SEGUN EX AGENTE DE LA CIA DE CONTRAINTELIGENCIA, EL DÓLAR PUEDE COLAPSAR
China buscaría internacionalizar el Yuan mediante la
acumulación de oro, haciendo a su vez colapsar al Dólar. El hecho de que China haga
pública la cantidad de sus reservas oficiales de oro, llevaría al Yuan a la
canasta de los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario
Internacional (FMI).Jim Rickards, abogado, economista y experto en análisis de
contraespionaje e inteligencia estratégica, quien además es asesor del
Pentágono y de la CIA, reveló que China está comprando oro en secreto, en
declaraciones efectuadas a “Money Morning”. La pregunta que podríamos hacernos
es… ¿Quién vende oro a China?
Rickard, que cuenta con una carrera de 35 años en Wall
Street y es un poderoso banquero de inversiones, expresó: “Hace poco me
encontré con un alto directivo de una de las principales empresas mundiales de
logística de alta seguridad, y me dijo que recientemente había transportado oro
a China para el ejército Popular de Liberación, y les garantizo que ese oro no
aparece en las cifras oficiales de importación de Hong Kong”.
El especialista concluye que China ha estado sosteniendo
durante años al Yuan para convertirlo en la nueva moneda de reserva mundial, y
si fuese revelada la cantidad de oro que China tiene en sus reservas, podría
hacer colapsar al Dólar estadounidense.
Estas declaraciones, llevarían a muchos inversionistas a
adquirir el Yuan como moneda, y sostendría así a China, que acaba de efectuar
una importante devaluación que potenciará sus exportaciones y que además perjudica
directamente a la Argentina en el comercio internacional.
Sucede que China ha sido uno de los principales inversores
en la “burbuja inmobiliaria” que estalló en su oportunidad en Estados Unidos,
la pésima inversión de hipotecas sobrevaluadas ofrecidas a incobrables. Y esto
entre otros factores que convertirían a China en un agujero negro de “antimateria”
en el caso de que estallara su propia economía. Evidentemente, la adquisición
masiva de Yuanes colaboraría a frenar tal colapso.
El tradicional socio de China es Rusia, y detrás de ello se
encuentra la alianza del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), al cual se suma
Sudáfrica y pretende sumarse la Argentina para formar el BRICSA. El colapso
chino puede llevar a la hecatombe este proyecto internacional de alianzas.
Mientras tanto, Rusia también salió a sostener el Yuan, ya
que el acuerdo para proveer de gas ruso a China prescinde del Dólar
estadounidense como divisa de reserva, lanzando un cambio directo de Yuan por
Rublo. Sin embargo, un colapso chino también tendría graves consecuencias para
Estados Unidos. James Rickards, quien además es gerente de cartera de
inversiones del West Shore Group, también se pronunció sobre el acuerdo de provisión
de gas ruso a China, expresando que los pasos de esta operatoria “no significan
el final del dólar como principal divisa de reserva global”, agregando que la
frustración de Arabia Saudita por la política estadounidense en Irán y la
creciente demanda de oro por China, ofrecen datos que “al examinarlos en el
contexto” serían “pasos significativos del dólar en esa dirección”. A su vez,
manifestó que la condición del dólar como moneda de reserva permite a
Washington endeudarse con enormes sumas y vivir por encima de sus
posibilidades.
Un problema muy grande consiste en que EE.UU. da por hecho
el papel del dólar como divisa de reserva, mientras que corre el riesgo de
perder la confianza en la política monetaria (del Sistema de Reserva Federal) y
la política del dólar barato del Departamento del Tesoro", concluyó
Rickards.
Cabe destacar que el emisionismo monetario estadounidense
carece de controles serios, y eso es lo que destaca Rickards indirectamente,
surgiendo ello de las deducciones a raíz de sus dichos.
Mientras tanto, 14 bolsas con lingotes de oro enviados de
Ghana a Hong Kong, estaban guardados en un
depósito especial, habiendo trascendido que 998 Kg de lingotes valuados
en 38 millones de dólares, fueron robados. Esto lo informó el periódico “The
South China Morning Post”, noticia que fue descubierta a principios de junio de
2014 tras la reventa del oro, cuando se comprobó que las bolsas estaban llenas
de otro metal.
Sobre este tema, James Rickards señaló que tanto China como
la India son líderes mundiales en el volumen de importaciones de oro, siendo
esta una de las señales que podrían llevar al colapso del mercado financiero mundial.
El experto aclaró que la burbuja financiera global y el firme incremento del
precio de los metales preciosos llevarán a la gente a comprar cada vez más oro.
Por esta vía, la demanda de oro superaría la oferta en un nivel crítico,
provocando el colapso de todo el sistema.
La caída del Dólar junto a la revalorización de la moneda
china, de este modo, viene siendo pronosticado por este ex agente de la CIA.
Efectivamente, desde la CIA están advirtiendo del colapso. James Rickards fue
asesor de alto nivel en análisis internacional en el campo financiero, político
y en materias estratégicas, además de ser el encargado máximo de la
investigación de los flujos financieros internacionales y también dentro de
EEUU después del episodio del 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center
y el Pentágono. Así, contratado por el Pentágono, la CIA y la Agencia de
Seguridad Nacional, desarrolló un sistema de decodificación y análisis de los
flujos de dinero que permitieron aclarar numerosas operaciones de lavado de
dinero y de financiamiento a entidades terroristas.
