Guerra semántica y penetración ideológica:
La moda Duguin (Nacionalismo Católico San Juan Bautista)
LA MODA DUGUIN
(El pensamiento de Alexander Duguin)
“El
camino a la humanitas no enajenada será el de la praxis dialéctica de
Marx, que envuelve materialismo histórico y dialéctico. En uno de sus
últimos trabajos dirá que “la marcha debe seguir la senda de
la “revolución ininterrumpida”, que es “la energía de toda progresión
histórica”, y ha sido preconizada por Marx, Lenin, Mao Tse-Tung. Es una
aurora que no ha brillado todavía; sólo se sabe de ella por sus
apariciones subitáneas. “La revolución ininterrumpida, una nueva
existencia suya en acto, parece ser, pues, el objetivo indesplazable y
alucinante de la próxima etapa en el acelerado decurso histórico de
nuestros días”
Si
bien este artículo va a referirse al pensador ruso Alexander DUGUIN,
las palabras que anteceden se corresponden con el pensamiento del
filósofo argentino Carlos Astrada, y fueron expresadas en 1969, poco
antes de su muerte, acaecida en 1970.
¿Pero quién era Carlos ASTRADA, y por qué razón lo mencionamos ahora?
Vamos a responder en orden estas preguntas.
Carlos
Astrada fue un pensador y filósofo argentino, que falleció el 23 de
diciembre de 1970 en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) y que sus
cenizas fueron arrojadas al mar… Esto último ya muestra algún aspecto de
Astrada y de su manera de ver el mundo, que por supuesto era el de la
“progresía”.
Sus obras, los títulos de las mismas, bastan para tomar nota de la inclinación de su pensamiento.
Hegel
y el presente (1931), El juego existencial (1933), Goethe y el
panteísmo spinoziano (1933), Idealismo fenomenológico y metafísica
existencial (1936), La ética formal y los valores (1938), El juego
metafísico (1942), El pensamiento filosófico-histórico de Herder y su
idea de humanidad (1945), Nietzsche, profeta de una edad trágica (1946),
Ser, humanismo, existencialismo (1949), La revolución existencialista
(1952), Hegel y la dialéctica (1956), El marxismo y las escatologías
(1957), Marx y Hegel (1958), Humanismo y dialéctica de la libertad
(1960), Nietzsche y la crisis del irracionalismo (1961), La doble faz de
la dialéctica (1962), Fenomenología y praxis (1967), La génesis de la
dialéctica (1968), Dialéctica e historia (1969), Martín Heidegger
(1970), etc.
Por
lo menos puede afirmarse que se trata de un autor, un pensador y un
filósofo ajeno al pensamiento tradicional. Carlos Astrada era un
marxista a su modo; un idealista, por cierto.
Profesaba
un existencialismo bastante curioso o particular. Una suerte de visión
propia suya de dicho sistema de ideas que, según algunos especialistas,
tuvo mucho de originalidad. Por todo lo dicho es que debe decirse que
Astrada tenía una cosmovisión incompatible con la Filosofía Perennis,
con la Sabiduría Tradicional, y por ende con la Tradición Católica, en
última instancia.
Es
decir que estamos ante un hombre cuyo pensamiento debe ser incluido en
la lista de sistemas surgidos, o que son fruto, de la modernidad
revolucionaria; un filósofo del devenir, en el peor sentido que pueden
tener los términos empleados. Debe decirse que, además, recibió la
influencia (durante su larga estadía en Europa) de Edmund Husserl, Max
Scheler y Martin Heidegger.
Para
ASTRADA, la REVOLUCIÓN ININTERRUMPIDA (léase la Revolución constante
que proclamaba el trosko-marxismo) es el motor de la historia…
Mejor, dejemos que diga el mismo Astrada lo que entiende por revolución: “la energeia de toda progresión histórica”, y ha sido preconizada por Marx, Lenin, Mao Tse-Tung. Es una aurora que no ha brillado todavía”
En la otra pregunta inicial planteábamos, ¿por qué razón hablamos ahora de CARLOS ASTRADA?
Es
porque en este pensador encuentran algunos, importantes similitudes con
el pensador de moda ALEXANDER DUGUIN. Y nosotros vemos que dichas
similitudes existen.
