martes, 11 de agosto de 2015

Valor del Syllabus


Valor del Syllabus




Muchas veces surge la cuestión relativa al valor dogmático del Syllabus. No hay respuesta unánime entre los teólogos. Nuestra humilde opinión es que no puede atribuirse a todo el Syllabus carácter infalible. Al menos, no por sí mismo. Es necesario analizar cada una de sus proposiciones, algunas de las cuales pueden ser infalibles por el valor que tenían los documentos previos de los cuales fueron extractadas. Destinamos esta entrada a recordar el estado de la cuestión en dos obras de consulta del siglo XX muchas veces citadas en medios tradicionales. Esperamos que sirva para evitar polémicas estériles.
 
“Los Teólogos no están de acuerdo acerca del valor dogmático y del carácter de este documento pontificio. Algunos (entre ellos Franzelin) tienen la opinión de que el Syllabus, lo mismo que la Encíclica que le acompaña, es un documento del magisterio infalible del Papa. Otros (entre los cuales está Dupanloup), aunque reconocen la gravedad y el valor doctrinal del Syllabus, no le atribuyen, sin embargo, el carácter de infalibilidad. Otros, finalmente, sostienen que el Syllabus tiene el mismo valor que los documentos pontificios de que está tomado.
Cada una de las tres opiniones tiene su probabilidad. Pero aunque la primera no sea cierta, el Syllabus es, sin duda ninguna, un documento del magisterio papal de grande importancia, que se ha hecho objeto del magisterio de los Obispos, que lo han aceptado, y por lo tanto su doctrina ha de ser recibida con grande respeto y obediencia, como voz de la Iglesia, aunque no se le preste el consentimiento de la fe divina. Sin embargo, no pocas proposiciones del Syllabus han de ser aceptadas como verdades de fe divina, no en virtud del Syllabus mismo, sino de los documentos de que están tomadas.” (Parente, P., voz Syllabus, en: Diccionario de teología dogmática. Ed. Litúrgica Española, 1963, pp. 345-346).
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“Dirigido por el papa a todos los obispos, gozando de una autoridad que le es propia, conteniendo una enseñanza doctrinal, el Syllabus ¿es un documento infalible, una definición ex cathedra? Los teólogos están divididos sobre este punto, y conviene exponer las diferentes opiniones… No todos los errores son condenados por un mismo título...
1. Unos, son verdaderas herejías...
2. Otros, sobre cuestiones de política religiosa, la libertad de los cultos. No son directamente contrarios a la fe. Heiner, op. cit., los denomina contrarios al derecho prescrito por la Iglesia católica pero, añade, «nada impide en absoluto creer que estas proposiciones no puedan ser un día, bajo un orden de cosas diferente, interpretadas de manera menos rigurosa»…
En resumen, no hay que condenar a los teólogos que atribuyeron a la recopilación [del Syllabus] una autoridad máxima. Los argumentos que desarrollan no dejan de tener alguna probabilidad. No les está permitido, no obstante, imponer su manera de ver a los que son de otra opinión. Parece más verdadero admitir, en efecto, que Pío IX no quiso servirse, en esta circunstancia, de su magisterio infalible.” (Brigué, L., voz Syllabus, en: Dictionnaire de Théologie catholique. T. XIV, 1941, cols. 29-16-2922).