“La
Argentina no se merece gente como nosotros”
(Comentario de
Cristina Fernández la noche de la Resolución 125 rechazada por el H.C.S)
Argentina
pasó de ser la 4ª economía mundial en 1910, y el granero del mundo en 1955, ha
ser el “patito feo”, no solo del
mundo sino que de América hispana en el 2º Centenario de su independencia.
Retrocedimos incuestionablemente en medio siglo apenas, pero demasiado
rápidamente durante esta “década infame”
de la gestión cristikirchnerista. ¡Existe una crisis social, política y además
ahora económica, por la pérdida total del liderazgo de Cristina Fernández!
El Gobierno tiene su brújula rota, se
generó un inaudito debate sobre el precio y el abastecimiento de productos
primarios y ampliamente cubiertos por el mercado interno, y en lugar de buscar
urgentes soluciones a los problemas graves que padece el pueblo argentino
–seguridad, inflación, cortes de luz y falta de suministro energético para
particulares e industrias, droga y narcotráfico- el Gobierno Cristina Fernández
se enrosca y pierde el tiempo en poner en funcionamiento un listado de precios
infantil y que por su forma de creación importó un inmenso “colchón de precios” de parte de unos empresarios que solo tienen
en la mira su propia angurria. Mientras el Jefe de Gabinete se terminó de dar
cuenta de que aquellas supuestas “mieles”
logradas entre él y “La Jefa”, habían
devenido en mensajes contradictorios, información irreal y en definitiva un
verdadero “cortocircuito” con su
propio gobierno; sucediéndole como “figurita
excluyente” el Ministro de Economía, quien con sus charlas constantes con
Cristina y el desasnarla mediante la lectura de los libros elaborados por el “joven maravilla” se constituyó
nuevamente –ya lo había sido en la gestión Lorenzino, y ante la expropiación y
estatización del 51% de YPF- en la “figura
rutilante” de un régimen personalista al extremo y que ahora, para colmo de
males, adolece de la presencia y conducción imprescindible.
Si bien la presencia de
Jorge “Coki” Capitanich, en un
momento se pensó como un aire nuevo que irrumpiría en el kirchnerismo y que su
actitud significaría más diálogo, no solamente con las fuerzas políticas sino
también con la prensa, pero esa pequeña brisa parece desvanecerse en estos
días. Después de una semana con muchos errores en la comunicación oficial, el
jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, debió acotar sus exposiciones públicas por
orden de Cristina Fernández y anunció que hablará menos y sólo admitirá tres
preguntas en sus conferencias diarias. Esta decisión unilateral significa
cambios en la comunicación con la prensa después de las idas y venidas
oficiales que dejaron al Gobierno envuelto en desinteligencias y disputas
internas dentro del gabinete nacional. Al respecto, Capitanich dijo en la
habitual conferencia de prensa de este martes 14 "Quería proponerles un sistema donde tengamos
conferencias de prensa en general cortas, con rotación de tres preguntas por
día y que no se repitan", anunció Capitanich en su encuentro
con la prensa por la mañana. La marcha atrás en su estilo de comunicación fue
una decisión de Cristina Fernández para evitar que queden expuestas las
diferencias entre sus funcionarios, como sucedió días atrás con temas
específicos. El jefe de Gabinete ya había acotado sus intervenciones después de
que el ministro de Economía, Axel Kicillof, los desautorizó tanto a él como al
titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, por los cambios en el cobro del impuesto
a los bienes personales. Las desinteligencias y contradicciones se dieron
incluso con el debate por la importación o no de tomates ante una posible y
ficticia escasez, denunciada por Alfredo Coto, ante esto la jefa del Estado
retomó el manejo comunicacional, y por ahora mantendrá las conferencias de la
mañana, aunque acotadas a los temas que proponga el ministro coordinador. Lo
que pretende Cristina del contacto con el “Jefe
de Gabinete” es que hable solo de la gestión, sin hacer comentarios sobre
declaraciones que hagan otros funcionarios.
Los continuos y cada vez más notorios
traspiés políticos del cristinismo, terminaron por eclipsar aquella figura
rutilante y parlanchina de Capitanich, que había sido designado casi como el “delegado personal” y que apenas 45 días
después se veía relegado a la función de “locutor
informativo” –no siempre bien informado- llegando al paroxismo de negar la
renuncia del CEO de YPF, Miguel Galuccio, cuando nadie había hablado de ello.
