AMIA-EMBAJADA. El discurso de Cristina y Pájaro Rojo según La Otra
02/03/2015AMIA, Atentados, Embajada de Israel
Siempre que puedo, recomiendo que sigan La Otra, el excelente blog (en realidad, es ya un medio, e incluso una revista de papel) del filósofo Oscar Cuervo, muy capaz de reconciliarlo a uno con la existencia a fuerza de miradas para nada condescendientes pero siempre plenas de sentimientos fraternales hacia la especie humana y su producción politica, cultural y artística. Esta vez, al reseñar el crucial acto de ayer, y lo que dijo la compañera Presidenta sobre los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA, cita y elogia a Pájaro Rojo.PRESIONE "MAS INFORMACION" A SU IZQUIERDA PARA LEER ARTICULO
Aqui la nota original. Y aqui su transcripción:
Cristina: ¿Por qué el estado de Israel reclama por los 85 muertos de la AMIA y no reclama por los 29 de la Embajada?
En su discurso de ayer, Cristina señaló que la red de encubridores incluye a muchos de los que simulan reclamar justicia
En el discurso de ayer en el Congreso, Cristina señaló el llamativo
silencio que el estado de Israel, tanto como la dirigencia de AMIA y
DAIA y el Poder Judicial argentino mantienen sobre el atentado a la
embajada de Israel. Dos años antes del atentado a la mutual israelita,
ahí murieron 28 personas que, a diferencia de las víctimas de la AMIA,
raramente se recuerdan y no forman parte de los reclamos de justicia. La
investigación de la causa por el encubrimiento del atentado de la
Embajada ha quedado en manos de la Corte Suprema de Justicia. Nadie, ni
el estado de Israel, en cuyo territorio ocurrió el atentado, ni AMIA y
DAIA, ni los medios de la derecha golpista, denuncian la parálisis de
esta investigación.
En determinado momento de la Asamblea de ayer, los diputados Claudio
Lozano y Berta Hortensia Arenas hicieron el patético papel de erigirse
en voceros de la derecha israelí y del golpismo vernáculo en el
parlamento argentino. Como si fueran adictos a una mezquindad infinita y
minaran las bases de la poca dignidad que les queda, con tal de hacerse
visibles durante 30 tristes segundos, mostraron unos cartelitos con
inscripiciones de la AMIA, como si la impunidad que sufre ese atentado
fuera atribuible a la presidenta frente a la cual estaban.Lozano sabe
perfectamente que la trama de complicidades que hacen posible la
impunidad se movió en estas últimas semanas en un intento
desestabilizador contra el gobierno democrático. Con su añejo fracaso de
quiennunca tuvo huevos para encarnar ninguna lucha popular auténtica,
Lozano, al levantar el cartelito de la AMIA en plena Asamblea, se prestó
a ser uno más de los que hace de 20 años ofenden la memoria de las
víctimas de AMIA.
Cristina cortó el hilo del discurso que venía desarrollando y respondió con justa dureza:
“De la AMIA no necesito carteles para hablar. Hablo desde 1994, hablé
cuando denuncié a Galeano. De la AMIA hablo y seguiré hablando en
Naciones Unidas, reclamando justicia, como no lo hizo ningún presidente
argentino. De la AMIA hablo diciendo que se quiere demorar el juicio por
encubrimiento desde el año 2002″.
“Han pasado 21 años y no tenemos un solo condenado. Ni un solo preso
por AMIA. No necesito carteles, yo puedo ir con carteles a la AMIA para
decirles también que un ex presidente de la DAIA, , Rubén Beraja,
encubridor y vaciador de bancos, está procesado en juicio oral por haber
traicionado a los suyos”.
“No solamente la AMIA, la Embajada, también quiero hablar de la
Embajada. En 1992 voló la Embajada de Israel, 29 personas murieron, 249
heridos. Ese fue un atentado en territorio israelí, porque la Embajada
es territorio israelí. Siempre me ha llamado poderosamente la atención,
todavía no puedo entender por qué el estado de Israel reclama por la
AMIA y no reclama por la voladura de su propia embajada. Esto me llama
la atención, que nadie hable del atentado de la Embajada, que no pudo
ser tratado por jueces comunes, porque al tratarse de una Embajada es
materia específica y excluyente de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación. ¿Sabe alguien cuál es el resultado de la investigación que llevó
adelante la Corte Suprema de Justicia de la Nación? ¿Cuáles son los
condenados, quiénes son los procesados, qué fue lo que pasó? ¿Me pueden
informar por qué el estado de Israel no reclama por la Embajada?”
“Algo que asquea, porque son 85 víctimas que todavía esperan justicia
y las siguen utilizando (…) Hay que pensar un poco más. ¿Nadie puede
pensar más allá de lo que le dice Clarín o de lo que le conviene para la
próxima elección? Hay que pensar un poco más en el país. No podemos
seguir manoseando a 85 víctimas, a sus familiares, que ya no saben
adónde ir, a quién pedir, ya no lo saben. Y de paso por favor también
recordar que hubo otro atentado que fue el de la Embajada de Israel, que
hubo 29 muertos. ¿O porque son 29 muertos nadie pide justicia por
ellos? Yo quiero sumarles a los 85 muertos de la AMIA los 29 muertos de
la Embajada de Israel. (…)
“Entonces quiero decirles que estoy acostumbrada a agravios y
descalificaciones y las pienso seguir soportando. Solamente les pido que
no utilicen más la causa Amia y pidan justicia, porque lo que ha pasado
ha sido realmente bochornoso”.
