El verso K, una cuestión filosófica e ideológica
El kirchnerismo sigue encontrando atajos para justificar sus actos,
Jorge Capitanich fue más allá de “El Relato” y buscó un estrambótico
fundamento para explicar el porque de la presión fiscal y el cobro del
impuesto a las Ganancias. Dijo que “para nosotros pagar Ganancias es
filosófica e ideológicamente necesario”.
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Con esta nueva herramienta el
kirchnerismo parece querer explicar su propia filosofía e ideología, la
del robo descarado.
En todo armado político están esos miembros que son más papistas que
el Papa, pero siempre terminan dejando en evidencia lo que realmente son
cuando intentan defender lo indefendible, como le pasó a “Coqui”
Capitanich, quien en uno de sus ‘Aló Argentina’ dijo que el cobro del
impuesto a las Ganancias es “filosófica e ideológicamente necesario”,
pero no contento con esto, fue por más: “el que más gana debe ser el que
más solidariamente contribuye”. El ministro Kicillof diciendo que está
todo controlado o que la inflación no es del 40%. Y por último la
inefable Diana Conti, preguntando si alguien duda de la honestidad de
Cristina. Sí Diana, todos.
Con dichos como estos cualquier análisis está demás, hablan por si
solos, y quizás la estrategia de la oposición, que no sale a rebatir
esos dichos sea para que estos personajes “se quemen solos”, hay que
dejar que hablen y que actúen, porque el poder no se ejerce con soberbia
y autoritarismo, ahora acaban de sacar una ley que busca impunidad en
sus hechos filosóficos e ideológicos, entre ellos la corrupción, pero no
se dan cuenta que la gente se cansó.
La intolerancia, la mentira, el autismo político demostrado en cada
acción del gobierno le allana el camino a la oposición y con algo de
suerte lo que ellos se creen que va a ser un sello de poder para
condicionarlo a Daniel Scioli, como es entronar a Cristina, poniéndola
de candidata en el Parlasur en busca de inmunidad, entre otras cosas, va
a convertirse en el sello de despedida del kirchnerismo.
Pero al contrario de lo que el cristinismo piensa, poner a la
presidenta como candidata puede no ser tan favorable, ya terminaron
otras veces algunas expresiones políticas, y puede que el kirchnerismo
se termine de una vez por todas, como aquella noche que se terminó el
menemismo cuando Carlos Menem se negó a ir al balllotage con un invento
de Eduardo Duhalde, llamado Néstor Kirchner. Entonces con algo de
inteligencia y humildad se pueda terminar con dos mitos, el de Cristina
Kirchner y el de Daniel Scioli, porque el gobernador de Buenos Aires no
es tan bueno ni tan abierto, y no va a hacer, como algunos dicen, como
hizo Néstor con Duhalde que lo terminó traicionando, si Scioli aguantó
tanto hasta ahora no fue por su visión “zen” sobre la política y la
convivencia democrática, sino porque evidentemente hay carpetas y muchas
otras cosas en su contra que lo tienen bajo el pie de Cristina.
Puede ser que algunos en la oposición esperen eso y no actúen, pero
hay que darse cuenta que la gente tiene un día a día y pueden sentirse
decepcionados a verlos casi inmóviles, esperando. Hasta el mismo Jorge
Lanata intenta provocar diciendo que va a ganar Scioli, parecería como
un llamado a despertar a la oposición, porque este es un gobierno que
solo se encargó de sus propios amigos y de llenarse los bolsillos, que
no pudo resolverle los problemas a la gente, muchas veces generados por
ellos mismos, que nos dice que hay que ser solidarios pero Cristina
Kirchner y sus millonarios funcionarios parecen estar exentos de esa
máxima, porque la presidenta, como tantos otros empresarios, parece
querer “evadir” la solidaridad, con un vicepresidente procesado, una
inflación incontrolable, una inseguridad creciente. Por todo esto los
opositores tienen la oportunidad de cambiar las cosas, pero ¿están a la
altura de lo que la gente necesita?