En sus impresionantes charlas matinales con la prensa (algo inédito y
verdaderamente encomiable), luego del fulgor inicial terminó esquivando los
crecientes escándalos de su entorno ministerial, como el de Ricardo Echegaray y
su fastuoso viaje a Río, o el del ensayo y con abrupto final de los Bienes
Personales, desmentido sin contemplación alguna por el nuevo “alfil” de la Presidente, que acababa de
asomar como “la nueva voz autorizada”.
Habrá que preguntarse “¿Cuánto durará?” Pues
el “joven maravilla” venía de la
oscuridad en que había sido atrapado por la crisis energética del mes de
diciembre, donde la cara debió ponerla en esa terrible emergencia Julio De Vido
(gran responsable, o el mayor; pero que desde hace más de un año comparte ésta
con Axel Kicillof). A cuatro semanas de comenzados los cortes –la crisis
energética lleva ya más de 8 años-,
´éstos no solo no se solucionan sino que ahora nos prometen que durarán,
aunque programados (mal que le pese a la Presidente que no quería igualar a lo
sucedido durante los 80 en la era alfonsinista), no menos de cuatro (4) meses
para lograr cambiar cableados obsoletos, reponer transformadores, etc. ¡Parece
mentira a 4 semanas de comenzados, los cortes de luz aún no se solucionan! Y
los piquetes de vecinos enardecidos se multiplican por la Ciudad de Buenos
Aires y el Conurbano bonaerense. Pero lo verdaderamente exasperante para todo
el pueblo argentino, es que el Gobierno Cristina Fernández, en vez de hablar de
la falta de luz, le propine una paliza con los aumentos de las naftas y el gas
oil, del boleto de colectivo urbano, de la generalidad absoluta de los
productos de la canasta básica de alimentos y artículos de tocador y limpieza;
aumentos que dispararon aún muchísimo más una inflación ya casi totalmente
descontrolada.
“¡El régimen cristinista le
toma el pelo al pueblo argentino!”
Ayer nomás nos embarcaba o, para ser
más exacto, “nos embaucaba” con el
debate sobre “él tomate”, ahora
Kicillof y Costa pretenden vendernos que esa magra lista de 197 productos “acordados” y congelados por apenas 90
días, lograrán parar la expectativa inflacionaria que carcome los sueldos
obreros y las jubilaciones (hasta los planes sociales _AUH-) y que condujeran
indudablemente a una nueva carrera entre precios y salarios. Otra más, y ya
van… cientos de éstas, donde siempre, indefectiblemente pierden los salarios y
las jubilaciones ante la voracidad de los empresarios, y el intento de engaño
de los funcionarios del área de economía, trabajo y acción social. Pero
indudablemente, tanto antes como ahora, siempre terminará por imponerse “la realidad”, esa misma que se
impusiera ante el rodrigazo de los 70, la tablita de Martínez de Hoz, la híper
del alfonsinismo en los 80, la corrida de 1989 y el posterior “cepo” de Erman González, el ajustazo de
Machinea en el 2000, y el posterior “cepo
y corralito” del segundo período de Cavallo y que terminara en la luctuosa
crisis del 2001. Y como bien decía un anciano General argentino “la única verdad es la realidad”, y esta
es que siempre, pero siempre, ante las medidas tomadas por los equipos
económicos de todos y cualquier tiempo, liberales, ortodoxos, chicago Boys,
heterodoxos, keynesianos o amantes de Adam Smith, el resultado para el común
del pueblo argentino siempre fue “el
ajustarse el cinturón, y pasar el invierno”. Y ahora, ante esta nueva
impronta aplicada, todavía no se ve que, por el kicilofismo la incógnita más
importante es, ¿Cuándo llegará el próximo ajuste y la próxima devaluación? Que
como siempre golpeará el bolsillo de trabajadores, empleados, cuentapropistas y
jubilados.
Estas son escenas de un
gobierno sin conducción política, donde cada vez más notoriamente sucede que
los hechos desbordan a los funcionarios, y donde no se encuentra una voz
autorizada que ponga de manifiesto la existencia de una verdadera conducción.
