domingo, 7 de diciembre de 2014

El resurgimiento de la independencia judicial cambia el escenario electoral

El resurgimiento de la independencia judicial cambia el escenario electoral

diciembre 7, 2014
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bonadio-84787
La estabilidad del kirchnerismo en el poder estuvo desde un primer momento fundada en la absoluta subordinación de los poderes Judicial y Legislativo al Ejecutivo. No por nada la primera operación política de Néstor Kirchner como presidente fue usar la cadena nacional para reclamar las cabezas de los ministros de la Corte Suprema de Justicia. Este equilibrio acaba de romperse y CFK sólo controla ahora dos poderes. La justicia está comenzando a funcionar como poder independiente y las consecuencias políticas de este hecho pueden cambiar el curso del proceso electoral. 
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Dos procesamientos dictados en las últimas horas marcan la tendencia. El juez Rodolfo Canicoba Corral, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 6 dispuso el procesamiento, sin prisión preventiva, de Enrique Omar Suárez, alias “el Caballo”, secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), en una causa por entorpecimiento del transporte. Por su parte, El juez Marcelo Martínez De Giorgi -hasta ahora de bajo perfil- llamó a declarar al ministro de Justicia por su actuación como director de Aerolíneas Argentinas antes de la estatización de la empresa. Se sabe, por otra parte, que, antes de que el 1° de enero empiece la feria judicial, el jefe del Estado Mayor del Ejército podría ser citado en una de las causas que se le siguen por corrupción. A esta altura, el cristinismo empieza a vislumbrar con absoluta claridad las alternativas a un año vista. Sólo conservando el poder o una enorme cuota del mismo, conseguiría evitar que la presidente y tal vez varios cientos de funcionarios y ex funcionarios sean procesados por actos de corrupción. Los efectos políticos de este nuevo escenario empiezan a sentirse. Para empezar, Daniel Scioli se ve favorecido por la creciente angustia del funcionariado K, que ahora ya dedica parte de su tiempo a consultar los estudios de los penalistas amigos. Una forma de eludir la cruda realidad: cuando se pierde el poder, es imposible ganar en Tribunales. La renuncia de Rafael Folonier, titular de la Unidad Presidencial y parte del Gobierno desde la gestión de Néstor Kirchner, y su pase al sciolismo tienen un significado especial. Folonier no sólo era el canciller en las sombras de los Kirchner sino el nexo más directo con Fidel y Raúl Castro, así como con las FARC y parte del régimen venezolano. Que un operador de este perfil se suba a la ola naranja podría significar que el diálogo entre el gobernador y la cúpula de La Cámpora se está profundizando. Éstos y otros síntomas, más el evidente deterioro de su salud, hacen que el correr del calendario le reste todos los días algo de poder a la presidente. La reacción a este proceso no se hizo esperar y es la inminente sanción de la ley para establecer la elección de los representantes al PARLASUR. CFK, a la búsqueda ya desesperada de fueros, encabezaría la boleta del FpV, tal vez la primera de la sábana, es decir la más visible. En este punto es donde alrededor de Scioli retorna un clima de angustia: es que la aparición de la presidente como candidata la convertiría en el centro de la campaña electoral y hasta existe la posibilidad de que la elección se convierta en un plebiscito sobre su gestión. De ser así, el horizonte electoral del oficialismo se achicaría a medida que crezca el protagonismo de ella. Para Sergio Massa, Mauricio Macri y UNEN, la boleta con el apellido Kirchner en caracteres gigantes es un alivio, porque los tres principales sectores de la oposición le temen a la imagen neutra y moderada de Scioli, que en este caso se vería arrastrado por el destino trágico de su jefa.
Una segunda consecuencia del resurgimiento de un Poder Judicial independiente es que la campaña electoral puede quedar anclada al debate sobre la corrupción, aun por encima de la inflación y la recesión. De ser así, ni Massa ni Macri estarían en su escenario ideal, que es la crítica a la economía cristinista. Sí crecería, en cambio, la línea más dura de UNEN, expresada por Elisa Carrió.
Un tercer efecto a considerar tiene que ver con las expectativas reales del kirchnerismo. En tanto en la Casa Rosada se crea posible un triunfo en primera vuelta, el oficialismo se movería con cierta cautela para mantener la situación económica bajo control. Nadie puede decir qué decidirían, en cambio, CFK y su núcleo duro si llegan a la conclusión de que habrá segunda vuelta y que en ella sufrirán una derrota aplastante, porque el electorado independiente se volcaría masivamente hacia Massa, Macri o quien fuere el candidato opositor. No hay que descartar que, en ese caso, el kirchnerismo opte por incendiar el país, dejando una economía arrasada y condiciones de ingobernabilidad alarmantes.
Una última consecuencia a analizar sobre el resurgimiento de la justicia independiente son sus proyecciones sobre los socios empresarios del kirchnerismo durante más de una década. En las últimas semanas, representantes de una de las principales centrales empresarias del país sondearon a varios camaristas federales sobre qué alcances puede llegar a tener la apertura de causas de corrupción. El fantasma del caso Skanska está latente y en varios de los principales grupos económicos se empieza a instalar el nerviosismo. Hábil capitalizadora de las debilidades ajenas, CFK percibe este fenómeno y lo usa para extorsionar al empresariado. La denuncia sobre las supuestas 4040 cuentas de argentinos en Suiza contiene un claro mensaje: “si nosotros nos caemos, ustedes también”.
De paso, el enorme operativo de apriete montado por Ricardo Echegaray, el titular de la UIF, José Sbatella, el director del BCRA, Pedro Biscay, y el jefe de la PROCELAC, fiscal Carlos Gonella, también tiene otro objetivo: cerrarles las puertas del financiamiento a los dos sectores de la oposición más débiles económicamente: Sergio Massa y UNEN. Cada vez más, el gobierno está concibiendo la próxima campaña electoral como una batalla logística donde sólo el PRO, administrador del tercer presupuesto del país, estaría en condiciones de hacer frente eventualmente a tres elecciones generales nacionales. Es decir, las PASO, la primera vuelta y el ballotage, si lo hay.

