EN LA MISMA LÍNEA… ¿DE QUIÉN?
15
ago
No exactamente de San Pablo… (I Corintios XV, 32)
Después de unos cuantos comentarios
Eleison referidos a la situación de la Iglesia, a los papas conciliares,
a Menzingen y otros temas afines, el Obispo de Kent se aparta
notoriamente de esa línea y nos ofrece, en el número 421, un análisis
geopolítico de las inminencias temporales, titulándolo “COMIDA, AGUA”.
Invocando a un empleado jubilado del
Gobierno de los Estados Unidos, reproduce lo que le habría escrito ese
ex agente de la potencia del norte, describiendo una inminente debacle
mundial y proponiendo los cursos de acción que deberían emprender los
católicos tradicionales en la emergencia.
Como indica el título del comentario,
parecería ser que lo más importante será procurarse “COMIDA y AGUA”,
dado que en 36 horas luego del desastre, nada de eso quedaría al alcance
de los fieles.
El obispo irretractable adhiere en un
todo a lo que el múltiple premiado yanqui expresa que “ve venir”, puesto
que termina su brevísima introducción anticipando que lo que ha de
transcribir “… es la verdad”.
El escriba y su destinatario, por lo
tanto, están de acuerdo en que es inminente el “… comienzo del
Castigo,…” que será un colapso económico de las bancas que utilizan
métodos parecidos al “esquema Ponzi” (captación de fondos con falsas
promesas de grandes rendimientos, y luego vaciamiento o apropiación de
esos caudales financieros), augurando un caos de índole material,
apareciendo condiciones de violencia social por carestía de alimentos y
medios para proporcionárselos.
A pesar de que el escribiente del norte
acierta al decir que los tiempos del Anticristo se precipitan por el
abandono de Dios y de su “Santa Iglesia Apostólica” (¿y las demás notas
de la Esposa de Cristo, estimado NN…?), a pesar de que menciona al Novus
Ordo como “tierra baldía”, a pesar de que menciona al verdadero
sacerdocio, a pesar de que menciona la debacle de la Neo-F$$PX; a pesar
de todo esto, las únicas estrategias que recomienda el remitente (y que
apoya el destinatario), son: 1) La Consagración de Rusia al Corazón
Inmaculado de Nuestra Madre; 2) Aprender oficios; 3) Abrazar prácticas,
roles y vidas tradicionales; 4) Abastecerse de comida y agua (como dice
el título).
Todo se reduce, aparentemente, a un
colapso temporal, sin referencia a la lucha religiosa, teológica, que
emprenderá el Anticristo, y a la preparación espiritual (aunque no haya comida ni agua) que deben emprender los verdaderos fieles.
No se impulsa la oración, las
mortificaciones, las penitencias, las obras de piedad, el espíritu de
sacrificio y la preparación para el martirio, que les alcanzará a todos
los verdaderos hijos del Salvador; a algunos por la inmolación
propiamente dicha, y a los demás, por la tribulación que les servirá
como Purgatorio en la Tierra, al filo de la Parusía; no son suficiente
orientación las referencias sesgadas consistentes en “abrazar prácticas,
roles y vidas tradicionales”, especialmente teniendo en cuenta que la
referencia tradicional del escribiente estadounidenes, es… el Obispo que
no se retracta. Sólo se insiste (¡Ufff…!) con la tan trillada
Consagración de Rusia.
Pero además de estos desaciertos que
podrían considerarse (siendo generosos) como pequeños errores u
omisiones de parte del corresponsal de Ricardo, Hijo de Guillermo, no
podemos dejar de señalar la oportunidad en que se publica este
comentario, el cual —como ya dijimos— se aparta de la verdadera
perspectiva escatológica (o esjatológica… como elija el lector). En
efecto, veamos este artículo de otra página de Internet:
que se basa en varios post en idioma inglés:
http://www.weeklystandard.com/blogs/french-foreign-minister-500-days-avoid-climate-chaos_792736.html
Todo esto inspira al autor del primer
artículo, en cuanto a una presunta casualidad entre la fecha prevista
para el caos climático y el día de la ceremonia que realizará
Decimejorge en el memorial y museo del llamado “9/11”; ambos eventos se
producirían el 25 de Septiembre de este año.
Pero si de casualidades hablamos,
tengamos en cuenta que muchísima gente, particularmente en los Estados
Unidos, se toma muy en serio la inminencia de desastres mundiales
amenazantes —entre ellos, desde ya, los climáticos— como puede verse en
este artículo:
Precisamente esta prevención es la que el amigo NN del Obispo Indesdecible recomienda, y que Su Eminencia Grancarencia transmite con la misma intención, en la misma línea nutricia del corresponsal: “COMIDA,
AGUA”, dice el referido prelado. Claro que, al estilo de los
“preparacionistas”, no especifica el Obispo de Kent para cuánto tiempo
hace falta acumular agua y comida; y aire también, según algunos
preppers…
El fondo del asunto es que, como se sabe
por las Sagradas Escrituras, nadie se va a poder librar de las garras
del Anticristo (Apocalipsis XIII, 7), a menos que se haga partidario y
secuaz de sus perversidades; y de hacer esto último, a todos los
renegados de Nuestro Señor les espera luego una suerte peor que la
Tribulación Magna.
Por lo tanto, Richard, en vez de
aconsejar la acumulación de nutrientes corporales, preocúpese de
promover entre sus seguidores la preparación del alma para la Gran
Tribulación, que si así no proceden, llegará el tiempo en que no podrán
zafar de ninguna prueba (Lucas XXIII, 30) ni del Juicio de Nuestro Señor
(Apocalipsis VI, 15-17 y XXI, 6-8).
Entonces sí, Monseñor: habrá pasado el
momento de la “COMIDA y AGUA” —al estilo de la Epístola del
encabezamiento— y habrá llegado la ocasión de AJO… y AGUA…; le ponemos
la referencia en inglés, para que no tenga que traducirla, y quedamos a
la espera del 422:
http://es.urbandictionary.com/define.php?term=ajo+y+agua

