Parlamento de Crimea aprobó su inclusión en la Constitución rusa
El Parlamento de Crimea aprobó
de forma unánime el proyecto de la nueva Carta Magna, en una reunión
extraordinaria celebrada este viernes, donde los 88 diputados presentes
ratificaron que la República de Crimea es un Estado democrático y de
derecho dentro de la Federación Rusa.
La aprobación del texto coincide con la
entrada en vigencia de una modificación a la Constitución rusa, que
recoge la incorporación de la expenínsula ucraniana al territorio de la
Federación.
De acuerdo con la nueva Carta Magna, el
líder de la República será electo por los diputados del Parlamento por
un plazo de cinco años y tendrá facultades para formar, e incluso,
disolver el Gobierno, y también el Parlamento, en los casos estipulados
por la Legislación federal rusa.
Además, el jefe de la República también
podrá ocupar el cargo del jefe del Consejo de Ministros. Respecto al
Parlamento, el número de diputados será reducido de 100 a 75, aunque
esta norma entre en vigor tras las elecciones legislativas programadas
para septiembre próximo.
A partir de ahora, el Parlamento crimeo
también podrá presentar sus iniciativas ante la Duma Estatal de Rusia
(cámara de los diputados), aunque para todo ello deberá, en primer
lugar, votar cerca de 300 leyes para adoptarse a los estándares
legislativos rusos.
Las autoridades informaron también que
la nueva Constitución entrará en vigor una vez sea publicada en el
periódico parlamentario “Noticias de Crimea”.
La República de Crimea y Sebastopol, con
estatus de ciudad federal, fueron incluidos en la Constitución de Rusia
como nuevos sujetos de la Federación, según la nueva redacción del
artículo 65, tercera parte de la Ley Fundamental.
La decisión obedece a la ley federal del
21 de marzo de 2014, refrendada por el presidente Vladimir Putin, con
el visto bueno del Tribunal Constitucional y de ambas cámaras del
Parlamento ruso.
Crimea declaró su independencia de
Ucrania en marzo pasado, para firmar su incorporación a Rusia. Se trata
de una región con mayoría de población rusófona, que se negó a acatar la
legitimidad del nuevo Gobierno ucraniano, que llegó al poder tras un
golpe de Estado al entonces presidente Viktor Yanukovich, el 22 de
febrero pasado.
