sábado, 7 de febrero de 2015

Argentina: El error oficial de subsidiar el consumo y gravar la producción

Argentina:
El error oficial de subsidiar el consumo y gravar la producción
Por Iván . . . . 
Analista económico de la Fundación Libertad y Progreso (Argentina). Obtuvo su maestría en Economía de la Escuela Austríaca en la Universidad Rey Juan Carlos (España).
Algunos economistas confunden causa y efecto. Creen que si se liberan las tarifas o se elimina el cepo cambiario, entonces se generará inflación. En realidad, es al revés, ya que es la inflación la que hace que, más tarde o más temprano, dólar y tarifas deban ajustarse.
Sin embargo, empapado de la primera creencia, el gobierno hace años que controla rigurosamente ambas cosas. El inconveniente que tiene esta política es que, al mismo tiempo que se estimula artificialmente el consumo, se desalienta la producción y los resultados de esta combinación distan de ser óptimos.
El caso del dólar es emblemático. Los que “producen” dólares en el país son, principalmente, los exportadores. Todo aquel que vende productos o servicios en el mercado internacional recibe dólares a cambio que, luego, debe vender en Argentina para pagar salarios, comprar materia prima, etc. Sin embargo, si cada vez que el fabricante de dólares necesita venderlos, lo que le ofrecen en el mercado oficial (el único habilitado por la ley) está por debajo de lo que realmente vale, entonces sufrirá una pérdida patrimonial equivalente a la de pagar unimpuesto a las ventas. Es decir, un impuesto a producir dólares.
Por el lado de los consumidores ocurre lo contrario. Si, gracias a la intervención del estado, la divisa está por debajo de su precio real, entonces cualquier consumo en dólares se verá abaratado artificialmente, lo que equivale directamente a subsidiar ese consumo.
En este contexto de subsidio al consumo e impuesto a la producción, la mayor demanda no puede ser abastecida por la castigada oferta, con lo que no extraña que aparezca la escasezde divisas que muchos denominan “restricción externa” y que es una de las responsables de la recesión que atravesamos. Tampoco extraña, por otro lado, que las exportaciones caigan 12% en el año o que los turistas argentinos sean los terceros en visitar la ciudad de Miami.
Con las tarifas energéticas ocurre algo similar. Con acuerdos que se renuevan cada año, el gobierno intenta mantenerlas sin cambios, lo que hace que la inflación abarate en términos reales lo que cada uno paga por la energía. La consecuencia sobre su consumo es evidente, nadie se preocupa por economizarlo y la demanda inevitablemente crece.
Pero lo contrario pasa con la producción. El control de tarifas desestimula la inversión en el sector, con lo que no crece ni se renueva la infraestructura y el stock de capital se deteriora, generando los problemas de abastecimiento que todos conocemos.
Finalmente, ninguna de estas estrategias es eficiente para frenar la inflación, dado que no atacan, ni buscan atacar, la causa del aumento de los precios (el exceso de emisión monetaria).
Tanto en el dólar como en las tarifas de la mayoría de los servicios públicos, la política de subsidiar el consumo y gravar la producción no ha dado buenos resultados. Y si bien este gobierno no parece estar dispuesto a reconocer el error, es necesario que el próximo entienda que esta política deberá revertirse cuanto antes. Al menos si lo que se busca es reactivar la economía y mejorar la calidad de vida de los argentinos.
Agregado:
Resulta necesario a nuestro criterio, hacer notar que nuestros "distinguidos" gobernantes apelan con sus procedimientos económicos a favorecer a unos pocos, tras adoptar un total desprecio hacia una gran mayoría. . . ¡EN ESO SE ESTA!. No son casuales los tremendos errores expuestos previamente, revivamos alguna parte del pasado histórico para entender de que actúan en cumplimiento de maléficos planes y con fines determinados. . 1º) Con aplicación de la economía llamada "liberal", se cerraba el siglo XVIII con una guerra fomentada por el afán de implantar el Imperio que hoy azota al mundo. 2º) En la misma época una nueva guerra, instauraba la Revolución Francesa, el reinado liberal/ socialista, transformada al poco tiempo en la guerra social/comunista. Tres acontecimientos idénticos con iguales resultados. (Norte contra Sur en EE.UU. DERROTADA LA ZONA PRODUCTIVA. Catástrofe en La Vendee, Francia. CASUALMENTE TAMBIEN ZONA DE PRODUCCION. Miseria y hambre en Ucrania con el famoso "Holomodor" como resultado. OTRO AMBITO DE PRODUCTIVIDAD. Es curioso por lo tanto, interpretar que todo sector productivo pareciera ser receptor siempre de despiadados ataques.  ¿CASUALIDAD?. Son consecuencias y pruebas irrefutables de que nada fue casual. Los cambios se orientaban además, bajo banderas MENTIROSAS para obtener otros objetivos. Todo decía hacerse en beneficio de los pobres. Todo fue nada más que la revelión del rico, para engañar a los pobres.  3º) Descaradamente hoy se entroniza lo que se dice "PROGRESISMO". Bajo lo cual como resultado se acumulan beneficios, como efectos de robos impositivos realizados por la perversidad financiera de minúsculos grupos. Ha sido atacada, pervertida y ejecutada la doctrina de orden natural, profundizada con la falta de lo que indique respeto al bien común, valorando el egoismo y sepultando lo que significa realmente comunidad. La nunca mejor citada "libertad" que los mentores "pronunciaban" jamás defenestraron tanto a los trabajadores rurales y productores independientes de zonas agrarias. ¿Puede tal vez comprenderse de mejor manera la brillante explicación que el señor economista realizara en un grupo de GOOGLE? ¿O AL MENOS ENTENDERSE QUE EL VERDADERO SOCIALISMO-COMUNISMO-PROGRESISMO, OBEDECEN A LAS MISMAS CAUSAS, lógico, nunca sin previa guerras para hacer prevalecer sus fines.