LA FORTUNA SECRETA DE DANIEL SCIOLI
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Cuando
Daniel Scioli está estresado, se pone una campera impermeable, lentes
de sol y sale a dar una vuelta en lancha por el Río Lujan, en el delta
del Tigre. Pero lo que podría ser un paseo calmo para contemplar el
paisaje, se vuelve una carrera contra sí mismo a través de las aguas
marrones.El
“paseo” consiste en acelerar al máximo su semirrígido Bim equipado con
un motor Mercury de 300 caballos de fuerza y llevarlo al límite. Todo
con una sola mano. En enero de este año había salido a dar una de esas
vueltas para descargar adrenalina y se quedó sin nafta en medio del río.
Un grupo de jóvenes que daba vueltas por la zona vio al gobernador de
la provincia de Buenos Aires mientras agitaba una bandera en busca de
auxilio.Los
muchachos le tiraron una soga y lo remolcaron hasta el muelle que tiene
en su casa de Villa La Ñata, su lugar en el mundo y uno de los bienes
más caros del principal candidato del oficialismo. El
patrimonio de Scioli es parte de una investigación que se lleva
adelante en los tribunales de La Plata y está a cargo del juez de
garantías Pablo Raele, quien ya ordenó medidas.
A partir de una denuncia
por presunto enriquecimiento ilícito presentada por el abogado Rafael
Velischek, se ini-ció el expediente. Según pudo saber Noticias,
uno de los pocos lugares donde hoy descansa la declaración jurada del ex
motonauta es en ese juzgado. Entre las medidas que orde-nó Reale hay
pedidos de informes a la IGJ (Inspección General de Justicia) y la
Dirección Provincial de Personas Jurídicas para ver la confirmación de
las sociedades y la pertenencia de las personas vinculadas a ellas.
También se pidieron informes a los registros de la Propiedad Inmueble de
la ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires para
conocer si Scioli y sus socios tienen más bienes. También se libraron
oficios a la AFIP.
Los Ñateros.
Aunque parezca mentira, a La Ñata la política casi no entra. Un
ejemplo: Alberto Pérez, la mano derecha de Scioli en la Provincia no
pisa la casa del gobernador y mucho menos es partícipe de las tertulias
nocturnas que incluyen a personajes tan disímiles como el matancero Al
berto Samid, el médico Alfredo Cahe, la actriz Nacha Guevara, la
cantante Lucía Galán, el empresario Matías Garfunkel, los hermanos del
gobernador Pepe y Nicolás o su amigo Lautaro Mauro. Ellos son los
visitantes más conocidos, pero también hay otros que gozan de la
confianza de Scioli como Rubén Mousalli, señalado como el hombre que
conoce todos los secretos de Scioli, Oscar Vacca, el socio, o Paco
Serrano, el descubridor del terreno donde hoy vive “El Dani”, como le
dicen los ñateros.
Desde
que construyó su refugio, recibió las visitas esporádicas de Diego
Maradona, quien se quedó a dormir, o de Néstor Kirchner. Allí también
agasajó a figuras de distintas disciplinas como el ex campeón mundial de
boxeo Evander Holyfield, a Marcelo Tinelli, al ex presidente español
Felipe González y a su vicegobernador Gabriel Mariotto. Carlos Zannini,
su actual compañero de fórmula para la presidencia, todavía no pisó La
Ñata.
Cuando
Scioli desembarcó en Tigre en esa zona no había luz, gas, ni agua
potable. Pero con el tiempo y gracias a sus gestiones como gobernador,
los servicios fueron llegando y hasta se hizo construir un helipuerto en
unos terrenos que pertenecen a IRSA, la constructora gerenciadora de
shoppings, del empresario Eduardo Elzstain, y que están ubicados
estratégicamente frente a su casa (ver recuadro).Si se lo viera desde el
punto de vista de la decoración, en La Ñata hay una grieta.
Por
un lado está la casa central. Una sólida construcción de dos plantas
que fue ambientada bajo el estricto control estético de Karina Rabolini,
con tonos pastel y ambientes minimalistas. Todo lo contrario a la
sobrecarga de objetos que tiene el quincho, un lugar al que Scioli le
dice “El Museo”. Y es cierto. Es un museo personal de la vida de él. Hay
miles de fotos del gobernador con personalidades y amigos y hasta el
casco de la lancha con el que competía en sus años de corredor de
offshore.
También
hay cuadros, trofeos, banderines y camisetas de fútbol que cubren el
techo de ese galpón de casi mil metros cuadrados. Está el buzo rojo
Marlboro con el que competía y hasta el brazo ortopédico que solía
utilizar para manejar la lancha tras el accidente. En otro sector de la
casa, Scioli guarda sus otros dos brazos –siempre repite el chiste de
que tiene tres: uno de carne y hueso y dos ortopédicos–. Hasta en eso es
meticuloso. Tiene uno pálido, para la temporada otoño/invierno y otro
bronceado, para primavera/verano. Todo calculado.
En
el “museo” también hay una cava blindada y ambientada a 15 grados a la
cual bautizó “Don José”, en honor a su padre. Pero el adorno que más
obsesiona a Scioli es un cofre vidriado donde guarda el bastón de mando
de gobernador.
“Algún
día acá habrá otro bastón”, les dijo Scioli a los periodistas Pablo
Ibáñez y Walter Schmidt, autores de la biografía “Scioli Secreto”.
Otro
sector muy utilizado en la casa de Scioli es la “biblioteca”. Pero no
por ser un lugar de entrega a la lectura, sino porque allí funciona un
gimnasio.
Sí,
en la biblioteca de Scioli hay un gimnasio. Hay una cinta para correr,
colchonetas, mancuernas de colores y un escalador. Todo comprado con la
asesoría de un personal trainer. El parque de la casa de Scioli cuenta
con una pileta rodeada de palmeras y un muelle con amarra propia.
La
Ñata Sporting Club también está hecho a medida de Scioli. El naranja
furioso de las camisetas hace juego con el color que identifica su
gestión en la provincia y las estatuas que adornan el lugar son
personalidades admiradas por el gobernador y amigos. Allí está el palco
de honor con Perón, Evita, Raúl Alfonsín como espectadores. En otro
sector de la cancha está el cantante Ricardo Montaner, el ex jefe de la
Policía bonaerense, Juan Carlos Paggi y hasta el matancero Alberto
Samid, con quien suele competir en largas partidas de ajedrez, en las
que siempre ponen un trofeo como premio. La última copa se llamó “Papa
Francisco”.En estas páginas se ve por primera vez La Ñata como nadie la
mostró y se revela una parte del patrimonio del candidato a presidente
por el oficialismo que hasta hoy era desconocido.
La
información y los cálculos revelados en esta investigación no
contemplan aún los depósitos en pesos y dólares ni las posibles
inversiones en acciones o el valor de las sociedades que integra Scioli
porque él mismo decidió ocultarlos al no hacer públicas sus
declaraciones juradas. Esta investigación comienza a destapar la verdad
sobre la magnitud de la estructura financiera armada por el principal
candidato a presidente según las encuestas. Como indica la ley, Scioli
presentará su declaración jurada después de las PASO. Para temprano,
tarde (Revista Noticias).
Villa
La Ñata es la punta del iceberg de uno de los secretos mejor guarda-dos
de Scioli: su patrimonio. Si cualquier ciudadano quisiera acceder a su
declaración jurada, se encontraría con información que quedó anclada en
diciembre de 2007, cuando dejó la vicepresidencia de la Nación. Durante
ocho años evitó hacer pública su declaración jurada amparado en un
decreto de la dictadura militar que les permitía a los funcionarios de
la Escribanía General de la provincia –el organismo donde Sicoli tiene
que presentar sus bienes– a repetir siempre el mismo argumento para
negar la entrega de la información: “No está acreditada la existencia
del interés legítimo”.
Esa
negativa se fundamenta en el artículo 4 del decreto provincial 711 de
1981, dictado por el gobernador de facto Oscar Bartolomé Gallino.
Hoy, a dos semanas de las PASO, revista Noticias revela
en exclusiva cómo está compuesto el patrimonio de Scioli en base a
fuentes judiciales, registros públicos, y los propios contado-res del
Gobernador que accedieron a corroborar la información obtenida por esta
revista.
Bienes.
El lugar en el mundo de Daniel Scioli es mucho más que su casa. En ese
sitio rodeado de palmeras, árboles, agua y calles de tierra, está la
mayor parte de los bienes del ex motonauta. Los registros catastrales
re- velan que, además de su casa, Scioli, a través de sociedades
anónimas, también es dueño de otros terrenos linderos.
Según
los registros de ARBA, La Ñata está asentada en un terreno de 12.255
metros cuadrados, de los cuales hay 2.291 construidos. Hoy, en esa zona
el metro cuadrado construido ronda los 1.300 dólares y el no construido,
90 dólares.
Según
esos números, La Ñata tendría un valor de mercado de 3.900.000 dólares.
A pocos metros del terreno de su casa, cruzando una calle de tierra,
está ubicado el gimnasio de La Ñata Football Club, el equipo de fútbol
de salón que inventó para participar en el torneo de dicha categoría que
organiza la AFA.
Ese
gimnasio está levantado en un terreno que pertenece a la firma Capanone
SA, una sociedad que Scioli declara como propia y en la cual, a través
de aportantes se construyó la cancha en la que el candidato a presidente
despunta su hobby de jugar al fútbol.
Según
datos que brinda ARBA en el 2013, en el terreno donde se construyó el
gimnasio hay 1.959 metros cuadrados construidos. El valor de ese terreno
más el gimnasio ascendería a 2.500.000 dólares. Si sólo se sumaran
estas dos propiedades del gobernador –la de la casa y el gimnasio–, su
patrimonio superaría los 6.000.000 de dólares y habría crecido más de 15
veces desde la última vez que se conocieron sus bienes, en 2007, cuando
era vicepresidente de Néstor Kirchner y apenas declaraba 400.000
dólares.
Pero
el patrimonio de Scioli no termina en sus dos propiedades preferidas. A
eso hay que sumarle la participación que tiene en distintas sociedades y
los bienes que las mismas registran.
La
más conocida es Capanone SA, de la cual Scioli tiene el 99,9 por ciento
de las acciones y su socio es Oscar Vacca, amigo de toda la vida y
asiduo visitante en La Ñata. Vacca tiene el 0.1 por ciento de
participación societaria.
Un socio testimonial.
Otra sociedad que es parte de la estructura patrimonial de Scioli es
Sunshine SA, una empresa dedicada a la actividad náutica y propietaria
de una guardería que está al lado de la casa del gobernador. Según los
contadores del ex motonauta, esta empresa está compuesta en un 51 por
ciento por Capanone SA, un 39 por ciento Oscar Vacca y un 10 por ciento
por Graciela Blanco, esposa de Vacca, lo que permite inferir que Scioli
es dueño de la mitad de esa guardería.
Sunshine
SA, además, es propietaria de 5 terrenos en los alrededores de Villa La
Ñata, que si se suman da un total de 26.207 metros cuadrados, los
cuales incluyen la guardería.
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