jueves, 10 de abril de 2014

Patologías incompatibles con la función pública

Patologías incompatibles con la función pública:
 El cinismo, la hipocresía, la codicia, la agresividad y el patoterismo
 
También la ambición desmedida de protagonismo, por supuesto, y a caballo de ella la ilegal reunión de poder. Hay muchos ejemplos en la Argentina de hoy
Una tierna imagen de la Presidente con su mascota “Simón”. ¿Hay argentinos que la creen …?
Mucho se ha hablado en los últimos años, de la particular forma de conducirse de CRISTINA KIRCHNER y de la posibilidad de que sufra algún tipo de patología psíquica. También antes se lo hizo sobre su esposo, hoy fallecido. Tal vez lo primero que se le ocurre a la gente cuando a este ex Presidente se lo nombra, es una condición que resaltó hace muy poco LUIS BARRIONUEVO, lo que le mereció una andanada de críticas, cuando aludió a la conocida condición de codicioso que tenía KIRCHNER, sobre la que dijo el dirigente gremial, que era lo que lo había llevado a su muerte.
La actual Presidente, ha participado de esa situación, innegablemente, conviviendo con su esposo.
Pero lo más grave, probablemente, de la conducta de este matrimonio que ha marcado a la Argentina por su presencia en el poder que ya lleva largos diez años, es su agresividad y su enfermedad por reunir el mayor poder posible, pasando por encima de cualquier valor humano y moral. Sobre las leyes, sobre la Justicia, y aún sobre la vida de los argentinos, si se les atribuye, razonablemente, la responsabilidad por la ola de crímenes que se han manifestado en el país, en los últimos diez años.
Y esto, sin mencionar los característicos gestos de hipocresía que CRISTINA KIRCHNER muestra en sus discursos, cuando ahora quiere asemejarse a la Madre Teresa, luego de haber inducido a la violencia con sus fuertes arengas, ella pero también sus voceros más calificados, como lo ha sido siempre HEBE de BONAFINI, y LUIS DELÍA, o CARLOS KUNKEL, ANÍBAL FERNÁNDEZ y DIANA CONTI, por nombrar sólo a los más conocidos.
Esas actitudes de hipocresía que muestra la Presidente argentina, deberían ser rechazadas por cualquier persona seria y respetable.
Dirán muchos argentinos, que ni siquiera el Papa se animó a retar a la Presidente, por su pésimo comportamiento, el que ha mantenido durante tantos años y aún hoy, tras tres encuentros con BERGOGLIO desde que este es Papa –incluye el de Brasil- conserva y repite, cotidianamente.
Salvo cuando aparece aniñada, como lo intenta hacer ahora para desligarse de su responsabilidad en la ola de violencia que cubre a la Argentina.
Distingamos a esta altura, entre hipocresía y cinismo, ambas actitudes que mucho se le atribuyen a CRISTINA KIRCHNER:
Hipocresía es, según el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), “Fingimiento de sentimientos, ideas y cualidades contrarios a los que se experimentan”. Y cinismo, también para la RAE, es “Desvergüenza o descaro en el mentir o en la defensa y práctica de actitudes reprochables”. Recuerde el lector, las veces que la Presidente argentina ha incurrido en estas faltas, en sus discursos o en presentaciones en distintos lugares, o en determinadas actitudes de tipo político.
No podría considerarse a este comentario como irrespetuoso, por cuanto el mismo consiste en una descripción de una realidad que está al alcance de cualquier ciudadano corroborarla. Es más, se escuchan cosas semejantes, todos los días en cualquier ámbito del país, a través de quejas desde distintos sectores, sociales, económicos y políticos.
No se haría necesario poner ejemplos al respecto, de cuando la Presidente dice una cosa pero hace absolutamente lo contrario, más sin embargo, como nunca faltan los incrédulos, podría mencionarse de entre los miles existentes, algo tan contundente e innegable, que no hace necesario explicar nada más al respecto:
Es lo referido a la defensa que de la violencia ha hecho el kirchnerismo en toda su permanencia en el poder, una especie de apología si se quiere, cada vez que ha resaltado, con palabras, imágenes, gestos y hasta con monumentos públicos, a reconocidos violentos de los años setenta, y tener, en sus Gobiernos, a las figuras más comprometidas con la dirigencia guerrillera de entonces.
También –y podrían sumarse centenares, miles de ejemplos más-, la adhesión constante al castro-comunismo de Cuba, y la postración ante su principal mentor y ejecutor, FIDEL CASTRO, ante quien la Presidente se rinde también aniñada, como lo hecho ante el Papa, según se recuerda más arriba. Es decir, el otro líder espiritual de CRISTINA KIRCHNER es FIDEL y antes lo fue el “CHÉ” GUEVARA, alguien que acertadamente describió el Escritor NICOLÁS MÁRQUEZ, como un “Asesino serial”.
Existen situaciones que señala la ley, como incompatibles para el ejercicio de la función pública. ¿No se contempló, o es que se ignoran absolutamente, este otro tipo de condiciones tan o más dañinas para el país, que las comprendidas en esas restricciones legales …?

Fuente: Enfoques Positivos