EL VERSALLES ARGENTINO - "..aparente democracia formal, donde el pueblo CREE que elige libre democráticamente los sucesivos gobiernos, en realidad elige lo que previamente ha sido seleccionado por el enemigo, sus serviles agentes gerenciadores de sus intereses...", Argentina convertida en PAIS ESCLAVO...
Por que nos vienen ganando...?! - "AL
ENEMIGO LO TENEMOS METIDO ADENTRO COMO UN TUMOR CANCERIGENO CARCOMIENDO
LA PATRIA, DEBE SER EXTIRPADO" de otra manera la Argentina resulta
INVIABLE no tendrá nunca una economía saneada, desarrollo pleno,
justicia eficiente, Fuerzas Armadas y de Seguridad, DIGNIDAD y SOBERANIA
PLENA para nuestro pueblo...
Objetivo "Sumisión, Estallido Final y Desintegración del Estado Nación"
La Argentina está sufriendo las
consecuencias de su "tratado de Versalles", las asombrosas similitudes
entre la destrucción de Alemania, en 1919, y la catástrofe argentina del
presente.
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LA CUEVA DE LA SERPIENTE "Tratado de 1990 entre Argentina y Gran Bretaña"
La rendición incondicional de la
Argentina y SUBORDINACION DE LAS FUERZAS ARMADAS ARGENTINAS A LAS
FUERZAS ARMADAS BRITANICAS)...
"A partir del 31 de marzo de 1990 la
Patagonia Argentina y el Mar Austral Argentino son objeto de una
soberanía virtualmente compartida con Gran Bretaña. La “BILATERALIDAD”
de las relaciones militares entre Inglaterra y la Argentina en esa zona
excluye toda participación para el EJERCITO ARGENTINO. También excluye
cualquier participación de terceros Estados y de organismos
internacionales. Es así como la Argentina marítima y aérea queda en su
parte austral bloqueada, vigilada y aislada por la hegemonía de una
Potencia Extra continental que usurpa un archipiélago de su territorio y
que además es árbitro permanente de sus fronteras con la República de
Chile"
“TODO ESTO HA SIDO CONCEDIDO Y ACEPTADO POR ARGENTINA A CAMBIO DE NADA”
La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
fue una contienda tremenda en todo sentido de la palabra. Para tener una
idea aproximada, digamos que en la batalla de Verdún murieron 530.000
hombres y en la ofensiva del Somme, las bajas superaron el millón. El
saldo final de la gran Guerra fue de 10 millones de muertos y 20
millones de heridos y mutilados en el campo militar, sin contar las
numerosas bajas civiles.
Alemania, el país vencido, sufrió la
peor parte con 2 millones de muertos. Había movilizado un ejército de 13
millones de hombres.
Las potencias vencedoras, lideradas por
Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos e Italia, se instalaron en
Versalles en Enero de 1919 para imponer sus condiciones a los vencidos.
El territorio alemán fue desmembrado, de
modo que Francia se apropió de Alsacia, Lorena y la cuenca carbonífera
del Sarre. A su vez, Austria fue separada “con prohibición de volver a
formar parte de Alemania”; Polonia se quedó con Posnania y la Alta
Silesia (Danzig pasó a llamarse Gdansk); Dinamarca con el Schleswig
septentrional. La región de los sudetes pasó a formar parte de
Checoeslovaquia y las colonias alemanas se repartieron entre Gran
Bretaña, Francia, Japón y Bélgica. Por su parte, Italia se apropió de
Trieste, Istria, el Tirol sur y el Trentino-Alto Adige.
Las Fuerzas Armadas alemanas fueron
desmanteladas y de ese modo el Ejército sólo podía contar con 100.000
hombres, la Armada con 15.000 y se disolvía la fuerza aérea. El servicio
militar obligatorio fue suprimido.