El gatillo de Singer

Carlos A TortoraEn este proceso sumamente dinámico, un disparador importante de las reacciones del gobierno está en los EEUU. Los abogados de NML Elliott cierran el cerco sobre las empresas atribuidas a Lázaro Báez y Cristóbal López en el Estado de Nevada, Estados Unidos. Podrían obtener mañana acceso a documentos clave que relacionan a los empresarios con fuga de dinero supuestamente vinculada a la corrupción en Argentina. Paul Singer insiste en que las empresas deben entregar documentación que les permita vincular el dinero negro a un entramado de sociedades en Seychelles, Suiza, Estados Unidos y Uruguay -entre otros países- creadas desde el estudio Mosseck Fonseca en Panamá. Los buitres aseguran que cuentan con más información “que une” al estudio “con el esquema de malversación de fondos de Báez”. En particular, mencionaron datos provistos por bancos de Nueva York, que trazan una línea entre el empresario santacruceño con la empresa suiza Helvetic, sociedad que está en el centro de las sospechas de lavado. El juez Cam Farenback, a cargo del caso, citó a una audiencia para el próximo viernes 12 de diciembre en la que se espera una respuesta a los pedidos del fondo, que ganó el caso por la deuda argentina en Nueva York. El proceso se enmarca en las iniciativas con las que Singer espera obtener fondos de la corrupción como parte de pago. Está claro que el montaje realizado por Singer y sus socios apunta a sentarlo a Axel Kicillof en la mesa de las negociaciones y obligarlo a que pacte un acuerdo de pago sobre la sentencia de Thomas Griesa, a la cual se le van sumando los reclamos de otros fondos, hasta llegar a los U$S 6000 millones. Si las revelaciones sobre el caso Báez estallan en USA, se produciría una sinergia con la rebelión judicial en Buenos Aires. La presidente empezaría a correr el riesgo de ser requerida, junto a sus hijos, por un tribunal de los EEUU y, a la vez, los jueces federales locales que ya rompieron relaciones con el gobierno, empezando obviamente por Claudio Bonadío, estarían obligados a conectar el caso Hotesur con la causa Báez y las revelaciones sobre las 123 sociedades de aquél en Nevada. Entonces, el impacto político de la globalización de la corrupción K sería aún mucho mayor.