Lo ridículo del Sínodo: El sacrilegio que hizo que toda la sala sinodal llorara
No sabemos si algo de esto es
cierto. No sabemos si la historia original es verdadera; el participante
no identificado del Sínodo que pudo haber dado a conocer este relato,
pudo habérselo inventado. No sabemos si realmente causó “conmoción” en
la asamblea (otra perturbación que no haya sido la causada por el horror
al sacrilegio de cómo se trata a Nuestro Señor en el Santísimo
Sacramento en la diócesis de la narración). Si fue cierto que la
“conmoción” era “general”, o si solamente el portavoz de habla hispana
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede (el sacerdote de Chicago padre
Manuel Dorantes, la contraparte en español del padre Rosica) fue “el
conmovido”, y decidió compartir su “emoción”. Lo que sí es cierto es que
el padre Dorantes contó esta historia en la conferencia de prensa
oficial del día de hoy (jueves 15 de octubre).
En cualquier caso, todo es una mezcla poco apropiada: falsedades,
sacrilegios, emocionalismo barato, Nuestro Señor tratado ya sea como un
rehén de las emociones o mejor aún como una galleta glorificada, la
completa falta de objetividad de los que deben proporcionar las noticias
(de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, todos atados a su propio
“sentimentalismo” y “conmoción” personal manipuladora) y la misma
actitud de los medios de comunicación que no están haciendo su trabajo
correctamente y tampoco se avergüenzan de no informar convenientemente
sobre las “opiniones emocionales” de estos portavoces, como si fueran
noticias reales; todo está atado en el encuentro religioso más
surrealista de la historia de la humanidad. Todo hace que el Vaticano II
parezca angelical en comparación con este encuentro; este patético
Sínodo consigue que incluso la pieza más ridícula de la literatura o la
película más barata sean sublimes. Han perdido verdaderamente todo el
sentido de la vergüenza, siempre y cuando puedan alcanzar lo que
quieren: el cambio completo en el significado de las palabras de Nuestro
Señor Jesucristo sobre el matrimonio, como la Iglesia siempre las ha
comprendido.
Opinión de Yves Daoudal:
Insoportable
Durante la rueda de prensa diaria de la
Pravda* del Vaticano sobre el Sínodo, el portavoz del idioma español,
informó de un momento “profundamente conmovedor” en las intervenciones
ante la asamblea plenaria, según La República, cuyo periodista Antonello Guerrera escribe en Twitter, que es “la historia que hizo llorar al Sínodo” [sic]. (Esto también se publica en el Vatican Insider, que habla de “palabras emocionalmente fuertes”).
Como todos saben, desde ayer por la
tarde, el Sínodo no discute de otra cosa, una vez más, que no sea de
“los divorciados vueltos a casar”… Bueno, entonces, un obispo (cuyo
nombre no se revela) habló de una misa de primera comunión, en la que un
pequeño muchacho, recibiendo la hostia en la mano, la partió en dos,
con el fin de dar la mitad a su padre, ya que este último es divorciado y
vuelto a casar, y por lo tanto no puede recibir la comunión de manos
del sacerdote…
¿Cuándo llegaremos al fondo para que podamos comenzar a subir de nuevo? [Fuente]
[Traducido por Cecilia González. Artículo original]
*Nota aclaratoria de la traducción: Pravda era el periódico oficial del Partido Comunista de la Unión Soviética.