El (llamado) Rasputín de Putin
Pero…, vamos de nuevo, entonces: ¿Quién es DUGUIN, y por qué razón es que ahora estamos hablando de él?
DUGUIN
es un filósofo, activista y político ruso, asesor (según se dice) del
gobierno actual de Vladimir Putin, que, en razón del repentino encanto
que el mencionado Putin y la actual Rusia post-soviética ejercen sobre
determinadas mentalidades, se ha convertido en una suerte de intelectual
de “moda”.
Esa
moda ha llegado a las lejanas latitudes sudamericanas; DUGUIN tiene
vínculos en la Argentina. Ha ofrecido conferencias en la UBA, de las que
da cuenta el sitio www.geopolitica.ru, sitio que, junto con www.katehon.com , propaga el pensamiento de DUGUIN y sus simpatizantes, o quienes sintonizan con su pensamiento.
La
influencia de DUGIN ha llegado inclusive al conocido politólogo
argentino ADRIAN SALBUCHI quien, como muchos otros, parece seducido por
las ideas de DUGUIN.
Considerado
por la prensa como un intelectual de consulta del propio Jefe de
Gobierno Ruso, Vladimir Putin, Duguin habló, hace poco, en la CGT de
Córdoba, en la UBA y en la Escuela Superior de Guerra, donde lo
escucharon 150 civiles y militares de alta graduación. Las cuatro
disertaciones fueron apadrinadas por el Centro de Estudios Estratégicos
Sudamericanos (CEES), think tank dirigido por el gremialista Julio
Piumato (UEJN) y el filósofo Alberto Buela Lamas.
El
gremialista (desde hace muchos años, principal representante sindical
de los empleados judiciales) Julio Piumato, abogado y candidato a
Diputado en 2005 por el “kirchnerismo”, integra actualmente un frente
político en el que participan, entre otros, la nefasta ONG LA ALAMEDA
(promotora de la llamada “ideología de género” y diversas aberraciones
sociales) y el Partido Demócrata Cristiano; perfiles ideológicos que no
necesitan ser explicados.
De
Alberto Buela, digamos que los fenomenólogos Otto Friedrich Bollnow
(sus trabajos fueron premiados en 1980 por la masonería) y Max Scheler
(protestante; hijo de madre judía) admirador del pensamiento vitalista
del judío Henri Bergson, y del mucho más importante Martin Heidegger,
quien nos merece cierto respeto (aunque sea el filósofo de cabecera de
Joseph Ratzinger), han influenciado fuertemente su trabajo.
Metapedia, en una reseña respecto de Alberto Buela, dice lo siguiente:
“La
fenomenología como método y el acceso a la moda Heidegger de los años
60 en la Universidad de Buenos Aires, a través de Aristóteles y
Hegel, han signado el pensamiento de Alberto Buela. Pero al mismo tiempo
el carácter profundamente comprometido con los destinos de su tierra y
su pueblo lo obligan a un doble esfuerzo filosófico y político que él
logra plasmar, en su aporte más personal y peculiar, con la creación de
la metapolítica como materia interdisciplinaria a partir de 1994 luego
de un cuarto de siglo de esfuerzo.
Su
producción filosófica nace con la publicación en forma de libro de su
tesis de licenciatura sobre El ente y los trascendentales (1972) que
lleva el prólogo del P. Julio Meinvielle el gran contradictor americano
de Jacques Maritain. El título y el prologuista nos están indicando ya
la primera conformación filosófica de nuestro autor. Esto es, la
philosophia perennis o clásica.”
El
pensamiento y los trabajos de Buela nos parecen interesantes en muchos
de sus aspectos; sin embargo su demasiado cercana relación con el
proceloso ámbito de variopintas tendencias que conviven desordenada y
anárquicamente en el “peronismo residual” pone, a nuestro entender, un
serio manto de duda respecto de sus posicionamientos; sobre todo a la
vista de la cuestión que nos ocupa. Precisamente, lo dicho se confirma
con su evidente cercanía respecto del “caleidoscópico” think tank creado
y dirigido por Duguin.