Al escuchar estas vibrantes palabras de Cristina me vino a la memoria
la tesis que el Pájaro Salinas viene sosteniendo desde hace años: la de
la necesidad de conectar la investigación de los dos atentados, lo cual
significa inferir que quienes quieres olvidar uno e instrumentar el
otro forman parte de la red de encubrimientos.
Había dicho el Pájaro Salinas hace un par de semanas en La otra.-radio:
“La causa del atentado a la Embajada de Israel y la de la AMIA son
absolutamente conexas. (…) Pero la investigación sobre la Embajada
(sobre cuyo encubrimiento nadie habla) está en manos de la Suprema
Corte. Esa causa tiene su Nisman, que es el secretario especial de la
Corte Esteban Canevari, que está sentado sobre el expediente al menos
desde el año 99. A él lo nombraron en el 97. En el 99 la Corte se sintió
obligada a decir algo con mucha pereza y lo inculpó directamente a
Irán, en base a informes de los servicios de inteligencia
internacionales. Y ahí quedó”.
Y ayer, después del discurso de Cristina, el Pájaro escribió en su blog:
“El semblante de la Presidenta mudó cuando algunos legisladores
(entre los que sobresalía Claudio Lozano, que siempre procura “correrla
por izquierda”) pusieron un cartel que decía AMIA (junto a pedidos de
“apertura de archivos” y aceleración del juicio por encubrimiento). Dijo
entonces –satisfaciendo un reclamo de Pájaro Rojo–
que había que pedir también por la investigación de su precedente
contra la Embajada de Israel (17 de marzo de 1992) donde, dijo, hubo 29
muertos.
“Mientras lo decía, Cristina miraba fijamente a Ricardo
Lorenzetti, presidente de una Corte Suprema que mantiene a un secretario
especial, Esteban Canevari, y sus colaboradores, sentado sobre el
expediente sin que haya el menor movimiento perceptible desde hace 16
años.
“Por no saberse, ni siquiera se sabe cuántos muertos hubo en la
Embajada. En los primeros momentos, el embajador Shefi dijo que eran más
de cuarenta, con el paso de los años la cifra se estabilizó en 29, que
es la que suelen dar los medios. En la realidad, sólo hay 22 muertos
identificados.
“Cristina ironizó acerca de que el Estado de Israel, que se la
pasa reclamando justicia para los muertos de la AMIA, nunca ha sido
querellante ni impulsó en lo más mínimo la investigación del atentado a
su sede diplomática en Buenos Aires.
“Le reclamó a Israel que viabilice que el ex embajador Avirán,
que dijo que Israel ya había dado cuenta (es decir, que los había
eliminado) a quienes detonaron las bombas, venga a declarar ante la
UIF-Amia. Y bien podría haberle reclamado –es una sugerencia– que
permita que venga a declarar el experto en explosivos de la policía de
Tel Aviv Jacob Levy, quien llegó a Buenos Aires al día siguiente del
ataque a la Embajada (17 de marzo de 1992) e hizo un informe en que
consignó que nadie vio a la supuesta camioneta-bomba, dio los motivos
por las cuáles estimó que no había existido, y dejó constancia de su
desazón porque el Shin Beth (el servicio de contraespionaje que también
se encarga de custodiar las embajadas israelíes) se negó en redondo a
darle los videos que necesariamente debían haber tomado las cámaras que
tenía la legación diplomática en varios puntos de su fachada.”.(Ver el post completo de Salinas acá)
Después de escuchar a Cristina ayer, me quedó la idea de que cada 18
de julio todos deberíamos ir a la AMIA a pedir que sus autoridades y las
de la DAIA dejen de operar para que los atentados nunca se esclarezcan y
no manoseen más la memoria de las víctimas.
Publicado por Oscar Cuervo en 8:00
Etiquetas: Barbarie, Justicia, Políticas
Comentario:
Carlos G. dijo…
La verdad es que no es puede (yo no puedo) poner en palabras el contraste entre la patética oposición con sus muecas de impotente ironía y sonrisitas condescendientes, con la enorme estatura política y la solidez y compacidad del discurso de nuestra presidenta.
Ayer estuvimos (cosa muy rara en nosotros) con mi esposa en la plaza y todo el ambiente era de mucha alegría y de mucha emoción, y, en cierto grado, también de tristeza porque esta mina es irreemplazable, a su lado todos parecen de cartón pintado.
Brillante Cristina, ojalá que su luz nos siga alumbrando mucho tiempo más. Todavía queda mucho por hacer.
Publicado por Oscar Cuervo en 8:00
Etiquetas: Barbarie, Justicia, Políticas
Comentario:
Carlos G. dijo…
La verdad es que no es puede (yo no puedo) poner en palabras el contraste entre la patética oposición con sus muecas de impotente ironía y sonrisitas condescendientes, con la enorme estatura política y la solidez y compacidad del discurso de nuestra presidenta.
Ayer estuvimos (cosa muy rara en nosotros) con mi esposa en la plaza y todo el ambiente era de mucha alegría y de mucha emoción, y, en cierto grado, también de tristeza porque esta mina es irreemplazable, a su lado todos parecen de cartón pintado.
Brillante Cristina, ojalá que su luz nos siga alumbrando mucho tiempo más. Todavía queda mucho por hacer.