También se disponía el desguace de la
imponente maquinaria industrial alemana, principal competidora de
Inglaterra y Francia. Así, 60.000 toneladas de maquinaria de las
industrias Krupp fueron destruidas luego de Versalles. Los buques de la
Marina Mercante alemana fueron confiscados como pago de indemnizaciones,
y los aliados se apropiaron de 14.000 aviones alemanes. No se permitía a
los alemanes poseer tanques ni blindados de ningún tipo.
Se prohibía la fabricación de submarinos
y de buques que superaran determinado tonelaje, como asimismo la
elaboración de material de guerra o de uso militar. A su vez, la
producción de carbón mineral y hierro pasaban a estar bajo control de
las potencias vencedoras.
Las onerosas condiciones se conocieron
como el “Tratado de Versalles”, que fue suscripto el 28 de Junio de 1919
por el gobierno socialista de la recién creada República de Weimar. Los
alemanes, por su parte, lo llamaron el “Diktat de Versalles” (Dictado
de Versalles). En un documento complementario, dado a luz en París en
1921, se imponía a Alemania una deuda externa por indemnizaciones de
guerra, que llegaba a los 132.000 marcos oro.
El Senado de los Estados Unidos rechazó
ratificar el Tratado de Versalles. Aunque el propio presidente de los
Estados Unidos, Woodrow Wilson, dijo: “Esto no es un tratado de paz.
Puedo ver al menos once guerras en él”.
Al gobierno militarista del Kaiser
Guillermo, le sucedió la Democracia. En Alemania se instalaron la
miseria, el desempleo, la hiperinflación, el cierre de fuentes de
trabajo, las cocinas de caridad, los dormitorios colectivos para
indigentes, las huelgas, los motines, las barricadas, la violencia, las
humillaciones públicas a los militares. Y una deuda externa impagable.
El quiebre del principio de autoridad,
trajo el desorden y la decadencia moral. Surgieron los cabarets con los
primeros travestidos, los prostíbulos de homosexuales, la prostitución
infantil, el tráfico de morfina y cocaína, el arte decadente.
El caso de Argentina
¿Porqué traer a la memoria aquél Tratado
de Versalles? Porque existen demasiadas analogías con la situación del
país. Porque cuando se analizan los graves problemas que sacuden a la
Argentina, nadie o casi nadie llega al nudo de la cuestión: estamos
pagando el precio que nos imponen los vencedores de la Guerra de
Malvinas.
Nos han dado el trato de país derrotado
en una guerra, librada contra la primera potencia naval de la OTAN en
Europa: Gran Bretaña. Potencia europea que tuvo el apoyo de otro país
beneficiado con nuestra derrota: Chile. Y que hizo base en la Isla
Ascensión, y empleó los servicios de información satelital de su aliado
natural: los EEUU.
Veamos cuáles han sido los hechos que demuestran a las claras lo que afirmamos.
1. En el último tramo del Gobierno de
facto, Domingo Felipe Cavallo abultó el endeudamiento externo público al
sumarle la deuda de particulares con entes extranjeros. El Gobierno
constitucional de Alfonsín legitimó la medida, declarando a la totalidad
de la deuda externa “de legítimo abono”, a la vez que inició una
campaña de repudio a la guerra de Malvinas, dando comienzo a la “leyenda
negra” que hoy subsiste.
2. El mismo Gobierno entregó a Chile el
Canal de Beagle, con lo cual el país entonces gobernado por Pinochet
pasó a ser una potencia bioceánica, controlando el estratégico paso
entre el Atlántico y el Pacífico, rompiendo la Doctrina del Derecho
Internacional que establece: “Argentina en el Atlántico, Chile en el
Pacífico”. Fue una compensación de guerra, al aliado táctico que
suministraba información a Gran Bretaña durante la Guerra. Baste
recordar el agradecido discurso de Margaret Thatcher a Pinochet “por
salvar tantas vidas de soldados ingleses”, o las recientes declaraciones
del General Mathei, ex Comandante de la FACH (Fuerza Aérea Chilena).
Los ingleses
3. reconocen que, un solo día que el
radar chileno no estuvo operable, la aviación argentina hizo estragos
entre la flota agresora.