Con
el “legajo ideológico” de estos hombres a la vista, el lector avisado
podrá inferir de qué se trata el “laboratorio de ideas” que lleva por
nombre Centro de Estudios Estratégicos Sudamericanos (CEES).
Nótese
que el cartel detrás del intelectual ruso está en español. Eran tiempos
en los que el joven Duguin exportaba el bolcheviquismo (aunque
nacional… claro)
En
el actual estado de situación (donde una monstruosa ignorancia campea
en todas partes), es perfectamente lógico que en un mundo que es el
resultado evidente e inmediato de la aplicación del liberalismo en todos
sus aspectos y alcances, del pensamiento liberal, de la economía
liberal, de un LIBERALISMO que informa absolutamente a todas las
actividades humanas, el actual estado Ruso, seduzca a intelectuales, y
no tan intelectuales, de pensamiento conservador y más o menos
Tradicional.
El
repudio que, merecida y legítimamente, se debe profesar por el
liberalismo (Duguin se muestra generalmente sumamente crítico hacia el
mismo) hace que insensiblemente muchos se inclinen ante las aparentes
bondades de la Rusia actual y del régimen Ruso… (y de la Cuarta Posición
Política Eurasiana y Continental), que es constantemente defendido por
Duguin y propuesto por él y por muchos como una suerte de posibilidad
RESTAURACIONISTA de ciertos valores, aunque al mismo tiempo cuando habla
de ellos utilice muchas veces una cierta terminología y conceptos que
más bien suenan (y son) revolucionarios.
La
realidad es que lo que hay que decir es que se trata de MARXISMO
ENCUBIERTO. DUGUIN es un marxista encubierto. Un CRIPTO MARXISTA, más
exactamente.
Esto no debería parecerle extraño a nadie.
Vladimir
Putin fue miembro del Partido Comunista de la Unión Soviética durante
toda su juventud, y la mayor parte de su vida. Además fue JEFE DEL KGB…;
y no se llega a semejante posición si se está en oposición con el
RÉGIMEN SOVIÉTICO y en contra de la ideología dominante, que en aquel
entonces era el Marxismo Dialéctico, mientras que la praxis era la del
Partido Comunista. Sin embargo…, hoy son muchos los que tienen a PUTIN
por un dirigente “cristiano”. Él se esmera, es cierto, en aparecer como
tal.
¿Acaso
no hace otro tanto Vladímir Mijáilovich Gundiáyev, más conocido como
Kirill o Cirilo, 16° Patriarca de Moscú y toda Rusia, actual cabeza de
la iglesia cismática ortodoxa rusa?
Vladímir Mijáilovich Gundiáyev
¿Acaso
no lo hace Jorge Mario Bergoglio, más conocido como Decimejorge, actual
cabeza de la iglesia apóstata conciliar? Aunque hay que reconocer que a
éste le cuesta más aparentar…
Decimejorge recibiendo bendición cismática
Similar
es el caso de Alexander DUGUIN, del cual podemos sintetizar, en una
breve nota, que nació en Moscú el 7 de enero de 1962; es un analista
geopolítico, filósofo político e historiador de las religiones;
principal ideólogo en la actualidad del neo-eurasianismo, con una cierta
influencia sobre la opinión pública en Rusia. Fue consejero político
del Partido Comunista de la Federación Rusa e ideólogo del ilegalizado
Partido Nacional Bolchevique en la década de 1990, además de
fundador del partido político Eurasia (Евразия) en el año 2002. Se lo ha
caracterizado como un adalid de ideas antioccidentales,
ultranacionalistas y fascistas. Varios analistas pro-occidentales lo han
llegado a apodar “el Rasputín de Putin”.
NACIONAL-BOLCHEVIQUE… Este es el símbolo de los que tienen dicha ideología:
Y por si acaso alguno pensara que estamos inventándonos todo esto, van otras imágenes alusivas:
Hay
una notable “estética” “neo-fascista” o “neo-nazi” en todo esto; es
evidente. Y nos parece que está diseñada para generar aun mayor
confusión.
Alexander DUGUIN habla incluso de una “METAFÍSICA DEL NACIONAL BOLCHEVISMO” aquí:
El
link anterior conduce a un larguísimo artículo donde podrá apreciar el
lector el pensamiento del filósofo putinesco ruso. Vale la pena el
esfuerzo de leerlo.