Así encontramos a un Director de la AFIP desautorizado por un Ministro
sufriendo el daño más severo desde su incorporación a este régimen bochornoso,
a un Jefe de Gabinete desautorizado por ese mismo ministro y hasta por la
Presidente y una Ministro de Seguridad ausente hasta de los mínimos hechos
acaecidos desde los autoacuartelamientos policiales y los saqueos, éstos con 15
muertos y los cortes eléctricos con otros 4 muertos más, hasta el simple corte
delictual de la Autopista Illia por escasos 20 individuos. Si
a usted le preguntan quién es la ministro de Seguridad de la Nación, es
probable que demore en responder o que no sepa la respuesta. Pero no es su
culpa: desde que asumió su cargo el 4 de diciembre pasado, a María Cecilia Rodríguez prácticamente
no le hemos conocido la voz. Cabe destacar que casi en simultáneo con su
nombramiento, en reemplazo de Arturo
Puricelli, trascendió que su hermano, Diego Rodríguez,
estaba siendo investigado por el -oh casualidad- suspendido fiscal José Campagnoli por
su nexo con la barra brava de River Plate. Diego Rodríguez, conocido como
"el Boletero", distribuía las entradas del club entre los más
violentos de la barra brava de Núñez, hasta que perdió influencia tras el
asesinato de Gonzalo
Acro y la salida de José
María Aguilar. Además, trascendió el audio de un diálogo
telefónico, en el que le ofrecen a Rodríguez entrar en un negocio para “lavar” hasta 300 millones
de dólares de Austral Construcciones, del empresario K Lázaro Báez.
Y también citan contactos en
“Balcarce 50”,
sede de la Presidencia, según publicó “La Nación.” Hasta ahora se sospechaba
que las razones ocultas de la embestida K contra Campagnoli era su detallada
investigación financiera del caso Lázaro Báez que salpica a la familia Kirchner
y, en menos medida, su actuación en el secuestro de Alfonso Severo -un
testigo del crimen de Mariano
Ferreyra- pero esta nueva causa muestra que había descubierto
otro “pozo negro” del kirchnerismo. Según publicó “Clarín”, de casualidad Campagnoli,
a principios de noviembre, había encontrado una denuncia en una pila de
expedientes de la fiscalía de Saavedra, contra Diego “el boletero”
Rodríguez. Sin saber de quién se trataba en ese entonces, pidió una serie
de medidas de prueba a su secretaría de Asuntos Penales (SIPE) que cruzando
datos llegó hasta un alto empleado de Ríver, según chequeó Clarín en fuentes
vinculadas al club millonario. El dato se filtró en Ríver y el alto empleado se
puso ya a disposición de la Justicia. En la causa se investigaba desde el
negocio de reventas de entradas, la entrega de entradas a barrabravas e incluso
eventuales maniobras de lavado de dinero. Campagnoli no pudo avanzar más porque
lo suspendieron tras un polémico pedido de Alejandra Gils Carbó. El caso quedó en
manos de la fiscalía subrogante Claudia
Katok, pero la Procuración nombró como coadyuvante -oh
casualidad, de nuevo- a Cristina
Caamaño, ex secretaria de Seguridad de Nilda Garré. Hasta una
semana antes, Caamaño era secretaria de Cooperación con los Poderes Judiciales
y le aceptaron la renuncia con la llegada de Rodríguez a Seguridad. Otras
de las coincidencias polémicas es que Gils Carbó pidió la suspensión de
Campagnoli justo el mismo día que asumió Rodríguez en Seguridad. En todo caso,
su silencio y perfil bajo se tornan sospechosos. Quizás no sea esta causa, sino
su incapacidad para desempeñar el cargo lo que la mantiene en esa postura.
Cuando Rodríguez asumió que, egresada de la Universidad del Salvador en
Ciencias Políticas, se ignora cuál es su especialización en temas de seguridad.
Se sabe que estuvo en Desarrollo Social a las órdenes de Sergio Berni y Alicia Kirchner, y es
lógico suponer que tanto ese antecedente como su desempeño actual cerca de Agustín Rossi en el
área de Defensa habrán decidido su designación en lugar de Arturo Puricelli, en
una Administración que tiene tantos problemas con la inseguridad como en
encontrar gente propia idónea para los casilleros vacantes.
