sábado, 6 de diciembre de 2014

¿FRANCISCO MILENARISTA?

¿FRANCISCO MILENARISTA?


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Ha habido unas declaraciones de Francisco en su reciente alocución semanal, que algunos medios han interpretado, en mi opinión erróneamente, en el sentido de que los animales también podrían ir al cielo.
Ese fue el caso del especialista en temas vaticanos del diario italiano Corriere della Sera que no tiene dudas acerca del significado de la alocución del “pontífice”: “Amplía la esperanza de salvación y bienaventuranza  escatológica a los animales y a toda la creación”
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Ahora bien, en mi opinión lo que de verdad podría deducirse de las declaraciones de Francisco seria la existencia  de un tiempo futuro  en el que los animales-no sólo las mascotas- convivan mansamente  con los hombres y mujeres.:”el lobo dormirá con el cordero“. (Me parece que habría que excluir, por un mínimo sentido común que se tenga, a las moscas que revolotean cerca de los excrementos, pulgas, chinches arañas, alacranes… que más parece que han sido creados para incordiar, probablemente en castigo del pecado original)
Éstas son algunas citas de Francisco en la alocución:
“La Sagrada Escritura nos enseña que el cumplimiento de este maravilloso diseño también afecta a todo lo que nos rodea.”
Él  llegó a citar de San Pablo, San Pedro y el Libro de la Revelación en apoyo de la opinión de que “lo que viene … por lo tanto, es una nueva creación”.
Y agregó: “No es una aniquilación del universo y todo lo que nos rodea. Más bien es llevar todo a su plenitud de ser, a la verdad y la belleza “.
Si TODO  lo que nos rodea  va a ser llevado a su PLENITUD, parece claro que los animales que nos rodean, según la personal teología de Francisco, estarán con nosotros, en ese mundo de “belleza y verdad” y podríamos añadir armonía, feliz convivencia, en el que las personas quizás recuperen su longevidad antediluviana, la tierra dé óptimas cosechas, y tantas cosas más que podrían extraerse de otros textos bíblicos no citados por Francisco, pero que se encierran en la palabra “plenitud”. Plenitud de conocimientos, bondad,  y hasta salud, riquezas, y bienestar.
Yo no sé si esto puede identificarse, prescindiendo de su duración, con el tan discutido Milenio. Pero de seguro se le parece. Si fuera así tendríamos en Francisco un decidido partidario del Milenio.
Creo que la alternativa, es decir que el verdadero Milenio sea una eternidad feliz en el cielo, decididamente es algo distinto a una “transformación”:
Todos decimos que habrá una continuidad entre este mundo y el gozo del futuro, [pero también] una transformación”, dijo Gianni Colzani, profesor emérito de Teología en la Universidad Pontificia Urbaniana de Roma.
“Es el equilibrio entre las dos cosas lo que no estamos en condiciones de determinar. Por esa razón, creo que no debemos hacerle [a Francisco] decir más de lo que dice “.
Quizás algunos en el blog, que tan ardientes batallas han sostenido en pro y en contra  del Milenio, pudieran aclararnos si de las palabras de Francisco se deduce su adscripción al milenio lacunciano, que al fin y al cabo es planta  del Cono sur americano.
Y de paso nos podrían aclarar el papel de los animales- ¿todos? y si no todos ¿cuales?- tendrán parte en ese milenio.
A mí personalmente me cae bien- no quiere decir que la acepte- la descripción que un vidente de las apariciones de Ezquioga hizo de los  “Mil años que reinará Cristo bajando del cielo con los bienaventurados en la tierra“. Aunque en el cielo los bienaventurados gozan ya de la visión beatífica y de muchos bienes accidentales, parece que debieran reinar también en esta tierra que fue escenario de sus lágrimas, a veces de su martirio, en una tierra transformada por la presencia del Cordero y ya no sometida al rigor de las estaciones, de las carencias y sequías en una tierra escenario de una felicidad, ya no natural, sino sobrenatural, puesto que los bienes que proporcione no serán más que bienes accidentales en unos bienaventurados que gozarán de la visión beatífica.
Pero seguiría la pregunta inquietante ¿También estarán lo animales? ¿Nuestros queridos animales? ¿Aquellas queridas mascotas cuya muerte nos llenó de tristeza y hasta de lágrimas?  ¿Las veríamos retozar a nuestra vera en esa tierra transformada en la que “todo lo que nos rodea será también objeto del maravilloso diseño de la creación“?
Aquí cedo la palabra, para que nos aclaren la mente de Francisco y de paso la naturaleza del Milenio en cuanto a animales se refiere,  a nuestros expertos milenaristas. Y también-¿por qué no?- a nuestros puntillosos antimilenaristas.