¿Es
sinceramente cristiano Duguin, tal como el mismo parece insinuar en
muchos lugares? Uno puede hacer el esfuerzo de creer que sí, o puede
tener serias reservas al respecto; a la vista de algunos aspectos de su
pensamiento y de algunos de sus actuales y pasados compañeros de ruta,
lo último parece mucho más prudente. En todo caso, su cristianismo es
cismático y herético, ya que es ortodoxo ruso.
Pero
es necesario, para mayor claridad, aprender el significado de los
términos, para que se vea que tan “inocente” es el posicionamiento
ideológico de Duguin; BOLCHEVISMO: un simple y sencillo diccionario
reconoce dos significados; 1. Régimen político comunista implantado en
Rusia tras la revolución de 1917. Y 2. Doctrina que preconizaba la
dictadura del proletariado.
No
quedan dudas entonces. Y menos aún si no se pierde de vista que el
bolchevismo es una creación judía. Veamos lo que los mismos judíos dicen
al respecto actualmente en el siguiente link:
Hay
cuestiones históricas que vienen a ser PIEDRA DE TOQUE, y sirven para
conocer frente a quién estamos. Pues bien, es definitivo, en este caso y
en todos los casos, cuál sea la posición que manifiesta la gente cuando
se trata de lo relacionado con la 2da Guerra
Mundial, con la Alemania Nacional-Socialista, la trama política
anterior y posterior a la misma, el rol cumplido por las autoridades de
la Iglesia Católica, incluido el Papa por supuesto, y principalmente
respecto de los llamados “CRÍMENES DE GUERRA DE LOS NAZIS”.
Respecto
de esas cuestiones, importantes y determinantes, el señor Alexander
DUGUIN se ha manifestado numerosísimas veces del mismo modo en que lo
hacen aquellos que defienden a rajatabla la PROPAGANDA ALIADA y JUDÍA.
Duguin defiende la actuación de la Rusia Comunista, más allá de algún
que otro pequeño cuestionamiento que le hace. En general, tampoco se
muestra nunca claramente contrario respecto de la diabólica Revolución
Judeo-Bolchevique de 1917.
Pues
bien; sin perder de vista ESE MARCO CONTEXTUAL (esto es muy
importante), veamos entonces cómo y usando cuáles palabras, Alexander
Duguin, en alguna parte del mismo escrito (hacia el final), descalifica
al Nacional Socialismo por responder al posicionamiento político de
Adolf Hitler: “En el nacional-socialismo alemán prevaleció la nefasta y quebrada línea católico-baviera de Hitler”.
Duguin, prefiere la línea “a la izquierda” de los nacional-bolcheviques hermanos Otto y Georg Strasser, llamada STRASSERISMO.
Siempre
es maestra la historia. En este caso pone aún más luz respecto del
Nacional Socialismo y de la FORTALEZA CATÓLICA en que Adolf Hitler había
convertido a Europa, más o menos conscientemente.
Porque
sencillamente los malos no pierden las guerras…; desde que el Misterio
de Iniquidad se ha vuelto omnipresente y gobierna los acontecimientos
mundiales, los malos ganan las guerras. Y los buenos son los que las
pierden. Y, si las pierden, es que no fueron funcionales al Misterio de
Iniquidad y no fueron tan malos.
Antes de atacar fuertemente la línea que puede llamarse “oficial” del NS (cuya principal figura es el Führer del IIIer.
Reich alemán), Duguin se había enredado en el pensamiento de René
Guenon, en el de Julius Evola, en el tantrismo, en las ideas marxistas,
en la ideología fascista, en lo que él llama “esoterismo de izquierda”,
en el muy particular y persistente MESIANISMO RUSO; en fin…, una mixtura
difícil y enredada a la que, por supuesto, Duguin se esfuerza en dar
cierta apariencia de coherencia.
En alguna parte menciona “El orden angelical de Eurasia contra la armada atlántica del capitalismo.”
