Rusia: “EE.UU. no puede aceptar que la crisis ucraniana no se desarrolle a su gusto”
Washington es incapaz de aceptar
que la situación en Ucrania no se desarrolle a su gusto, afirmó este
jueves el portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Alexánder
Lukashévich.
EE.UU. “no puede superar el hecho de que
es imposible que siempre y en todas partes dicte su voluntad y actúe
como un ‘juez infalible’ que tiene la última palabra”, señala el
comunicado del ministerio.
Según el Ministerio de Exteriores ruso,
el informe colgado en la página web del Departamento de Estado de EE.UU.
que ‘rechaza’ los datos ofrecidos por el presidente de Rusia, Vladímir
Putin, durante una rueda de prensa sobre la situación en Ucrania,
asombra no solo por la primitiva tergiversación de la realidad, sino
también y especialmente por el cinismo y el evidente doble rasero que
deja de manifiesto.
“El Departamento de Estado está tratando
de presentar una interpretación descaradamente unilateral de los
acontecimientos, como si no hubiera habido múltiples pruebas de
atrocidades perpetradas por los nacionalistas radicales, entre ellas
represiones ante las cámaras contra sus oponentes y los asesinatos
cometidos por francotiradores, hecho confirmado en fuentes
independientes”, subrayó el portavoz.
“En Washington, por supuesto, no pueden
admitir que ellos mismos fomentaron Maidán alentando el derrocamiento
del Gobierno legítimo por la fuerza, despejando el camino para los que
ahora se están haciendo pasar por el poder legítimo en Kiev”, sostuvo.
“No vamos a rebajarnos a debates con la
propaganda barata. Solo podemos decir: una vez más, se trata de una
arrogancia inaceptable y de pretensiones de verdad absoluta”, dijo.
Recordando los bombardeos de Yugoslavia y
la invasión de Irak con un pretexto falso, Lukashévich acentuó que
EE.UU. “no tiene ni puede tener el derecho moral a sermonear sobre la
observación de normas internacionales o el respeto a la soberanía de
otros países”.
El portavoz además presentó varios
ejemplos del pasado más remoto de intervenciones militares
estadounidenses realizadas muy lejos de sus propias fronteras y sin que
hubiera habido amenaza alguna para su seguridad.
Entre otros, mencionó “la guerra de
Vietnam, que se cobró la vida de dos millones de civiles sin hablar del
país completamente devastado y contagiado medioambiente” que dejó.
Los ejemplos incluyen también la
invasión del Líbano en 1958, de la Republica Dominicana en 1965, de
Granada en 1983, el bombardeo de Libia en 1986 y la ocupación de Panamá
tres años más tarde.
“No obstante, tienen el descaro de
imputarle a Rusia una ‘agresión militar’ cuando defendemos a nuestras
compatriotas que componen la mayoría de la población de Crimea para
prevenir que las fuerzas ultranacionalistas lleven a cabo otro
sangriento Maidán”, reza el comunicado.
