Mendoza, 1 de Setiembre de 2015
ESTAMOS EN DEMOCRACIA (1/6)
ALEJANDRO OLMOS
LA IMAGEN NO CORRESPONDE A LA PUBLICACION ORIGINAL
Una
de las virtudes de la vida en democracia es que cada uno puede decir,
respetuosamente, lo que piensa sin temor de ir preso. Y además, no por
no estar de acuerdo con el gobierno de turno, se transforma en un
desestabilizador, sino más bien en alguien que cree que busca el
equilibrio social y sin descalificarlo se lo puede refutar.
Como, hoy, estamos en democracia, podemos analizar lo siguiente:
En
el año 1990 los ministros Domingo Cavallo y Roque Fernández, afirmaron
que el aumento del endeudamiento externo era una muestra de confianza de
los inversores del mundo en la marcha del Plan de convertibilidad y
preveían un fuerte crecimiento económico del País, que nos haría
ingresar al primer mundo.
Es
decir que sobre la Deuda Externa se puede decir muchas cosas. Además
hay un punto de vista de acuerdo si se es acreedor o deudor, pero acá
nunca se habla porque se aceptaron los empréstitos, que rentabilidad se
esperaba de ellos y quienes se beneficiaron de los mismos.
Por
eso se puede decir que los problemas que tenemos hoy, con nuestra Deuda
Externa, no son el primero sino uno más de nuestra historia, y siempre
esos problemas han conducido a renegociaciones o megacanjes de donde
nunca hemos salido favorecidos.
Sobre
economía podemos seguir hablando sobre que nos conviene más, pero muy
poco debatimos sobre el crecimiento industrial que necesitamos
incrementar y de la precariedad y marginación de nuestra sociedad, que
es la lógica y trágica consecuencia de nuestro deterioro industrial y el
problema de la deuda externa. Por eso es necesario recuperar la
dinámica industrial y la auditoria de la deuda externa.