Hay que analizar y valorar las declaraciones de Rickards, ya
que desarrolla operaciones de contraespionaje, lo cual indica que maneja
informaciones de diversas fuentes y puede revelarlas según diversas
conveniencias del momento. Por ejemplo, revela que desde el gobierno de Bush,
en una política continuada por Barak Obama, el gobierno estadounidense se lanzó
a un vertiginoso endeudamiento, con emisiones inorgánicas de Dólares. Mas esto
en realidad se originó en el gobierno de Richard Nixon, cuando desvinculó el
Dólar del patrón oro. A raíz de sus labores, Rickards desarrolló para la CIA un
sistema de convergencia e interpretación de pistas, apuntando a evitar los
vacíos legales y los procedimientos turbios, con un análisis de los flujos
especulativos de Wall Street, que permitía prevenir desastres financieros.
El ex agente de la CIA en 2005 previó una crisis inminente
debido a la creciente inestabilidad de la economía financiera, cuya causa
directa se encontraba en la Secretaría del Tesoro, Ministerio de Economía de
Estados Unidos, y en la Reserva Federal. Detectó que los funcionarios
gubernamentales y los funcionarios de la Reserva Federal hacían operaciones
especulativas, contrayendo deudas con bonos para responder financieramente a
demandas del gobierno, hecho ello deliberadamente, y sin prestar importancia al
desastroso efecto acumulativo de esas operaciones, dañando particularmente a
pequeños inversionistas y ahorristas, además de afectar a naciones incluidas
algunas supuestamente aliadas de EEUU.
Por ello, James Rickards decidió entregar sus informes
directamente al Pentágono, donde sus informes, análisis y procedimientos fueron
aceptados, siendo invitado a colaborar con la Inteligencia Militar en
instalaciones secretas de Maryland, donde se encuentran los laboratorios de
Análisis Militar.
La situación descripta por Rickards indican un “cuadro de
guerra económica”, un Pearl Harbor Económico para EEUU, que llevaría al colapso
sin precedentes del valor del Dólar. Ante el silencio otorgado a las evidencias
respaldadas por el Pentágono, que constaban en informes presentados incluso ante
el Ejecutivo y el Congreso, decidió difundir ante la opinión pública las
conclusiones.
La manipulación de una enorme emisión monetaria, endeudaba
desmesuradamente a EEUU, provocando una desvalorización ruinosa del Dólar, y
con ello la deuda contraída por ese país. Su efecto abarataría las
exportaciones, y los exportadores de materias primas abonadas en dólares
recibirían pagos cada vez más desvalorizados. Esta planificación económico
financiera implementada por el Ejecutivo con la colaboración de la banca y
efectuada mediante la Reserva Federal, llevaría a una reactivación económica,
cuyo precio deberían soportarlo los acreedores que adquirieron bonos soberanos
con dólares de alto precio, y que recibirían luego dólares desvalorizados. Pero
también el precio lo pagarían los países exportadores de materias primas e
insumos, que cobrarían en Dólares desvalorizados, al igual que los ciudadanos
estadounidenses cuyos ahorros y jubilaciones también se desvalorizarían.
En el medio de todo esto, los países competidores que tienen
fuerte economía, buscan abandonar el dólar como divisa comercial, buscando
alternativas y acumulando reservas en oro, acompañando la desvalorización del
dólar con devaluaciones proporcionales de la propia monera, de manera que en el
intercambio monetario comercial no se abarataría el valor del dólar,
neutralizando el efecto del emisionismo. Esto por ejemplo lo ha implementado
Gran Bretaña, quien aumentó en un 80% el volumen de dinero emitido en 2013, con
emisión inorgánica de libras. Ese año, Japón también hizo lo propio con el Yen,
duplicando su inflación.
La guerra monetaria es un hecho, en la cual EEUU desarrolló
el proyecto de emitir mensualmente 40 mil millones de dólares, manipulando
políticamente al mismo tiempo la oferta de oro para evitar que el precio del
metal se dispare rápidamente a precios sin precedentes. De ser verdaderas las
informaciones divulgadas por Rickards de reservas ocultas de oro por parte de
China, provocaría una caída del valor del precioso metal, con lo cual EEUU
lograría su objetivo.
Pese a toda la operatoria y la planificación ejecutada, EEUU
no muestra en su economía cifras que permitan reconocer una recuperación real. Desde
el año 2013, según expertos, se estarían replicando las condiciones que
desembocaron en las dos guerras mundiales. Coincidentemente con todo esto,
desde EEUU se avaló, impulsó y armó al grupo inicial que luego derivó en el
actual autodenominado Califato del Estado Islámico, ISIS o DAESH, como quiera
denominarlo cada cual.
Afirma Sean Hyman que “EEUU está deliberadamente devaluando
su moneda. En tres décadas, el dólar ha perdido 50% de su valor”.
FUENTES:

