Un gobierno en reversa. Por Miguel De Lorenzo
Es difícil encontrar una resolución de Macri, de la que no se haya arrepentido a las pocas horas.
Es un presidente de súbitos
arrepentimientos, o de débiles convicciones. Un presidente que formulada
una propuesta no puede sostenerla más allá de la primera marcha de
trescientos tipos en la calle pidiendo lo contrario.
Es más una tristeza, que un preidente.
Ha ido y venido con propuestas de leyes y
decretos, los ha hecho y deshecho y contrahecho de acuerdo a las más
suave brisa que soplara en sentido contario.
Pero lo que resulta incomprensible,
donde caen todas las explicaciones, lo verdaderamente inentendible es
que un tipo sin convicciones, sin ideas propias por la que luchar, haya
querido ser presidente.






