Como seguimos viendo,
funcionarios y empresarios, son sinónimo de corrupción, robo para la nueva
corona, lo que ahora sobresale es que los empresarios son “nuevos empresarios enriquecidos” al calor del kirchnerato, pues
Lázaro, Cristóbal, Rudy, Eskenazi y varios otros más surgieron como tales en
los días de 2003 cuando Néstor asumía la Presidencia de la Nación, y es desde
esa fecha en que éstos supuestos empresarios –verdaderos testaferros de la
pareja presidencial- se enriquecieron vilmente a costas de los dineros
públicos, que es decir a costa de los dineros del pueblo, esos que faltan como
inversiones en educación, en salud, en seguridad, energía, transporte, puertos,
caminos y vías navegables; o en investigación y desarrollo de una industria
bélica al servicio de las necesidades básicas de la Patria y su correspondiente
defensa nacional. Hace ya muchos años, casi los mismos que gobierna el
kirchnerato, pero muy específicamente desde hace 24 meses, cuando Cristina
Fernández inauguraba su segundo período presidencial, que vengo sosteniendo en
éstos artículos que se publican en los medios independientes y no nexados con
el régimen, que el país tiene por delante dos principales frentes de tormenta
–y posible crisis económico/social-, el primero que arreciaba era que el
proyecto hegemónico de una “Cristina
eterna” impulsado por la intención de alcanzar un respaldo “plebiscitario” en octubre fracasó
estruendosamente y terminó, enfermedad de por medio, en una “Cristina ausente” y como consecuencia
un gigantesco y muy peligroso “vacío de
poder”. El segundo es que sobre una gestión “destartalada y anómica”, generadora de inflación –devaluación del
35% anual 2013-, emisión descontrolada –aunque en descenso desde 2012 se viene
emitiendo a un ritmo del 70% 2012, 46% 2013-, incapacidad de controlar los
aumentos empresariales mientras se intenta fijar un tope a los reclamos
salariales, pérdida incesante de reservas del Banco Central -2012 casi US$ 8
mil millones, 2013 más de US$ 13 mil millones- que solo en enero 2014 ya llevan
fugados US$ 400 millones. A todos estos males, se suma ahora también una
notoria insuficiencia fiscal, pues luego de aplicar impuestos del orden del 40%
del PBI nacional, cifra nunca lograda previamente, y tampoco buscada por
confiscatoria, ahora desde el tercer trimestre de 2013 se viene notando un
amesetamiento y posterior disminución notoria de la recaudación, aunque se siga
apretando al pueblo.
Lejos de verse fortalecido y
mucho menos disipados, y tal cual lo anunciáramos, el Gobierno Cristina Fernández
muestra hoy una enorme “debilidad
intrínseca” donde además de la ausencia de una presidente absolutamente
concentradora del poder, de la falta de comunicación interna del gabinete de
ministros, de una política en materia de soluciones o paliativos a los
gravísimos problemas sociales, económicos y políticos que se vienen sufriendo y
de toma de medidas que indiquen que se está “gobernado”
por quienes fueron depositarios allá a lo lejos, por octubre de 2011, de los
atributos del poder. Poder hoy absolutamente desaparecido, el país se halla
desgobernado por la actual conducción política del cristinismo; El Gobierno
suma a la ausencia presidencial una muy deficiente gobernanza, aquella
sancionada por el voto mayoritario a todas luces en las pasadas elecciones
–PASO y generales del 27/O- y que soporta muy penosamente estas crisis y sus consecuentes ventarrones cada vez más continuos
e intensos. ¡Nada de lo que pretendía el cristinismo se ha cumplido! Por el
contrario todo aquello que se vislumbraba como posibles frentes tormentosos se
han hecho realidad. Tras el “relato”
(totalmente desgajado y harapiento) que fraguaran ideologías de muy pobre
origen intelectual, las mismas, las seudo “profecías”
epopéyicas devinieron en rotundos fracasos. Hoy, para decirlo clara y
contundentemente “no tenemos hegemonía de
gobierno”, ni tampoco, mucho menos aún, “encuadre
estatal para implementar políticas de ninguna índole”. ¡Este gobierno ha
fracasado estruendosamente y se encamina presuroso al destierro! ¡El Gobierno
muestra un “modelo-relato” en fuga!