En otro (y vaya si es llamativo): “Lo
irracional, desenmascarado por Popper como punto central de la doctrina
de los “enemigos de la sociedad abierta”, es en verdad el eje de lo
Sacro, el núcleo y fundamento de la Tradición. Estando así las cosas,
las diversas ideologías antilibrales –incluidas las ideologías
revolucionarias “de izquierda”– deben tener una relación con la
Tradición.”
Para terminar en un intento muy épico (aunque un poco alejado del mundo real, según creemos) donde afirma que: “El
reino del nacional-bolchevismo, el “Regnum”, el Imperio del Fin; he
aquí el cumplimiento perfecto de la más grande Revolución de la
historia, al mismo tiempo continental y universal.
Hablamos
del retorno de los ángeles, la resurrección de los héroes, la
insurrección de los corazones contra la dictadura de la razón. Esta
Última Revolución es tarea del acéfalo, el portador sin cabeza de cruz,
hoz y martillo, coronado por el sol de la esvástica eterna.”
Suficiente, para nosotros. Y no es que no entendamos de que habla,
o a que se refiere y hacia dónde pretende llevar a sus lectores o a
quienes lo siguen; por el contrario, resulta para nosotros ser
meridianamente claro; y nefasto.
Pero
veamos en los enlaces que siguen más del pensamiento de DUGUIN y de
alguno de sus seguidores, en donde no se escatiman alusiones al
“Pensamiento mágico” e irracional (como ya hemos visto”), ni tampoco
algunas y oportunas gotas de “Dialéctica Marxista”, por contradictorio
que pudiera parecer.
El último enlace habla de “insubordinación fundante”.
En
medio de la más formidable GUERRA SEMÁNTICA que jamás haya existido, y
luego de que, con la caída de la UNION SOVIETICA, se planteara el Mundo
Unipolar con la absoluta prevalencia del perverso régimen que encarna el
ideario del LIBERALISMO, encabezado por los EEUU de América, no
resulta ser para nada extraño que décadas después surgiese una REACCIÓN.
Pero, el SISTEMA procura
siempre CONTROLAR las inevitables reacciones. Si no las organizan ellos
mismos, procuran infiltrarlas para posteriormente utilizarlas y
reconducirlas.
Muchas
aparentes reacciones que hemos visto en los últimos años se inscriben
en dicha situación. Por ejemplo el triunfo presidencialista de Donald
Trump; el BREXIT y algunas otras reacciones en algunos países europeos.
Es
el caso. Lo que sea que haya en derredor de Alexander Duguin es éso; se
trata de una REACCIÓN CONTROLADA por las mismas fuerzas que manejan el
tan odiado sistema ideológico y político que representa el poder de los
EEUU, detrás del cual se encuentra la JUDERÍA INTERNACIONAL.
Duguin con el judío globalista Brzezinki
Y
nuevamente esta cuestión es clave, como siempre. Sin embargo, la
CUESTIÓN JUDÍA es un tema que jamás podrá encontrar el lector en ninguna
publicación de Alexander DUGUIN, ni en geopolítica.ru ni en
katehon.com.
Podríamos enunciar lo siguiente: “DIME DE LO QUE NO TE ATREVES A HABLAR, Y TE DIRÉCÓMO PIENSAS”, y se aplicaría perfectamente.
En
efecto, las apariencias suelen engañar, y Alexander DUGUIN parece a
veces ser un pensador “políticamente incorrecto” (lo que sería muy
bueno). Como él, aparecen una cantidad importante de exponentes de
distintas latitudes que, en los sitios mencionados, presentan de manera
más o menos clara diversas cuestiones, y distintas ópticas que recorren
un amplio arco no muy preciso.
Y
esto es lo que atrapa a muchos de los que detestan el liberalismo (que
detestable es, por cierto) y el actual estado de cosas, político,
económico, social, religioso, etc.
Cuesta a veces identificar la procedencia ideológica de ciertas ideas, o de muchas de las aportaciones que aparecen allí.
Lo
de GUERRA SEMÁNTICA, debe ser interpretado tal y como lo hemos
manifestado ante la lectura de los conceptos “INSUBORDINACIÓN FUNDANTE“.
Tal cosa representa claramente algo que debe ser descartado
inmediatamente por parte de los hombres que se debaten en lucha contra
el MISTERIO DE INIQUIDAD.
