OSKO: ¿HISTÓRICA VICTORIA DE LA RESISTENCIA?
Triunfalismo precoz…
Hemos
visto en NON POSSUMUS, un artículo exultante y triunfalista que se
felicita y entusiasma ante la celebración de la primera misa de domingo
del Padre Fernando Altamira. En referencia al mismo, nuestro comentario
no resultará simpático lamentablemente, pero creemos que es necesario
llamar la atención respecto de aquellas cosas que no nos parecen buenas
ni adecuadas.
Los
motivos que expresa el artículo de marras para justificar su alegría
son, principalmente, la constatada presencia de 180 feligreses en dicha
misa, mientras que en la Sede del Priorato bogotano, y en la misa
celebrada por el Padre Bouchacourt se encontraban presentes unos 130
feligreses.
Es decir que la mayoría se habría decidido por apoyar la nueva posición del P. Altamira y rechazar a la NEO-FSSPX.
Hasta aquí lo que surge del enlace que sigue:
Nos
entusiasma, por cierto, la posición adoptada por el Padre Altamira, lo
dicho en el sermón de su primera misa fuera de la Fraternidad, la
respuesta favorable que ha recibido de su feligresía… todo parece
demostrar que el Padre Altamira ha realizado un trabajo importante y
fructífero al frente del Priorato del cual ahora se ha visto en la
obligación de despojarse, ante las amenazas del P. Bouchacourt.
Pero la cautela es necesaria.
Nuestra posición ante los hechos es de cautela, porque nos llaman la atención algunas cosas.
La presencia en aquella primera misa del P. Altamira, de los Padres Trincado y Méramo, es un dato llamativo.
Que
además Non Possumus haya publicado el audio que contiene también las
palabras que dirigiese en ese momento a todos los presentes el P.
Basilio Méramo, francamente nos sorprendió.
¿Soplan aires nuevos y ya no tan sectarios dentro de ese sector de la resistencia que sigue a Mons. Williamson?
Nos
hacemos esta pregunta porque a nadie escapa la cercanía existente entre
el P. Méramo y Radio Cristiandad, como así que, nadie ignora las
grandes diferencias entre RC y Mons. Williamson y sus seguidores, entre
ellos justamente Non Possumus…
¿Entonces?
Pues
que habrá que continuar observando, sin apuros. Es comprensible que, en
medio de una larguísima retirada, un ejército disfrute de las dulces
mieles de algún triunfo logrado en pequeñas escaramuzas, y que hasta se
ilusione imaginando éxitos más perdurables y de mayor magnitud. Pero
cuidado… a no olvidar que estamos en retroceso y sin posibilidades de
emprender “ofensiva” alguna.
Rambién
hemos visto un leve pero constatable corrimiento del sector de Mons.
Williamson en los últimos meses. No que se trate de un giro de 180
grados, pero, sí, nos parece que hay como un intento de arrimarse
inclusive a los tan denostados y anatematizados (otrora y por ese mismo
sector) sectores sedevacantistas.
De hecho, el Padre Basilio Méramo no es precisamente de los que sostienen encarnizadamente que “Bergoglio
es Papa”, sino más bien todo lo contrario.
es Papa”, sino más bien todo lo contrario.
Esto
no significa que nos oponemos o que rechazamos o que pretendemos
interferir en estas cosas. Solamente nos planteamos las cuestiones
doctrinales aun no resueltas, no aclaradas ni explicadas; manía nuestra
de pretender que las cosas vayan “hasta el hueso” apoyadas en la
sensatez de la Doctrina inconmovible y el buen sentido.
Es
interesante que el Padre Altamira, en su Sermón haya realizado una
definida y clara referencia a los tiempos apocalípticos que corren,
explayándose desde una perspectiva escatológica tan indudable como
saludable. Lo hizo de modo prudente, sin exaltaciones ni tonos
desmedidos.
Nos
parece que Non Possumus, en cambio, yerra rotundamente en cuanto a los
parámetros que usa para ponderar los hechos en cuestión.
Cuando uno observa títulos y subtítulos del artículo, realmente queda desconcertado.
Non Possumus parece estar cometiendo el error tremendo de rendirle culto al NÚMERO:
El título dice: “HISTORICO TRIUNFO DE LA RESISTENCIA EN COLOMBIA”
Seguido de un subtítulo que dice así: “LLENO TOTAL.”
(?) ¿Acaso ahora nos preocupa el aforo? ¿Será que el número se ha
transformado en un parámetro al que deberemos rendirle culto tal y como
se hace en todas partes?
Bueno…
ya dijimos que Non Possumus también toma como parámetro aquello de los
180 feligreses del P. Altamira, contra los 130 feligreses que congregó
el P. Bouchacourt. Por eso, al referirse a la misa en el Priorato
subtitula: “CONTUNDENTE DERROTA DE LA NEO-FRATERNIDAD.”
Francamente
tanta exultante alegría de Non Possumus, nos parece ditirámbica y
excesiva, aunque a su vez, lógica por provenir de quienes albergan
esperanzas de “restauración”.