Ninguna de las desgracias sucedidas ha ocurrido porque sí. Detrás de cada una
de ellas estuvo siempre el “estilo” y
la forma de “mandar” (nunca gobernar
y menos persuadir o convocar) de la Presidente, y su coyuntura. Existe hoy,
solo una mujer inquieta y preocupada, sobre todo por lo que no supo lograr y
hacer, una mujer que “no ha logrado
superar y procesar los dos años de adversidades plenas” que le restan hasta
la cesión definitiva del mando. “¡Cristina
Fernández, la Presidente de la Nación, a preferido refugiarse en el silencio!”
Como les pasó a la enorme mayoría de sus antecesores, no logra comprender
debido a que extraños motivos una abrumadora mayoría (en su caso mucho más del
70% del pueblo) resolvió darle la espalda y desairarla justamente en donde se
creía invencible, las urnas. “¡Sobrevuela
sobre ella cierto patético resentimiento y un muy agravado desenfoque de la
realidad!”
¡Este no es un novedoso
estado de ánimo en Cristina Fernández! Testigos memoriosos recuerdan aquella
madrugada del 18 de julio de 2008, un as horas después del voto “no positivo” del ex vicepresidente
Julio Cobos, cuando Cristina vociferara en un pico de ira y soberbia
descarnada, murmurando asimismo su deseo de renunciar, aquella máxima que la
pinta de cuerpo entero: “¡La Argentina (su
pueblo claro está) no se merece gente
como nosotros!” Trágico, cómico si no fuere proveniente de la Presidente
Argentina, un verdadero antecedente de lo que hoy la domina; aquella jornada
devino en una recuperación política que consumió hasta la vida de su esposo y
arquitecto de su futuro. Aquella pérdida irreparable para los designios de una
continuidad “casi eterna” generó este
presente, ahora una fecha de vencimiento irreparable. Este silencio de Cristina
y su anomia como mandataria no represente, prescindencia. Los ejemplos abundan,
y son expresados por sus espadachines más encumbrados, “todas las decisiones pasan por ella”, que hasta envuelta por cierto
misterio, se halla al tanto de todo y cada uno de los pasos –no muy
consistentes, es cierto- que ejecuta su gobierno. No creo que ellos mientan,
cada decisión es una adecuada hoja de ruta para ver la mano de aquella.
Cristina está muy al tanto de los “desajustes
de las cuentas públicas”. Ante propuestas más o menos sensatas de
Capitanich, ella se negó a cortar o recortar el gasto público, por temor a un “enfriamiento”, como si ya no estuviere
lo suficientemente helado, de la
economía, y encargó que se indagara sobre alguna variante fiscal. De aquí nace
la propuesta, o “globo de ensayo” de
tocar Bienes Personales y su manera de liquidarlo. Las variantes ya
verdaderamente no sobran porque Argentina se convirtió en esta “década korrompida” en uno de los 5 países
del mundo con mayor presión fiscal sobre su pueblo. Y ante el rechazo popular
en ésta se dio marcha atrás.
Los caminos desandados por
el régimen del kirchnerato, solo lograron profundizar los errores que
señaláramos reiteradamente en el pasado, tanto lejano como el más reciente. Así
recorrimos un camino de errores ya muy conocidos antaño: resolución 125 o
retenciones al único sector productivo y netamente moderno y tecnificado, cepo
cambiario y recargas a las compras con tarjeta, inicialmente del 20% y luego,
ante el fracaso rotundo de esta medida antipopular, subido al 35%, y que sigue
redundando en percibir como “bien de
ahorro” viajar al extranjero y consumir todo aquello que aquí no se obtiene
por las despolíticas de Moreno con tarjeta de crédito. Impuestos a los
vehículos de alta gama con un impuesto segmentado, de más está decir que cada
una de esas decisiones resultó un castigo a la producción; generando el
amesetamiento y, además, una gigante amenaza por la descontrolada inflación. Lo
que Cristina Fernández pretendió evitar con un recorte del gasto del Estado
pareciere concretarse, al final y como autodesignio, por la vía tributaria. El
Gobierno y sus personajes, viven a salto de mata, y ese concepto se ha
extendido hasta la residencia de Olivos, o El Calafate Pero Cristina sin embargo pretende seguir
dejando muy en claro y en público que ella y solo ella es la que decide y
ordena. Así logra el efecto contrario al que se debería buscar, siempre los
funcionarios fueron “fusibles” presidenciales,
ahora el único fusible termina siendo la Presidente. El Gobierno aún debe
enfrentar lo peor, tiembla con el índice inflacionario de diciembre que todos,
solo los necios lo niegan, superará el 2,8% llegando según las voces serias o
agoreras al 4%. Además el “acuerdo de
precios” deviene en inservible, paradoja de este régimen seudo “nac&pop” es que es él justamente
quien genera “concentración de la
demanda, corporativismo empresario y cartelización de precios”, todos los
males, supuestamente del mercado. Si ha ello sumamos que las reservas del BCRA
están a punto de perforar el piso de los US$ 30 mil millones –que ni siquiera
yo llegué a pronosticar, para tan temprana fecha-, el goteo no se detiene, es más
aumenta considerablemente, el globo de Bienes Personales disparó el dólar “blue” o paralelo, que ya cotiza
rondando para superarlo, el nivel increíble de los $ 11. Kicillof, el “niño mimado, el niño maravilla” está
tan desorientado que se allanó a conversar y consultar a algunos economistas de
la heterodoxia, algunos muy conocidos y apartados notoriamente del Gobierno.
Como no podía ser de otra
manera, aquellos consultados le explicaron medidas que desde su óptica no son
buenos “pronósticos”, ni siquiera
pudo recibir atajos, salvo maniobras ya explotadas sin éxito verdadero
(maniobras con bonos, etc.) y mucho peores encrucijadas económicas y sociales,
las recetas o consejos no son del agrado del joven ministro, y mucho menos del
de Cristina Fernández. El malhumor es hoy, lo que sobrevuela a todo el
ejecutivo, y a una enorme porción del oficialismo legislativo, que
consustanciados del ánimo de derrota, buscan escapatorias de cualquier tipo.
Desde quien inconscientemente, y al más puro estilo Juan Mussa, se postula para
Presidente, hasta quien descolgadamente propone la discusión bizantina –no
porque no debe darse, sino porque no es justamente ni el momento, ni la hora-
del traslado de la capital al norte del país argumentando, aunque no pueda
creerse que sólo “las colonias la fijan
en un puerto, ya que las naciones independientes la consagran en el interior
profundo”. ¡De no creer, el infantilismo, la soberbia, el destrato popular
llevado adelante por oscuros personajes que no se saben ubicar de acuerdo a sus
posibilidades! Pero en el despiste en el que se encuentra el “niño/joven maravilla” llegó a pensar en
el desaparecido vicepresidente Amado Boudou. El borrador de éste, propone como
salida al desbarajuste, acuerdo con el FMI, con los fondos buitres y con el
Club de París, o sea “la total vuelta al
pragmatismo y la ortodoxia” de su sepia juventud en la Ucedé, espacio
político en el que también militaba Echegaray y algunos conspicuos opositores
de laya. Estas paradojas de las consecuencias no es una cuestión abstracta,
pues cuando los gobernantes olvidan atenerse a la realidad y la Constitución
Nacional, respetando específicamente la división de poderes y las reglas de la
verdadera alternancia, financiando con “recursos
genuinos y verdaderos al Estado” y generando, por lo tanto, una “moneda creíble, estable y con respaldo
genuino”, mucho más temprano que tarde brotarán rebeliones sociales y se
terminarán ahondando la inseguridad y las desigualdades sociales.
Muy lamentablemente, ésta y
no otra es la atmósfera del año que se inicia: “una navegación en plena tormenta, y donde “la rosca” se mantiene sin una mira clara de hacia dónde nos dirigimos.
El puerto se haya mucho mas lejos de lo que debería estar, y no se ve ninguna
luz clarificadora de faro alguno”. ¿Cómo es posible que, a la vuelta de
tres décadas de experiencia democrática y seudo republicana (por los desfasajes
y las inconstitucionalidades existentes), volvamos a tropezar con los mismos y
reiterados escollos? Aún no se sufre una tormenta generalizada, pero no se está
muy lejos de que ésta arribe. Los sentimientos y avaricias de quienes consumen
en abundancia y toman vacaciones poco tienen que ver con los de aquellos que
padecen privaciones estructurales y viven o sobreviven a la intemperie. ¡Somos un
país de gigantescas desigualdades no resueltas, ni siquiera tras una “década de bonanza desaprovechada”.
Buenos Aires, 14 de Enero de 2014.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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