No
existe una cosa como “Insubordinación Fundante“; es completamente
contraria y contradictoria respecto de una inteligencia evangélica y,
principalmente, apocalíptica. Por ende se trata de un pensamiento que
generará automáticamente una posición anti-católica.
Es
un engaño; un intento de filtrar en los alicaídos remanentes católicos
conservadores y/o tradicionales, ideas y pensamientos que más temprano
que tarde significarían la destrucción de todo pensamiento Tradicional.
Inmersos
estamos en una batalla por las inteligencias. Lo hemos dicho muchas
veces. Y esto demuestra que se trata de una pelea a muerte.
Alexander
DUGUIN es un pensador más “políticamente correcto” (y eso es muy malo)
de lo que puede llegar a suponerse en un primer acercamiento a sus
escritos y ponencias. Tan correcto es que no puede permitirse atender el
punto central; es evidente.
DUGUIN
nunca habla de la CUESTION JUDÍA, decíamos más arriba. Mientras que
Vladímir Putin, (a quien Duguin innegablemente tiene por su propio líder
político actual), admitió públicamente (aunque con un evidentísimo e
incómodo embarazo) que el politburó soviético al inicio de la U.R.R.S.
estaba integrado en un 85 % por judíos; y que el comunismo fue un
invento judío; y que Marx lo era, tanto como Trotsky, Lenin, etc… DUGUIN
SE GUARDA MUY BIEN DE HABLAR DE DICHA CUESTIÓN.
Existe
actualmente un estado de cosas de cuya gravedad no es necesario hablar,
por conocida; pero si es quizás importante delimitar ciertas cuestiones
para una mejor interpretación.
Transitamos
un espacio y un tiempo en el cual muchos hombres que, todavía hoy se
atreven a mantener e incluso ostentar un pensamiento de raigambre
Tradicional (o dicho de otro modo, que viven y piensan afirmados en
principios, valores, conceptos y preceptos de carácter Tradicional),
están siendo influenciados y atacados por medio de ideas CONFUSAS, de
falsa apariencia conservadora; ideas que se muestran inclusive
refractarias respecto del MISTERIO DE INIQUIDAD que se manifiesta en el
mundo, a lo largo y a lo ancho de la Tierra.
Es la hora y el poder de la Tinieblas.
En
una analogía perfecta, el mismo poder de las Tinieblas al que hace
mención oportunamente el Verbo hecho Hombre, en el terrible momento de
Su entrega, es aquel que, vigente también hoy, aparece pero ahora para
entregar a las INTELIGENCIAS.
Para entregarlas al Misterio de Iniquidad; a la REVOLUCIÓN, al ANTICRISTO, o LEVIATHAN.
Ideas adecuadamente elaboradas ad hoc, para
que los que todavía están en condiciones de pensar queden impedidos de
hacerlo en función de la Verdad y puedan ser re-conducidos, por medio de
apariencias, hacia “placebos” ideológicos funcionales al régimen de la
actual gobernanza mundial.
Hemos escrito mucho al respecto.
Se abre una ventana a explorar y todo un campo a delimitar.
Primeramente
respecto de cuáles serán las incidencias de los sistemas de ideas a los
cuales hacemos alusión y son funcionales, como hemos dicho, a la
judería.
También
respecto de la Rusia actual y su rol en el actual estado de cosas. Esto
último necesita ser esclarecido progresivamente toda vez que sabemos
que inevitablemente habrá acontecimientos terribles y violentos que
diezmarán la población a escala planetaria; pestes, hambre, muerte, que
serán sin dudas consecuencias de guerras, o mejor dicho, de una Gran
Guerra Universal.
En
vísperas de que ocurran todas esas cosas, ya está sucediendo lo que
hemos visto sucintamente en este artículo. La batalla es por las
inteligencias y éste es un momento difícil…; tal vez sea EL MOMENTO
CRUCIAL para todas estas cosas y, por supuesto, será determinante. Si
ese es el caso no debemos andar lejos de acontecimientos dramáticos.
Visto en: Radio Cristiandad
Nacionalismo Católico San Juan Bautista










