¿CÓMO EL MARXISMO SE ABRIÓ PASO EN LA IGLESIA?
Los políticos izquierdistas concuerdan
que la penetración del marxismo se verificó a través de los medios de
comunicación social (mass media), suministrando el veneno de pequeñas a
grandes dosis. El marxismo rosa o rojo invade los
cerebros de aquellos que erigen directores de los mass-media, y casi
exclusivamente propiedad de una minoría. NO CABE DUDA QUE CINE, RADIO,
TELEVISIÓN E INTERNET, SIN RESTRICCIÓN, ESTÁN HOY DENTRO DE LO CATÓLICO
por culpa de los mismos autores del Vaticano II. “Como es absolutamente indecoroso que los
hijos de la Iglesia permitan que por su apatía la palabra de la
salvación se vea encadenada e impedida por retrasos técnicos o por los
gastos, ciertamente cuantiosos, que son propios de estos medios, este
santo concilio amonesta sobre la obligación de sostener y auxiliar los
diarios católicos, las revistas e iniciativas cinematográficas, las
estaciones y transmisiones radiofónicas y televisadas, cuyo principal
fin es divulgar y defender la verdad y proveer a la formación cristiana
de la sociedad humana”.
(Decreto sobre los medios de comunicación social. Capítulo 2 parágrafo 17).
“La Madre Iglesia reconoce que estos
instrumentos, rectamente utilizados, prestan ayuda valiosa al género
humano, puesto que contribuyen eficazmente a unir y cultivar los
espíritus y a propagar y afirmar el reino de Dios; sabe también
que los hombres pueden utilizar tales medios contra los mandamientos del
creador y convertirlos en instrumentos de su propio daño; más aún,
siente una maternal angustia por los daños que de su mal uso se han
infligido con demasiada frecuencia a la sociedad humana. Por lo
cual, el sacrosanto concilio, acogiendo la vigilante preocupación de
pontífices y obispos en cuestión de tanta importancia, considera su
deber ocuparse de las principales cuestiones pertinentes a los
instrumentos de comunicación social”. (Decreto sobre los medios de comunicación social. Capítulo 1 parágrafo 2).
Mientras tanto, al Verdadero pensador católico se le condena al SILENCIO Y AL OSTRACISMO de los medios publicitarios.
Hoy asistimos a un monopolio de los
medios de comunicación por la JUDEOMASONERÍA que hace suya la ideología y
cuyos miembros en su mano llevan “EL CAPITAL”.
Pero la ideología, como decíamos ha
penetrado la barrera DE LA IGLESIA PRECONCILIAR que parecía
infranqueable y se ha apostado en San pedro, o más bien en Santa Martha.
Hoy, como en los tiempos de Voltaire “De
un cabo al otro de la Iglesia UN CLAN IMPONE SUS DIRECTIVAS a los
fieles bajo la mirada amedusada de obispos a veces encantados o
cómplices”.
Este “estado mayor” (6
obispos) juega con los postulados del Concilio Vaticano II pretendiendo
reconocer en la nueva iglesia a la Santa Iglesia Católica.
UNA IGLESIA PARA LOS POBRES
Este slogan, “La Iglesia de los Pobres”
es el caballo de Troya del marxismo en la Iglesia, poniéndose al
servicio de la subversión universal. Lo sobrenatural queda convertido en
instrumento de lo temporal, el complejo de humildad se mezcla con la
superioridad y el poderío, al grado de poner a resguardo el legado de un
ilustre Arzobispo, so pretexto de propiedad intelectual o derechos de
autor.
Así contra el triunfalismo posconciliar el triunfalismo conservador.
Lo que se busca bajo el triunfo de la
iglesia de los pobres, es el triunfo del comunismo marxista. Roma debe
desaparecer y con ella el Primado de Pedro; los profetas de Satanás en
su delirio lo anuncian: “No quedará piedra sobre piedra del pasado glorioso de la Iglesia, cuyo símbolo más expresivo es la Basílica de San Pedro”.
UNA PARADOJA
El marxismo es la más alta expresión del
imperialismo capitalista en la época moderna, no sufre la existencia de
otro poder al lado suyo, no quiere compartir la autoridad con nadie. Se
funda en la más maquiavélica explotación de las Naciones tercermundistas
culpables del deterioro del planeta.
“Estas dos emergencias tienen una
conexión clarísima, ambas vienen con la globalización, una causa la
otra. El mal uso de la tierra lleva a provocar esta crisis del clima.
Por ejemplo, si en Filipinas hay un tifón esto crea más pobreza y pone a
estos pobres en situación de ser esclavos, de prostituirse para poder
sobrevivir”. (Entrevista el canciller de la Academia Pontificia para las Ciencias, Marcelo Sánchez Sorondo).
Más he aquí que los mismos que se dicen
católicos con el falso profeta a la cabeza, vienen en su ayuda, tratando
de poner a su servicio la inmensa fuerza de persuasión que todavía
conserva el mismo caparazón de la iglesia, como institución.
Los neo “Católicos”, modernistas o
tradicionales se harán responsables de la miseria espiritual que va “in
crecendo”, engendrada por el marxismo.
Esteban Pablo Sánchez Malagón


