BONDAD BERGOGLIANA
BONDAD BERGOGLIANA: ODIA TODO LO QUE HUELA A CATÓLICO
Según el señor jorge Bergoglio, ““el Evangelio no se proclama con golpes, sino con amor y bondad”. En
el siguiente artículo vemos con qué “amor y bondad” procede él, porque
no seamos ingenuos, TODO lo ocurrido con los Franciscanos de la
Inmaculada se debe a órdenes suyas y a su “amor” por todo lo que huela a
verdadera Fe.
A continuación, reproducimos un artículo de Rorate-Caeli
Antonio Socci, el gran periodista italiano y
experto en religión, se inclina a puntos de vista más conservadores,
pero está lejos de ser un Tradicionalista, y siempre ha sido positivo en
todos sus puntos de vista sobre el “Papa” Francisco. Así que su punto
de vista es el de un extraño y es un muy buen resumen de la intervención
en los Franciscanos de la Inmaculada y la forma en que se ha realizado
hasta ahora.
«En el Vaticano hay una Nueva Inquisición de los
Progresistas Católicos. Están persiguiendo a los “Franciscanos de la
Inmaculada” con gran tenacidad, porque tienen la Fe y muchas vocaciones.
¡Es una vergüenza!… ¿Pero el “Papa” sabe algo de esto?»
Antonio Socci
Libero [Diario Italiano], 5
de Enero del 2014.- ¿Sabe el “Papa” lo que le están haciendo (en su
nombre) a los “Franciscanos de la Inmaculada”? Hace apenas dos días
Francisco declaró acertadamente que “el Evangelio no se proclama con
golpes, sino con amor y bondad”.
Sin embargo, sin razón o delito por su parte, los
Franciscanos de la Inmaculada han sido asaltados, golpeados y
destrozados. Están arrasando a una de las pocas órdenes religiosas que
es ortodoxa y llena de vocaciones.
Lo peor es que la destrucción se está perpetrando en el nombre de Francisco. Pero ¿es posible que el “Papa” de la bondad apruebe estos métodos y persecución?
Ellos son el objetivo de atacar lo mejor
Por otra parte, los “Franciscanos de la Inmaculada”
en el desastre absoluto de las órdenes religiosas (sin vocaciones, a
menudo en crisis doctrinal y disciplinaria, con muchos errores bien
conocidos) deben celebrarse como un ejemplo: en el hecho de que viven en
la pobreza radicalmente -que viven por la caridad-, tienen muchas
vocaciones, llevan una vida ascética dura, hacen muchas obras de caridad
para los pobres y los marginados, proclaman la Buena Nueva con celo
misionero y son obedientes a la Iglesia (en estos últimos meses de
represión ellos sufren todo en mansedumbre y silencio).
Muchos fieles se han sorprendido ante la gran
tenacidad que los FFI (Nota de ST: sigla de “Fratrum Franciscanorum
Immaculatae”) se han apuntado. Hay personas que están llorando a causa
de la expulsión de esos buenos hermanos de las comunidades en las que
habían estado trabajando hasta ahora.
Nunca he tenido nada que ver con ellos [directamente]
pero, como un observador imparcial, los admiro. Y yo me pregunto: ¿por
qué hay tanta dureza contra los religiosos que representan un gran
ejemplo de vida y son un auténtico referente espiritual para los fieles?
Y, sin embargo, nunca ha habido tanta tenacidad ni
siquiera en los casos de religiosos, sacerdotes y teólogos en los que
había grandes problemas doctrinales o disciplinarios (y otros).
Por ejemplo, la era del post-Concilio fue una
catástrofe. Decenas de miles tiraron su hábito religioso: “el contraste
de ideas con la Verdad revelada, que siempre había sido enseñada, estaba
esparcida alrededor [en todos lados]”, herejías muy reales se
extendieron en los campos del dogma y de la moral, creando dudas,
confusión, rebelión e incluso la Liturgia fue manipulada; inmersos en el
“relativismo intelectual y moral, y por lo tanto en la permisividad,
los Cristianos han tenido la tentación del ateísmo, el agnosticismo, el
iluminismo vagamente moralista, y un cristianismo sociológico que carece
de dogmas definidos y de moral objetiva”.
El desastre de los Jesuitas
También la Compañía de Jesús, que Bergoglio conoce
bien, ha estado en el ojo de la tormenta y algunos de sus miembros han
fomentado la confusión teológica. Sin embargo, no hubo medidas tomadas
contra ellos como las adoptadas hoy en contra de los “Franciscanos de la
Inmaculada”.
De acuerdo con las estadísticas oficiales de 1965
(cuando el Concilio terminó) hasta el 2005, los miembros de la Compañía
de Jesús (los Jesuitas) se redujeron en un 45 por ciento, los Salesianos
en un 45 por ciento, los Frailes Menores en un 41 por ciento, los
Capuchinos en un 29 por ciento, los Benedictinos en un 35 por ciento y
los Dominicos en un 39 por ciento.
En cambio los “Franciscanos de la Inmaculada”, una
familia religiosa fundada en los años setenta por el Padre Stefano María
Manelli y el Padre Gabriele Maria Pellettieri, inmediatamente atrajeron
a muchas vocaciones.
Reconocida por la Iglesia en 1990, con un Decreto
Pontificio en 1998, hoy en día hay alrededor de 400 frailes en 55 casas
en todo el mundo y el mismo número de hermanas con 47 casas en todo el
mundo. También las vocaciones -que languidecen en cada Diócesis- están
creciendo a un ritmo impresionable con los FFI. Una comunidad en verdad
bendecida por Dios.
Así, el pasado 11 de julio [del 2013], la
Congregación Vaticana para los Religiosos decidió centrarse en esta
familia religiosa floreciente con un comisario externo.
