Niegan el daño de las drogas para despenalizar
Acompañan
algunos políticos del oficialismo y la oposición esta tendencia a
minimizar y ocultar actos de locura llevados adelante por adictos, con
el objetivo de que el consumo de drogas no sea considerado el detonante
de conductas psiquiátricas, sino que se vea como cuestión recreativa y
normal en una sociedad abierta y distendida.
Con el correr de los días vamos asistiendo a situaciones trágicas que
muestran el estado de locura en el que conviven los adictos y el
ciudadano común, que debe soportar y muchas veces reaccionar para frenar
al adicto por su estado de alteración permanente.
No hace mas de 48 horas un joven ultima a otro de dos tiros en el
barrio de Constitución luego de preguntarle “que mirás”. En Mendoza una
madre adicta asesina con golpes en la cabeza a su hija de dos años de
edad. En Las Varillas, Córdoba, una madre inyecta insecticida industrial
a su hijo de cinco años para terminar con los piojos. Una mujer es
destrozada a golpes por su concubino, y la lista puede continuar si
buscamos en las páginas policiales de los diarios provinciales, dado que
los casos de adictos enajenados se multiplican por doquier.
Pensar en despenalizar las drogas en este contexto social, acompañado
de contención nula por parte del Estado, en la más absoluta
desprotección del ciudadano común y el abandono jurídico-social de los
niños expuestos a interactuar con estos desequilibrados mentales, trae
como consecuencia desgracias permanentes a la que nos deberemos
acostumbrar y tomar como cuestiones cotidianas.
Dejemos de exhibir como una hierba inofensiva a la marihuana y
presentémosla como lo que es: creadora de paranoicos, psicóticos y
esquizofrénicos. Abandonemos esa costumbre de referirnos a ella como una
hierba medicinal, inocua y recreativa, porque cada día son más los
casos en los que se aprecian actos de locura cometidos por consumidores
de drogas.
Presidente
Asociación Antidrogas de la República Argentina
