Video: Mauricio Macri en 1990 confesó integrar la patria contratista, “asociación de la burocracia con algunas empresas”
Con
la aparición de los cuadernos del chofer Centeno, el siguiente video
del programa Tiempo Nuevo de Bernardo Neustad de noviembre de 1990, ha
adquirido una tremenda actualidad. Dado que en él, ante la pregunta de
Neustad “cuando yo te digo patria contratista, te sentís bien o mal”, el actual presidente de la Nación Mauricio Macri confesó: “me
siento directamente involucrado, porque soy responsable de ese sector
al cual se lo llama patria contratista… que es la sociedad entre la
burocracia y algunas empresas… y la mejor manera que se acabe es cuando
no hay más plata”. Además en él hay imperdibles declaraciones del actual presidente y su padre Franco, procurando justificar los “aprovechamientos”
de la patria contratista. La que hoy con el escándalo del Cuadernogate
está reluciendo con todo su esplendor, a la par que la Justicia declaró
la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, y en el Congreso no
se sabe muy bien qué hacer con la ley de extinción de dominio.
Redacción – 30/8/2018
Ningún dirigente resiste una archivo en
Argentina suele ser el dicho popular, lo cual es muy penoso para un
país. Y lamentablemente este es el caso del actual presidente de la
Nación Mauricio Macri, conforme surge del programa audiovisual “Tiempo
Nuevo” de noviembre de 1990, conducido por el legendario periodista y
comunicador Bernardo Neustad. Que tuvo la virtud de descarnar para la
posteridad, la pertenencia del actual presidente de la Nación y su
familia, a la delictual “patria contratista”.
En momentos en que ella como nunca ha
quedado desnuda ante la vista de todos, con el escándalo del
Cuadernogate. Aunque a toda costa eso trate de ser disimulado por una
más que dudosa justicia, el Gobierno, y los medios ultraoficialistas,
que pretenden poner la fecha de fundación de dicha “patria” delictiva, a
comienzo de este siglo.
Ver CUADERNOGATE: Bonadio se las toma para tratar de preservar lo que tramitó, que es tachado de nulo
Cuando lamentablemente ella existe desde
hace siglos. Con solo nombrar la River Plate Mining Association, que
tenía como accionista a nuestro primer presidente, Bernardino Rivadavia.
Y estaba enfrentada con la Famatina Mining Company, que tenía como
accionista al gobernador de la Rioja, Facundo Quiroga, financiadas ambas
por capitales ingleses. Originándose así las sangrientas guerras entre
unitarios y federales que duraron décadas.
Otro de los innumerables casos
conocidos, es el de la empresa constructora Funes & Bialet. Que a un
precio enorme hizo a fines del XIX el legendario primer Dique San Roque
cordobés, considerado entonces la obra grande de Sudamérica. Y por su
defectuosa construcción pocos años después hubo que reemplazarlo, además
de haber originado un proceso penal al respecto, como parece ser un
clásico en la materia. Siendo el primero de los nombrados el cuñado
cordobés del entonces presidente Julio A. Roca, y también de su
inmediato sucesor, Miguel Angel Juárez Celman.
http://www.lavoz.com.ar/opinion/mitos-viejo-dique-san-roque
En la primera parte del siguiente video,
después de hacer duros reproches al grupo Macri por su accionar en la
economía, Neustad pregunta “patria contratista Sr. Macri”, a lo que Franco responde: “la
patria contratista ha llegado a ser patria contratista porque los
empresarios han tenido durante muchos años que administrarse con reglas
del juego muy confusas, que permitían que hubiesen quizás algunos aprovechamientos, quizás algunos errores que han aprovechado, quizás algunas ingenuidades que han aprovechado. Y ha habido una relación entre contratistas y proveedores del estado muy confusa y sumamente no tan conveniente”.
“Yo creo que si hubo patria contratista, también ese concepto, esa forma, esa modalidad de tratar los negocios, tiene que desaparecer con este cambio profundo que el país está enfrentando”.
Refiriéndose así al gobierno de Menem, que después con sus
privatizaciones a lo rusa, paso a ser considerado el gobierno más
corrupto de la historia argentina hasta entonces. Bautizado ‘pizza con
champagne’, por ser una mezcla entre ordinario y nuevo rico, que
rechazaba la austeridad y prefería la ostentación.
Junto a empresarios como los Macri, que
pese ya ser ricos, siguieron enriqueciéndose velozmente. No obstante
haber arribado al país solo cuarenta años atrás de esa entrevista, como
se dice vulgarmente, con una mano atrás y otra adelante. Y en ese corto
lapso de tiempo, como contratistas del Estado, pasaron a ser juntos con
otros de sus colegas, los nuevos dueños de Argentina.
Seguidamente, ante la pregunta de
Neustad a Mauricio sobre su rol en la empresa, este contesta que se
desempeñaba en el comité del holding “que se reúne semanalmente para fijar la política general del grupo”. Y seguidamente, siendo esta la parte imperdible del video, ante la pregunta de Neustad, “cuando yo te digo patria contratista, te sentís bien o mal”, el actual presidente de la Nación confesó: “me siento directamente involucrado, porque soy responsable de ese sector al cual se lo llama, mal llama patria contratista”.
A continuación el actual presidente de la Nación trató de justificar su accionar diciendo: “Creo que coincido perfectamente en que nunca nadie es culpable por si solo de lo que pasa, es un poco las reglas del juego en el cual uno se tiene que desenvolver, y ha permitido que ciertas empresas, por esas reglas que siempre tiene huecos en los cuales alguien se puede filtrar, ha permitido que se desarrolle esta sociedad
entre la burocracia y algunas empresas. Y al final la mejor manera que
se acabe es cuando no hay más plata. Si en un momento no hay más plata,
sí que se acaba”. O sea que se acaba después que “nos robamos todo”, se sinceraba el actual presidente 28 años atrás, en 1990.
