de S.S.León XIII quien en la encíclica “Sapientiae
Christianae” dijo:
“Si
por ley de la naturaleza estamos obligados a amar especialmente y defender la
sociedad en que nacimos, de tal manera que todo buen ciudadano esté pronto a
arrostrar hasta la misma muerte por su patria, deber es, y mucho más apremiante
en los cristianos, hallarse en igual disposición de ánimo para con la Iglesia.
Porque la Iglesia es la ciudad santa de Dios vivo, fundada por Dios, y por Él
mismo establecida, la cual, si bien tiene su morada en la tierra, llama sin
embargo a los hombres, y los instruye y los guía a la felicidad eterna allá en
el cielo. Por consiguiente, se ha de amar la patria donde recibimos esta vida
mortal, pero más entrañable amor debemos a la Iglesia, de la cual recibimos la
vida del alma que ha de durar eternamente; porque es de todo derecho
anteponer a los bienes del cuerpo los del espíritu, y con relación a nuestros
deberes para con los hombres son incomparablemente más sagrados los que tenemos
para con Dios”
Trabajando para que
Cristo reine
Augusto Torchson
(1) Recordamos
que la WWF, entidad masónica, al igual que el “Club de Roma” tienen como
objetivos principales implementar mundialmente el aborto y la eutanasia, promoviendo a tal fin el miedo a la
superpoblación y escasez de recursos naturales. Recomendamos el siguiente
artículo al respecto: http://pildorasantimasoneria.blogspot.com.ar/2012/04/wwf-ecologismo-masonico-abortista-335.html
Nacionalismo Católico San Juan Bautista