Y…
¡cuán evidente se hace este aspecto precisamente!. Son tantos y de tan
grande magnitud los deseos de presenciar y ser parte de al menos un
atisbo de Restauración, que se les van los ojos detrás de cualesquier
señal o evento favorable.
En
el fondo son como Mons. Fellay que logró ver el “corazón tradicional”
del modernista Joseph Ratzinger. (Todo un hallazgo de Bernie, “sagaz
observador”)
No
vamos a entrar en aquello de que la MAYORÍA condenó a muerte al Señor,
ni a los repetidos y muy ciertos argumentos contra la Tiranía del Número
que gobierna por medio de las democracias modernas.
Pero debemos decir algo en contra de esta tendencia que no es la primera vez que observamos en algunos sectores de la Tradición.
El NÚMERO jamás puede ni podrá ser un parámetro para nosotros.
Por
supuesto que uno se alegrará mucho más si, además (y como una
añadidura) la adhesión a la Verdad se concreta en número elevado de
fieles, pero no al punto de proclamar un triunfo, o una victoria de la
Resistencia por o a través del número.
Si
se tratase de eso… desde que asumió Bergoglio la Plaza de San Pedro
está que desborda en cada presentación del “soyapa” mayor; el tipo mueve
y conmueve multitudes… triunfalismo exultante que también saben
generar, aunque por supuesto ellos vayan en otra dirección.
Pensamos
que en algunos, una muy íntima esperanza (equivocada, por cierto) de
alcanzar el triunfo contra el modernismo y la Revolución, los lleva a
esos momentos de exaltación y entusiasmo; sin embargo nos parece
prudente no pasar de una muy modesta alegría y no especular con mejoras y
avances de mayor escala o dimensión.
La Resistencia, no crecerá, ni conquistará espacios. El mismo nombre lo dice. Se trata de RESISTIR y no de RECONQUISTAR.
Todo lo dicho por Non Possumus, pudo haber sido publicado de otro modo y hubiese ganado en claridad y calidad.
Claro que, podría decirse, se trata de una cuestión de gustos…
Pues, que nos parece que es bastante más de eso.
Por otra parte… ¿Se trata realmente de una VICTORIA de la resistencia?
Más
bien parece una derrota, aunque, nos anticipamos a decir que esa
derrota es mucho más digna que las “VICTORIAS” que ofrece el mundo o
aquellas que desea la cúpula dirigencial de la FSSPX.
¿Por
qué una derrota? Porque un buen sector de la Resistencia
Contra-Revolucionaria, se ve privado de su lugar habitual de decir la
misa y debe pasar a lo que podemos denominar una situación precaria y
casi clandestina, por el momento.
Porque,
también en el Priorato de Bogotá, además del Padre Fernando Altamira
había DOS sacerdotes más y a la vista está (al menos hasta ahora) que
ninguno de ellos ha seguido a su Prior.
Bienvenida
derrota, por supuesto. Pero hay que entenderla como tal y no imaginar
victorias inexistentes pretendiendo que el NÚMERO DE QUIENES NOS SIGUEN
sea un factor importante…
Por eso es necesario que entendamos que no hay por delante victorias posibles.
No se trata de una “CONTUNDENTE DERROTA” de la Neo Fraternidad.
Se trata de un acomodamiento de piezas y de situaciones entre facciones de un sector reconocido como “tradicional”.
No hay ni habrá derrotas ni victorias. Tan solo habrá un achicamiento: el nuestro.
El Pusillus Grex seguirá atomizándose y disminuyendo.
Hay
que cambiar el modo de ver las cosas que ocurren. Abandonar esos
criterios o expectativas de restauración; comprender que el número,
además de que no significa nada en sí mismo, irá siempre hacia abajo
hasta la consumación de este siglo.
Y
si por extrañas e inexplicables razones, se diera el caso de que
nuestro número aumentase… pues, deberíamos examinar llegado ese punto,
si no nos estaremos desviando del camino correcto y alejándonos de la
Verdad.
Los
tiempos en los cuales la Iglesia toda podía alegrarse al ver
incrementar el número de conversos y el avance triunfal de sus Misiones
en todas partes, ya han pasado. Estos son tiempos en los cuales no
podemos alegrarnos si aumenta el número de fieles, sino más bien, si
este disminuye, puesto que el Señor está más cerca.
Se trata de una paradoja, sin dudas, pero es que el Cristianismo está lleno de paradojas.
Recordar
que si aquellos días no fueran abreviados, ninguna carne se salvaría,
pero que, “por el amor de Dios para con los elegidos que Él eligió,
aquellos días serán acortados”.
No
se puede pretender llevar a cabo una lucha contra-revolucionaria si se
manejan parámetros revolucionarios a la hora de evaluar la situación,
hablar, escribir y pensar.
Creer
que el NÚMERO determina la diferencia entre victorias y derrotas, es
haber perdido la guerra por una sencilla cuestión semántica. Adoptar la
terminología o los valores revolucionarios es exactamente lo mismo.
Es lo mejor que podemos recomendarle a Non Possumus, a la Resistencia y a todos los lectores.