A continuación la voz cantante la toma nuevamente su padre Franco, quien se despacha con una perorata diciendo que “siempre está delante la política, luego todo es simple”.
Proponiendo en consecuencia licitaciones internacionales, como las que
pasó a comandar Odebrecht, selección más rigurosa y concentrada de
contratistas, y aumentos de garantías, con lo cual supuestamente, “la patria contratista realmente pasa a ser un mito”.
Seguidamente Franco hace una ilusa sanata respecto la transformación que se estaba dando en el país, diciendo: “todo
concurre a que claramente el poder político, la opinión pública, la
masa obrera, los sacrificados, la clase media, los que están bien y
están mal, todos estamos dispuestos a que esto cambie, pero estamos
convencidos que un poquitito más allá del cambio, vamos a tener la
Argentina que todos queremos.”
Finalmente irrumpe en el dialogo nuevamente Mauricio, diciendo cortante: “concesiones”. Y ante la interrogación de Neustad diciendo “cómo”, responde: “Para
terminar, licitaciones en el mayor caso posible enfocadas para la
concesión, o sea que el riesgo empresarios sea total, hace la obra y a
su riesgo le cobra al usuario”.
Afirmación que arranca la risa burlona de Neustad, y dice: “me
hablan de riesgo empresario, pero son caraduras ¡que son! ¿el riesgo
empresario en Argentina? ¡Ustedes, pedidos por ustedes! ¡doctor tomemé
la fiebre¡.
El riesgo empresario y otras sutilezas
Por un lado el riesgo empresario
reclamado por los Macri, hace recordar a la concesión de los corredores
viales que vinieron después, de las que se quedaron con varias. En las
cuales los concesionarios, por pintar las demarcaciones viales,
desmalezar las banquinas, y hacer bacheos, pretendían cobrar altísimos
peajes, como si hubiesen construido las rutas. Con planes de mejoras de
ellas que muchos incumplieron, y en las que por su peligrosidad al ser
de doble mano, seguían muriendo a diario decenas de argentinos.
Y ahora esas concesiones reclamadas
entonces por Mauricio Macri, hacen recordar los planes viales PPP, con
contratos con redacciones, fórmulas, y siglas, que parecen jeroglíficos.
Donde priman las cuestiones financieras, que serán los nuevos grandes
huecos por donde se filtrará en un futuro la patria contratista, en
alianza con la patria financiera. A la par que las actuales
devaluaciones multiplican las ganancias que los contratistas, muchos de
ellos involucrados en el Cuadernogate, habían proyectado al momento de
licitar.
Con dicho escándalo, ha quedado expuesto
ante los ojos de todos el obsceno trasfondo de la patria contratista.
Que ha sido la base la fortuna de quienes como los Macri, Rocca, Roggio,
Eurnekian, Perez Companc, Cartellone, etc, pasaron a ser los nuevos
dueños de la Argentina, a la par que esta se hundía en su debacle, y
explotaba en ella la pobreza.
Pero simultáneamente han sucedido otros
dos hechos notables, que pueden incidir directamente en la cuestión. Uno
es el reciente fallo de la Cámara de Casación Penal, que declaró
imprescriptible el caso IBM DGI. Que es un ejemplo notable de la patria
contratista, al contratarse un sistema de computación a IBM para atender
los aportes jubilatorios a la ANSES y AFJPs por 500 millones de
dólares. Cuando el costo inicial que se había estimado era diez veces
menor, de 50 millones de dólares.
Para ello dos de los tres integrantes de
dicha Cámara, se basaron en el Art 36 de la Constitución nacional, que
declara la imprescriptibilidad de los hechos que atenten contra con el
sistema democrático, agregando: “Atentará asimismo contra el sistema
democrático quien incurriere en grave delito doloso contra el Estado
que conlleve enriquecimiento, quedando inhabilitado por el tiempo que
las leyes determinen para ocupar cargos o empleos públicos.”
Curiosamente quien voto en disidencia
con ese fallo, fue el camarista Mariano Hernán Borinsky, que aceptó la
prescripción de esa causa. En la que los imputados encabezados por el
entonces director de la AFIP Ricardo Cossio, desplegaron mil y una
chicanas a los efectos de lograrla. Siendo este integrante de la cámara
el más cercano al actual Gobierno, al haberle encargado la redacción del
nuevo Código Penal. Jurista que parece advertir que la jurisprudencia
que se establezca en relación al pasado, como el que arrastran los
Macri, puede hacer que la escopeta se dispare para cualquier lado.
El otro asunto es el proyecto de ley
oficialista de extinción de dominio, para decomisar los bienes de los
acusados por diversos delitos, entre ellos los de corrupción. El que
desde la Cámara de Senadores volvió a la Cámara de Diputados con una
versión lavada, que recorta notablemente sus efectos. Pero no obstante
la posibilidad que Diputados pueda imponer su versión original por
simple mayoría, sorpresivamente se abrió un debate en el interior del
oficialismo, para convalidar la versión lavada del Senado. No sea que
como sucedió con la ley de arrepentidos impulsada por el oficialismo, la
escopeta también dispare hacía cualquier lado, o sea hacia cualquier
fortuna mal habida. Cuya parte en negro muchos de los integrantes de la
patria contratista la declararon en el blanqueo de capitales que les
concedió su ex integrante, el presidente Mauricio Macri.-