Persecución
Desde entonces, el Fundador, Padre Stefano Manelli,
se ha visto obligado al aislamiento (sus frailes no pueden escribirle,
ni llamarlo por teléfono, ni ir a visitarlo, ni hablar con él de manera
alguna); todos los frailes que tenían cargos de responsabilidad fueron
exiliados a lugares remotos, a veces en el extranjero; y los movimientos
laicos vinculados a la Congregación se han puesto en hibernación; el
seminario ha sido cerrado y las ordenaciones de diáconos y sacerdotes
suspendidas.
El comisario no pudo apoderarse de las revistas
publicadas por la Orden, ya que pertenecen a los laicos, por lo que
prohibió a los religiosos de la Congregación colaborar con ellos. En
esencia, se utilizó un puño de hierro.
Nadie puede creer que el “Pontífice” de la ternura querría
o haya autorizado tal cosa. La contradicción entre sus enseñanzas (“el
amor y la bondad, no los golpes”) y la práctica concreta, que trae a la
mente los fantasmas de la Inquisición, sería demasiado grande. También
es cierto que en el pasado la Inquisición -cuyos métodos fueron barridos
gracias a Joseph Ratzinger- atacó a varios santos durante el curso de
su historia.
El último de ellos fue el Padre Pío. Como es bien
conocido, el santo Capuchino, entre 1960 y 1961, tuvo que soportar
medidas restrictivas y punitivas muy duras -en el marco del llamado
“Papa Bueno”. Eran totalmente injustas, como fue demostrado en su
completa rehabilitación por Pablo VI y en la canonización del Fraile
Estigmatizado por Juan Pablo II.
Es sorprendente que un santo como él fuera tan
perseguido, mientras que al mismo tiempo en la Iglesia se estaban
alabando a teólogos como Karl Rahner, a quien Roncalli nominó entre los
consultores del Concilio Vaticano II.
Rahner tuvo una influencia muy maligna en la teología
post-conciliar (es suficiente saber que Hans Küng fue su digno
discípulo). Su teoría de los “Cristianos anónimos” fue verdadero veneno.
Sin embargo Rahner sigue siendo intocable hoy. Hay teólogos que se
atreven a poner en discusión los dogmas de la Fe Católica, la Virgen y
los santos. Pero Rahner no puede ser discutido.
Por el contrario, entre las iniciativas valientes de
reflexión teológica en que los “Franciscanos de la Inmaculada” se
embarcaron en los últimos años, había una conferencia de estudios
titulada significativamente “Karl Rahner: un análisis crítico”. Esto, en
neto contraste a la “teología progresista” dominante de hoy.
Oscuros Inquisidores
Muchos sospechan que hechos de esta naturaleza han
contribuido en hacer de los “Franciscanos de la Inmaculada” un blanco
para los poderes clericales, donde hoy se sientan eclesiásticos que en
el pasado tenían parte en la “Teología de la Liberación”, como el
Cardenal brasileño João Braz de Aviz, que es la cabeza real de la
Congregación que decidió la puesta en funcionamiento de la comisión
externa.
En una entrevista hace algún tiempo, el Prelado habló
de cómo él vivió esa etapa de su vida pero, curiosamente, él no estaba
de acuerdo con la condena de los errores de la Teología de la Liberación
que fue firmado por Juan Pablo II y Joseph Ratzinger. Por el contrario,
él afirmó: “sigo convencido de esa experiencia que, de todos modos, fue
algo grande que ocurrió para toda la Iglesia”.
Sí – una gran catástrofe.
Y ahora tenemos nuevos desastres “progresistas”, como
la aniquilación de los “Franciscanos de la Inmaculada”. Si estos
hermanos fueran seguidores de Rahner, Küng o la Teología de la
Liberación, la persecución habría suscitado un escándalo en los medios
de comunicación. Al contrario, como ellos son fieles a la Iglesia,
entonces nadie los defiende.
Hay quienes sostienen que se trata de una especie de
vendetta oblicua contra Benedicto XVI por el “Motu Proprio” que
liberalizó la Misa Tradicional. Este provocó reacciones fuertes y
oposición en la Curia y entre los Obispos.
Considerando que los “Franciscanos de la Inmaculada”
fielmente llevaron a cabo el “Motu proprio” porque querían estar en
comunión con el “Papa”: ¿es este, entonces, su mal?
Creo que su destrucción podría dañar al
“Papa” actual en gran medida. Se aniquila así un carisma precioso para
la Iglesia y esto traerá agua al molino de los “lefebvrianos”, que han
atacado públicamente a Bergoglio. Ahora los “lefebvrianos” pueden decir:
“Mira, en la Iglesia de Francisco hay espacio para todos, excepto para
los católicos”.
Siempre tendremos que defender al “Pontífice”
de estos ataques. Pero yo espero que al ser informado de los hechos, se
pondrá fin a esta increíble persecución tan pronto como sea posible y
se restablecerá la verdad y la justicia.
Nota: la visita del Papa a Santa María la Mayor (ver: ),
que Socci podría ignorar al momento de escribir este artículo, y su
encuentro con el Comisario Volpi el 8 de diciembre [del 2013], hacen
poco probable que él no esté bien informado sobre el tema.
Opinión de C. A.:
Hasta aquí, el artículo que reproducimos, que en
nuestra opinión, peca de una gran ingenuidad ¿Francisberg no está
enterado de todo esto? ¡Vamos!
Veremos si toma alguna medida. De ser así ¡no se
hagan ilusiones! Lo hará si considera que esto daña a su imagen, pero,
como lo ocurrido con los Franciscanos de la Inmaculada sólo es conocido
en los medios llamados “tradicionalistas” y no por la gran prensa,
creemos que “se quedará en el molde”. Esperemos y saldremos de dudas.