4. También llegó la vertiginosa
devaluación de la moneda en varios ceros, la inflación y la
hiperinflación. Los ajustes e impuestazos. Como en Alemania luego de
Versalles.
5. Los militares argentinos fueron a dar
al banquillo de los acusados, tanto por la derrota de Malvinas cuanto
por la victoria contra el terrorismo. Había que “desmilitarizar la
Argentina”.
6. El Gobierno que sucedió a Alfonsín
entregó a empresas o países extranjeros el petróleo, el gas, el carbón,
los teléfonos, la energía eléctrica, el acero, la línea aérea de bandera
con todas sus rutas, así como también los servicios de cloacas y agua
potable. La vasta red ferrovial, que vertebraba la dilatada extensión
del territorio nacional, fue suprimida. Los puertos, aeropuertos, rutas y
autopistas fueron “privatizados”. Había que “vaciar” la Argentina.
7. Se suprimió el servicio militar
obligatorio, se cerraron astilleros navales, fabricaciones militares y
fábricas de aviones de la Fuerza Aérea. Se desmanteló la fábrica del
misil de largo alcance “Cóndor”, la Fábrica del Tanque Argentino Mediano
(TAM) y la CONEA (Comisión Nacional de Energía Nuclear) que había
logrado un desarrollo admirable bajo la dirección del Almirante Castro
Madero. Las FFAA fueron reducidas a su mínima expresión, con un
presupuesto insuficiente, cerrándose cuarteles a la vez que se disolvían
batallones y regimientos. Se eliminaron las hipótesis de conflicto.
Había que “desarmar” la Argentina.
8. La industria nacional cayó ante la
avalancha de productos importados subsidiados o ingresados por una
“Aduana Paralela”, que inundaron el mercado. Comercios, fábricas y
empresas de todo tipo fueron a la quiebra. La deuda externa creció en
proporciones geométricas, alcanzando niveles descomunales, en paralelo
con la corrupción y el descrédito de la clase política. Había que
“empobrecer” la Argentina.
Similares resultados
Las semejanzas no terminan acá, ya que también se dieron similares resultados a partir de “nuestro” Versalles.
La legión de desocupados incluyó a
millones de argentinos, la mitad de la población quedó sumergida bajo la
línea de pobreza y la miseria pobló las villas suburbanas. La otrora
orgullosa Argentina se convirtió en un país de mendigos, pululando por
las calles y hurgando entre los residuos para comer.
Surgieron los “piqueteros”, hordas (y
hasta turbas salvajes) de vándalos organizados y adoctrinados por grupos
marxistas, encapuchados y armados con garrotes, apoderándose por la
fuerza de calles, rutas, puentes y accesos, sitiando a Buenos Aires como
práctica revolucionaria, tomando por asalto comisarías, ministerios,
estaciones de servicio. La corrupción de las costumbres, el auge de la
droga, la perversión sexual y la inseguridad son moneda corriente en el
país. Se multiplican los paros, las “tomas”, y las marchas de protesta.
Reducida a ser una republiqueta
anarquizada, anémica, desarmada y en estado de indefensión, la Argentina
está limitada a exportar soja y subsidiar piqueteros.
Éste es el resultado del “Diktat de Versalles” impuesto a nuestro país luego de Malvinas.
Entenderlo así, es empezar a descubrir las verdaderas causas de nuestros males. Algo de lo que no se quiere hablar.
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Especial Canal TLV1 "Tratado de Madrid de 1990" - LA RENDICION INCONDICIONAL DE LA ARGENTINA ANTE GRAN BRETAÑA
video www.youtube.com/watch?v=R9S-DDJGurA53min
Adrián Fariña primer ex-gobernador de la
Provincia de Tierra del Fuego, Islas Malvinas, Antártida e Islas del
Atlántico Sur, dirigente sindical, dirigente político y ex Tacuara,
habló sobre los acuerdos que firmó el ex presidente Carlos Menem y el
ministro de RREE, Domingo F. Cavallo con Inglaterra. Denominados
Tratados de Madrid o símil al Tratado de Versalles.


